Opinión / Columna
 
Ezequiel Castañeda Nevárez 
El éxito de la bursatilización
Diario de Xalapa
19 de septiembre de 2009

  En junio del año 2006, el Gobierno del Estado constituyó un fideicomiso bursátil con el 80 por ciento de los ingresos por el impuesto sobre la tenencia vehicular, emitiéndose en ese entonces certificados por 6 mil 300 millones de pesos, cuyas utilidades permitieron que se liquidara la deuda heredada por la presente administración estatal y que se destinaran al desarrollo de la Entidad importantes cantidades que reactivaron la economía y produjeron un gran número de empleos. Posteriormente, al ver el éxito de este esquema financiero, ordenado por Fidel Herrera y operado eficientemente desde la Secretaría de Finanzas y Planeación, se constituyó otro más, con el restante 20 por ciento de estos mismos ingresos correspondientes a los municipios veracruzanos que voluntariamente se incorporaron, con la ventaja adicional de que el gobierno estatal aportaría una cantidad similar a sus aportaciones para hacer frente a la crisis financiera que recién se hacía sentir en el país. En aquel entonces, hicimos la observación de que ese novedoso esquema no sólo resolvía problemas financieros de la actualidad, sino que éste habría de producir remanentes que permitirían ingresos adicionales y que éstos habrían de incrementarse cada año durante las casi dos décadas que tiene vigencia este diseño financiero, haciéndolo altamente redituable. Así fue, como lo habíamos pronosticado. En la semana que concluye, el Gobernador Fidel Herrera anunció el arribo a la Entidad de más de 300 millones de pesos, producto de los remanentes contemplados en la bursatilización, que habrán de impedir que los municipios veracruzanos vivan la crisis financiera que se había vaticinado ante el atraso de la entrega de las aportaciones federales al Estado y a los municipios y por los efectos de la crisis financiera mundial que se deja sentir en todo el orbe.

Mientras los municipios reciben los beneficios de la bursatilización, continúa el debate entre los partidos políticos y los detractores de este esquema, para establecer si se trata de deuda pública o de ahorro a mediano y largo plazos, al considerar los remanentes que reciben los municipios y el Estado. Lo que realmente importa a los ciudadanos veracruzanos es que el desarrollo de la Entidad no se vea limitado y que se siga protegiendo el empleo y el crecimiento económico. Lo demás, dirá el filósofo, es lo de menos. Esa es la cuestión.
 
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