Opinión / Columna
 
Luis Guillermo Franco Robles 
La jalada
Diario de Xalapa
24 de septiembre de 2009

  El llamado a la confrontación pública entre el gobernador Fidel Herrera Beltrán y el director del Issste Miguel Angel Yunes Linares es una lamentable puntada del secretario de Gobernación, Fernando Gómez Mont. Resultó aberrante la propuesta sobre un debate que carece de fundamento político y jurídico. Los planteamientos en torno a que en el otrora "Día del presidente", se considere la vuelta del titular del Ejecutivo al pleno de la Cámara de Diputados federal, pero ahora con un ejercicio de réplicas y cuestionamientos por parte de los legisladores, es un tema que se ha postergado. Dos mandatarios estatales priistas fueron pioneros de un ejercicio similar, Fidel Herrera Beltrán y Enrique Peña Nieto. Las huestes del gobierno calderonista han dado prórroga a esa petición del debate en torno al informe de labores.

Usted imagina que Antiga Tinoco tenga un debate con Felipe Calderón para hablar en torno al manejo escandaloso de la epidemia AH1N1. En esa confrontación de ideas, primero se enojaría el doctor Lila de Arce, pues él es el secretario de Salud estatal. También se molestaría obviamente el gobernador Fidel Herrera Beltrán, pues él como hombre de leyes es respetuoso de la investidura del presidente Felipe Calderón. Si se hace una contextualización al plano estatal, ese sería el patético escenario y ojo, pongo en el ejemplo al doctor Antiga porque es un prestigioso médico que seguramente podría tener un muy buen nivel en una mesa redonda con altos funcionarios como el doctor Córdoba Villalobos, secretario de Salud a nivel federal.

Por ello es lamentable que el encargado de la política interna de la nación esté alentando cosas irrisorias. Todavía peor que el Presidente se quede callado y no haga un extrañamiento a lo pronunciado por el alumno predilecto de Diego Fernández de Cevallos. Más allá de meterse en descalificaciones de carácter técnico o cuestionamientos a la valía intelectual de los supuestos contrincantes de menor categoría (que en el símil lo digo sin calificar en nada a Antiga y Yunes), se trata de desproporciones vanidosas.

Si Miguel Angel Yunes pretende debatir, simplemente carece de personalidad para hacerlo y en la jerarquía institucional del Estado Mexicano, un gobernador está muy por encima de un director general del Gobierno Federal. En ese sentido, hay que admitir que muchos actores políticos de las diversas expresiones y colores que existen en la geografía de nuestra Entidad han manifestado que se trata de algo impensable, una burrada de Gómez Mont al más puro estilo camorrero de su mentor político apodado "El Jefe".

En lugar de promover esto, hay muchos pendientes en el país, de los cuales debe preocuparse el secretario de Gobernación, porque bajo esa lógica, de aparte ensalzar "son paisanos", sí sería muy legítimo que Leonel Godoy, gobernador de Michoacán, solicite un ejercicio similar con Calderón, pues ambos son originarios del mismo terruño y son representantes populares emanados de elecciones donde la voluntad soberana del pueblo determinó que ambos sean sus gobernantes.

Esta anécdota será una ocurrencia más y de ahí no pasará, lo que sí es grave es la manera en que se construyen escenarios forjados por ilusiones amamantadas por la soberbia. El lunes pasado, Yunes Linares se aceleró y comentó a los medios que ya ha presentado por escrito una solicitud para debatir, lo cual resulta un absurdo. Es evidente la aspiración de él de hacerse de la candidatura panista al Gobierno de la Entidad, por lo que sería un error político, aberración institucional y falta de respeto promover algo así. Incluso habría que referir que si se define que él sea el abanderado del blanquiazul, con quien tendría el derecho a debatir es con el candidato del PRI, que si no ocurre un cataclismo apocalíptico, será ese mismo en el que usted está pensando. Después de todo, el enérgico secretario de Gobierno Reynaldo Escobar ya lo ha pronosticado así, en su momento debatirán entre pares aspirantes a suceder a Fidel Herrera Beltrán. De forma determinante, el otrora alcalde xalapeño expresó a los medios de comunicación en relación al tema: "Está escupiendo para arriba y lo único que está haciendo con ese discurso, si se analiza objetivamente, lo que escupe para arriba le cae en la cara, por lo que consideró más valdría cordura (a Miyuli) en estos momentos".

Todas estas inquietudes tienen que postergarse cuando los calendarios electorales marquen las fechas adecuadas, por lo pronto habrá que esperar a la primera quincena de noviembre cuando se instale formalmente el Consejo General del IEV para iniciar formalmente la preparación del proceso electoral de julio próximo. Entonces sí.
 
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