Opinión / Columna
 
Joel Hurtado Ramón 
Un Libro, Una Generación, Un Compromiso / Segunda Parte
Diario de Xalapa
24 de octubre de 2009

  En la edición del libro, los editores señalan que el documento que presentan debe considerarse una obra coral, dado que aglutina una multiplicidad de opiniones, experiencias y puntos de mira de aquellos, cuya actuación destacada permanece en la memoria colectiva y la de otros más, militantes anónimos, quienes con una actitud fresca, antisolemne y libertaria, se unieron a un movimiento, el de 1968, que habría de convertirse en un suceso axial, verdadero parteaguas en la vida social de México.

También explican que la tarea de reunir tal número de participantes, 41 años después de los hechos, no fue fácil. Tampoco la compilación de documentos, fotografías y publicaciones de la época; afirman que no los impulsó el mero protagonismo, sino la certidumbre de crear una obra inédita en sus dimensiones y, sobre todo, positiva para el ajuste de cuentas memorioso en quienes lo vivieron o, más importante aún, para que los ahora jóvenes conozcan una parte vital de su historia.

Consideran que desde que planearon esta obra estuvieron ciertos que estaría abierta a la polémica y así lo asumieron. La otra opción hubiera sido la del silencio y el olvido, mas rechazaron esa actitud porque estaban convencidos de que tanto quienes ponen su historia en los archivos muertos de su vida, como quienes la ignoran, no saben quiénes son, no saben a dónde van, ni cuál es el destino de su país.

En cuanto a la especulación de que la presentación del libro era un destape de Ranulfo Márquez está fuera de toda realidad. Hubiera sido una falta de respeto para la audiencia y los participantes, ya que no son los tiempos ni las formas, pues tanto él como sus amigos de generación, que es también la del gobernador, saben que la institucionalidad y la lealtad están sobre los intereses personales; que en nuestra entidad existe un liderazgo sólido, popular, ganado a pulso y un partido que, en su momento, definirá la mejor opción, de acuerdo a los tiempos electorales y que a esa opción nos sumaremos todos los que pensamos que Veracruz está primero, ya que la unidad es fundamental, sobre todo ahora que las fuerzas conservadores han hecho de nuestro Estado su prioridad nacional por la importancia política, económica e histórica que éste representa. Aquí Juárez complementó la independencia nacional cuando promulgó las Leyes de Reforma en el cuatro veces heroico puerto, consolidando en la conciencia nacional el espíritu de la República que hoy parece fragmentarse y deshacerse en las manos de quienes en 11 años no han sabido conducirla con mesura y sabiduría, complicando más lo que ya de por sí estaba complicado. Perder Veracruz en manos de la reacción sería una vergüenza nacional y generacional, sobre todo para esa generación que en el 68 supo afrontar con valor y dignidad los retos de aquellos tiempos con serenidad y decisión.
 
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