Opinión / Columna
 
Pedro Peñaloza 
País a la deriva
Organización Editorial Mexicana
22 de octubre de 2009

  Nadie ha tenido a los Dioses tan a su favor que pueda prometerse a sí mismo el día de mañana

Seneca

¿De qué hablar hoy? Estoy frente a la computadora, tengo a mí alrededor notas periodísticas, documentos económicos, artículos de investigación, y, además sobre mi memoria -que todavía funciona muy bien- alcanzo a registrar un alud de noticias y actitudes que parecen aturdir, pero son parte insustituible de una escenografía creada y recreada por una clase política notablemente torpe y carente de visión de largo plazo.

Empecemos por trazar algunas líneas que nos permitan dar seguimiento a la accidentada orografía del país. Seamos realistas, es imposible abarcar todas las asignaturas que están contenidas en una agenda borrosa y volátil.

A) A empellones y a insultos se aprobó un paquete fiscal que deja intactos los intereses de minorías rapases y opulentas. Izquierdistas gritones, panistas cínicos e insensibles, priístas acomodaticios y ladinos, todos se unificaron para presentar un espectáculo digno y gráfico de lo que es hoy la Cámara de Diputados. Cero análisis, cero debate parlamentario, cero negociación independiente. Puro talento.

B) El Senado concluye la pasarela de candidatos a presidir la CNDH. Comedia anunciada, con actores y actrices de opereta y otros provenientes de la ingenuidad. Hay de todo como en botica, oportunistas, trapecistas, ignorantes y ocurrentes, todos o casi todos impulsados por sus pequeñas ambiciones. Apenas, Luis de la Barreda nos obsequia su sencillez y su dignidad. Lo demás poco comentable. La Senadora Rosario Ibarra intuye o sabe que el libreto ya tiene final. Ni modo, ahí todo es trueque por la teoría de los pesos y contrapesos. El PRI deduce que el nuevo presidente de la CNDH lo acompañará en los primeros años de su regreso a Los Pinos. Lo quiere a modo.

C) El doctor José Narro Robles, rector de la UNAM, declara, reflexiona y alerta sobre la crisis social que se avecina por la miopía y la irresponsabilidad de la clase gobernante. Mientras Narro hace lo que debe plantear el Rector de la principal universidad de Iberoamérica, la comunidad universitaria esta aletargada, inmovilizada, sin iniciativas que hagan sentir su presencia y su vital acompañamiento al Rector. Las conferencias y eventos que se anuncian en los auditorios de la UNAM, contienen temas abstractos, frívolos, superficiales o de lucimiento de maestros inmovilizadores. ¿Dónde se está discutiendo el recorte presupuestal, no sólo a la UNAM, sino a la educación? En ningún lado. La inercia de lo superfluo obscurece la combatividad de antaño de la comunidad universitaria.

D) El PRD, el PT y Convergencia amanecen con los ánimos unitarios, fraternales y hasta propositivos. Declaran con énfasis y vocación democrática, que ya se dieron cuenta que sus posibilidades para el 2012 pueden ser promisorias si actúan juntos. Nos privan de la posibilidad de conocer sus planteamientos programáticos, los puntos unificadores para disputarle la presidencia al PRI y al PAN. Eso sí, posan todos juntos, burócratas de todos los tamaños, lucen circunspectos y se imaginan ganando elecciones y poder.

Esta izquierda repite, para convencerse, que la unidad es el chip preferido de su actuación, sin embargo, no se requiere esperar hasta el 2012 para enterarnos de sus limitaciones e inconsistencias, por ejemplo, resultaron incapaces, de al menos, articular una propuesta unificada en materia económica y fiscal para presentarla como alternativa a la cocinada por el PRI y Hacienda.

¡Caramba! En un país de desmemoriados todo cabe. Manuel Camacho, satanizado y vilipendiado por la izquierda corporativa y burocrática del PRD, hoy se encargará de coordinarlos. El cinismo y el oportunismo son las divisas que portan estos promotores de la unificación del polo de izquierda.

E) El licenciado Calderón, insiste en policializar el país, en llenarlo del "segurísimo", de aterrar a la llamada opinión pública con sus mensajes efectistas. El titular del Ejecutivo ya ratificó un hecho: terminara su sexenio sólo apapachado por las elites dueñas del dinero y con miles de cadáveres regados por el país. Se podrá ir con la "conciencia tranquila", de que dejo al país a la deriva. Claro, si es que no sucede algo terrible antes de que se mude de Los Pinos. Ojalá y no.

pedropenaloza@yahoo.com
 
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