Opinión / Columna
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René Ramírez Molina
PRD: ¿Refundación o creación de otro partido?
Diario de Xalapa
13 de octubre de 2009
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CUARTA PARTE
Sé que al llegar a este punto, seguramente habrá gestos de desaprobación en algunos militantes con "pureza" partidista, pero en la historia de los partidos políticos mexicanos existen ejemplos de que más allá del cambio de nombre y de reformar los documentos básicos, la creación de un nuevo partido ha salvado la situación de inestabilidad interna, adoptando nuevas propuestas y acciones.
El Partido Nacional Revolucionario (PNR), formado en 1929 a instancias de Plutarco Elías Calles, tenía en su interior la influencia de caudillos y caciques regionales, cuyos grupos no lograron cohesionarse como lo establecía uno de los objetivos funcionales. De ahí que hacia 1938, por iniciativa de general Cárdenas se diluyó el PNR y se fundó el Partido de la Revolución Mexicana (PRM) sobre una base compuesta por sectores, los que si bien no eran dirigidos por caudillos, acataban decisiones tomadas "desde arriba", por lo que no tenían participación real en las instancias de poder.
Aun cuando el PRM tenía una organización vertical sus bases apoyaban las huelgas obreras y las movilizaciones campesinas -en defensa del reparto agrario- y tenían cierta proclividad hacia la lucha de clases, idea que chocaba con la consigna de "unidad nacional" del gobierno de Avila Camacho, por lo que en enero de 1946 se disuelve el PRM para dar paso al surgimiento del Partido Revolucionario Institucional (PRI), proclamando sutilmente la "colaboración de clases", esto es, disciplinar y movilizar acríticamente a los sectores para avalar y defender las políticas gubernamentales. El PRI sustituyó el lema de "Por una democracia de los trabajadores", por el "Democracia y justicia social".
Particularmente el perredismo no debe olvidar que históricamente es el resultado de disoluciones y fusiones que han derivado de la necesidad unitaria ante los reflujos de lucha que se han presentado en diferentes épocas. El antecedente más remoto lo es el Partido Nacional Socialista (PNS) conformado en septiembre de 1919 al integrarse algunas agrupaciones del movimiento sindical. En noviembre de ese mismo año, la mayoría de militantes del recién creado PNS decidieron integrar el Partido Comunista Mexicano (PCM) bajo la idea de adherirse a los principios de la Tercera Internacional Comunista con sede en Moscú.
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