Opinión / Columna
 
Eduardo Andrade Sánchez 
El zar del desempleo
Organización Editorial Mexicana
14 de octubre de 2009

  DÍA 1049. EL ÍNDICE DE MORTANDAD CONTINÚA SUBIENDO IMPARABLE Y YA SE UBICÓ EN 13.22 MUERTES DIARIAS VINCULADAS CON LA CRIMINALIDAD ORGANIZADA EN LO QUE VA DEL SEXENIO.

Y pensar que hubo quien se dejó seducir por aquel eslogan que se multiplicaba en cientos y cientos de espectaculares por todo el país durante la campaña de Calderón, en el que nos prometía que él sería EL PRESIDENTE DEL EMPLEO, y ahora se ha convertido en EL ZAR DEL DESEMPLEO, pues al más autoritario y despótico estilo, con un fulminante úcase, dejó de golpe sin trabajo a cuarenta mil personas literalmente "de la noche a la mañana" en un acto que a lo mejor lo colocaría como titular de un récord Guinness. Resulta paradójico que el Gobierno se enorgullezca en anunciar que se dispone a gastar 20 mil millones de pesos para dejar sin empleo a cuarenta mil trabajadores cuya especialización no facilita una reubicación, en momentos de grave depresión económica. ¿De verdad era imprescindible tal despido masivo en este momento para deshacerse de un sindicato incómodo, que no de una empresa, cuyas instalaciones siguen operando y sólo se fusiona con la CFE? Tengo la impresión que si le sobraba esa nada despreciable cantidad de millones al Gobierno que, por definición no podía estar prevista en el presupuesto, primero nos tendría que decir dónde la tenía guardada, pero además, invertida productivamente podría haber generado empleos en lugar de suprimirlos. Si estimáramos que por cada millón de pesos invertido se podría crear un empleo, tendríamos veinte mil puestos nuevos de trabajo en lugar de treinta mil menos, eso considerando la oferta de recontratar a diez mil de los despedidos.

Profundizando en el análisis de las cifras que ha dado a conocer el propio gobierno, hay varias que no cuadran con los argumentos empleados para liquidar a la Compañía de Luz y Fuerza del Centro. Se afirma que ésta es incosteable por la abrumadora carga laboral y que por eso es necesario refaccionarla con 42 mil millones de pesos que salen de los impuestos. Pues bien, si eso es así ¿cómo una generosísima liquidación más que copeteada con un soborno, o con un "premio" como prefiere llamarle el secretario de Hacienda, para los que rápido acepten las condiciones bajo las cuales los corren, cuesta sólo 20 mil millones? Si a cada trabajador le "compran su plaza" -bonito asunto, los sindicatos las "venden" y el Gobierno las "compra"- con un rebosante plato de lentejas consistente en 33 meses de salario, dividamos esos 20 mil millones entre 33 y tendremos la nómina mensual de los trabajadores en activo. Así encontramos que se deben erogar 606 millones mensuales por salarios, lo cual representa al año 7272 millones. Si la empresa generaba ingresos propios equivalentes aproximadamente a 40 mil millones anuales quiere decir que la nómina de la que tanto se quejan representa menos del 20 por ciento. Si le agregamos el costo de los 20 mil pensionados que se afirma reciben tres veces el ingreso de los activos, respecto de lo cual me surgen dudas, pero suponiendo que así sea, eso representa unos 11 mil millones, con lo cual todo el costo laboral anual sería en números redondos de unos 18 mil millones que es menos de la mitad de lo que genera la empresa sin subsidios. ¿Entonces a qué se destinan los 42 mil millones que dice el Gobierno que les traspasa cada año? Teóricamente la empresa alcanza a cubrir perfectamente sus costos laborales con ingresos propios y todavía le queda como un cincuenta por ciento para la operación. El Gobierno tendría que aclararnos a qué rubros se destinan esos recursos que provienen del erario porque sus propias cifras lo traicionan.

eandrade@oem.com.mx
 
Columnas anteriores
Columnas anteriores
Cartones
Columnas