Opinión / Columna
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Mónica Camarena
Optica enana desaparecer Turismo
Diario de Xalapa
10 de septiembre de 2009
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Después de la peor crisis económica de que se tenga memoria, la recesión mundial y el ataque de influenza en nuestro país, el Gobierno Federal puso en marcha (en forma gris y muy criticada) una presunta ambiciosa campaña para atraer turismo a México.
Las cifras desalentadoras, el cierre de hoteles y restaurantes, el desempleo en centros turísticos obligaban a tomar cartas en el asunto; sin embargo, como todo lo que han hecho en el actual sexenio calderonista, se trató sólo de una aspirina para un fuerte y crónico resfriado.
La campaña mediática sólo en medios electrónicos no tuvo el éxito deseado; fueron los propios prestadores de servicios turísticos en coordinación con influyentes firmas de la industria privada quienes lograron equilibrar, mas no resolver, la crisis turística por la que se atraviesa.
Y es que el avance de varias regiones que ahora explotan sus riquezas naturales para convertirse en sitios turísticos y recibir a visitantes nacionales y extranjeros ha recibido poco apoyo real de los gobiernos en todos sus niveles.
En Veracruz, lo que era una Dirección de Turismo fue elevada a Secretaría; la falta de continuidad en esa área del Estado no ha permitido que se puedan concretar proyectos que serían puntales en el desarrollo turístico de la Entidad, que dejaría de ser, como alguien lo dijo alguna vez, el destino del mango y raspado.
Pero al menos en un estado tan turístico como es Veracruz se buscó la manera de consolidar ese rubro; no se duda que en un futuro cercano, la Entidad pueda despegar como zona de excelencia, por ejemplo para el turismo ecológico, los que atraen a los deportes extremos y continuar con la protección del entorno en la explotación de tanta belleza en playas.
Suena extraño que cuando peor la están pasando a nivel nacional los prestadores de servicios turísticos; cuando las líneas aéreas pasan por su peor crisis y la recesión pega con tubo al turista nacional que antes podía darse el lujo de conocer más su país, se tome la decisión de desaparecer la Secretaría de Turismo a nivel federal.
Tal vez el turismo para la actual administración no sea el rubro más importante; pareciera que no le dan mucha esperanza a México de atraer grandes capitales a través del turismo. En suma, el turismo para Felipe Calderón no es la prioridad.
No así la Sedesol, desde donde capitalizan presuntamente votos aprovechándose de la pobreza de millones de mexicanos, tampoco de las delegaciones federales que sirven de cuarteles de enviados que sólo van a los estados a gastar sumas millonarias, ser espías y traviesos operadores. Tampoco engruesa el presupuesto los 2 mil millones de pesos que se despilfarra en Los Pinos para atender al presidente, su familia y sus cuestionados colaboradores.
El turismo en México no es una opción para salir de la recesión, claro desde la enana óptica presidencial.
Agora
Si aumentar impuestos genera el mayor malestar entre la población, puede llegar al inicio de estallidos sociales que muchos han pronosticado. Pero que no se pierda de vista que con la mayoría que tiene el PRI en la Cámara de Diputados, si aprueban y no aprietan, en automático se convertirían en coparticipes de una debacle en el animo ciudadano.
Esa es la parte delicada de tener la sartén por el mango; pues muchos analistas se preguntan cómo se negarán al impuesto de la pobreza. Pues no sólo se puede decir no, hay que dar opciones viables y más inteligentes.
parquejuarez@hotrmail.com
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