Opinión / Columna
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Carlos Darío Martínez Brash
Como en el circo
Diario de Xalapa
26 de octubre de 2009
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Ayer, sin querer, recordamos esa música solemne, llamada "marchas", que se acostumbran en los circos, cuando todos los artistas, como trapecistas, domadores, malabaristas, fenómenos, tragasables, hermanos siameses de dos cabezas, elefantes, cebras y toda esa clase de atractivos desfilan en el redondel del circo. Y esto nos viene a la mente, al ver que en el Distrito Federal ahora están de moda las marchas de a pie, sólo que en las calles y con el mismo motivo que el del circo, que es el de exhibirse, y que van recogiendo y asimilando en el camino a sindicatos, a desocupados, travestidos y hasta partidos políticos, lo mismo que a grupos que piden ayuda monetaria, terrenos para habitar, agua, pavimento, reconocimiento para los grupos gay, locales para comercio, y tantas exigencias que es imposible enumerarlas. Pero esto no es raro, en México estamos acostumbrados. Lo que sí se extraña en estas protestas callejeras es la falta de bandas de música, que acompañen a los manifestantes en su paseo al zócalo. Claro que éstas deberían ser alegres y efusivas, tal como las del compositor Gabilondo Soler llamada "La marcha de las canicas", que pondrían como fondo musical alegre para atraer más mirones que hagan quórum y bola, porque una marcha en seco, o seca, sin música, es como un velorio sin café con piquete que es lo que le da sabor al evento.
Pero a todo esto: ¿qué actitud y qué opina Juan Pueblo a estas cosas? Para ser sinceros ¡no le importa". Y decimos que no le importa, por la sencilla razón de que sabe de que esas cosas se arreglan allá arriba y todo vuelve a la normalidad en unos días cuando un grupo grande de trabajadores cobren como liquidación, como ya está sucediendo, 20 mil millones de pesos destinados a eso, más 12 mil millones de pesos para pensionados, algo que a ese Juan Pueblo no le interesa y menos le entiende, pero que sabe que suman para todos esos miles de millones de pesos, lo cual me parece justo; y agregan que si les dan la lana, la pachocha, la mosca, los billetes, la borra; pues que la "agarren" porque es mucha, y luego los contratarán para lo mismo.
Así que lo único que falta es escoger qué música de acompañamiento llevarían los de la retaguardia, esos que estuvieron en la cola para no exponerse al frente, pero sí salir retratados y filmados en lo medios dizque enseñando el músculo, ahora ya flácido y desgastado, por lo que algunos aconsejan adopten las marchas de las letras también de Cri-Cri, que nombra las cinco vocales, que se adaptan a los nombres de estos ilustres personajes. Como pasatiempo, búsquenle y ahí están coincidentemente. Sólo nos falto la "u", pero como dice la canción infantil, diremos: ¡Como la cuerda con que siempre saltas tú!.
Correo electrónico carlosdariomtz@hotmail.com
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