Opinión / Columna
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Rubén Ricaño Escobar
La responsabilidad social de los gobiernos municipales
Diario de Xalapa
25 de septiembre de 2009
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Mucho hemos hablado los municipalistas de que los ayuntamientos deben estar comprometidos con la sociedad, asumir su mandato con responsabilidad y emoción social para servir mejor, para promover el triángulo de desarrollo, cuyos lados son: desarrollo económico sostenible, desarrollo social incluyente y desarrollo ambiental sustentable, que, adosado por un eficaz desarrollo institucional municipal, garantiza el buen gobierno. Lamentablemente no es entendido muy bien por la mayoría de los ediles y funcionarios municipales en nuestro país. No hay municipalismo, no hay planeación, no hay continuidad y hay mucha corrupción, hiperliderazgos, cotos de poder e interés que terminan afectando a la sociedad, generando pobreza, exclusión social, inequidades, injusticias, malos servicios públicos y nula estrategia para el desarrollo.
¿Qué esperan los ciudadanos? Buenos gobernantes para mejores gobiernos; quieren servicios públicos de calidad, políticas para el desarrollo, buena gestión del territorio, generación de oportunidades, políticas para la ciudad y políticas para las personas, porque para el ayuntamiento lo que debe importar es la gente y para eso se necesita del compromiso social del gobierno y del compromiso social de todos los habitantes del territorio municipal para vivir con calidad, dignidad y oportunidad, cuidando el medio ambiente que debe ser respetado, preservado y defendido.
La responsabilidad social inició con la aparición del cooperativismo y otras formas de organización para generar riqueza en el siglo XIX; hoy en día, en algunos países, han desarrollado muy bien el concepto de Responsabilidad Social de las Empresas o corporativa (RSE); incluso, la Unión Europea ha expedido ordenanzas sobre la RSE. Si este concepto fuera aplicado por los empresarios mexicanos, no habría crisis, ni pobreza, pero lamentablemente la visión empresarial mexicana es por lo general depredadora del medio ambiente y antisocial.
Hay muchas definiciones de Responsabilidad Social de las Empresas, pero sólo citaré dos: "Responsabilidad social es la forma de conducir los negocios de una empresa, de tal modo que ésta se convierta en corresponsable del desarrollo social. Una empresa socialmente responsable es aquella que posee la capacidad de escuchar los intereses de las diferentes partes (accionistas, empleados, prestadores de servicios, proveedores, consumidores, comunidad, gobierno y medio ambiente) e incorporarlos en el planeamiento de sus actividades, buscando atender las demandas de todos ellos, no únicamente de los accionistas o propietarios". Instituto Ethos Brasil. "Es el continuo compromiso de los negocios para conducirse éticamente y contribuir al desarrollo económico mientras mejoran la calidad de vida de sus empleados y familias, así como de la comunidad local y sociedad en general": Lord Holme y Richard Watts, World Business Council for Sustainable Development.
¿Se imagina usted a un Slim o al millón de familias millonarias que poseen el 25 por ciento de la riqueza del país, adoptando conductas éticas de responsabilidad social, pagando impuestos en vez de evadirlos, siendo honestos, pagando salarios justos, contribuyendo al mejoramiento del nivel de vida de los trabajadores y sus familias, repartiendo las ganancias con justeza, cuidando el medio ambiente y cooperando con el desarrollo de los pueblos, ciudades y medio rural? Parece utópico, pero es asequible, nadie puede negar que la situación de pobreza en la que viven 50 millones de mexicanos no es sólo responsabilidad del gobierno, hay responsabilidad de quienes explotan, roban y envenenan al pueblo a través de empresas y corporativos que laceran a la sociedad, que no contribuyen al desarrollo y sí al empobrecimiento de la gente, aplicando tarifas, precios e intereses altos, y que han creado condiciones de explotación muy parecidas a las de la prerrevolución como lo fueron las tiendas de raya y las formas de explotación, aunque ahora éstas sean más elaboradas y disfrazadas. El concepto de responsabilidad social de las empresas debe ser trasladado a los gobiernos municipales para que sean socialmente responsables, aunque esta responsabilidad sea intrínseca a la naturaleza del Estado, cuya función es gobernar para el desarrollo de la sociedad. Imaginemos gobiernos locales socialmente responsables, que actúen con responsabilidad hacia las personas, que se comprometan con el medio ambiente, con la calidad de vida de la gente y que sean éticos en el trato social. Es muy importante fundar gobiernos municipales socialmente responsables, tal vez así podamos cambiar esta lamentable realidad mexicana. Comentarios a rubenricano@mexico.com
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