Opinión / Columna
 
Sandra Hazas Arroniz 
¡A clases!
Diario de Xalapa
21 de agosto de 2009

  Sandra Hazas Arróniz

Esta semana iniciaron sus clases los alumnos del nivel bachillerato y los universitarios, el próximo lunes 24 será el turno de los alumnos de secundaria y de los niveles segundo, tercero, cuarto y quinto de primaria y los pequeños del jardín, y una semana después estarán en clases los alumnos de primero y sexto de primaria, esto último debido a los procesos de la reforma educativa que se ha estado dando en los diferentes niveles.

Sale caro regresar a clases porque los padres de familia tienen que comprar los uniformes y útiles escolares. En el caso de las escuelas privadas pagan una inscripción y si se trata de chicos que asisten a secundaria particular pues se tienen que comprar todos los libros, ya que el derecho a los libros de texto gratuitos no opera para estos estudiantes.

Comprar lo que los hijos van a necesitar para regresar a la escuela puede resultar oneroso en este momento, pero se trata de una inversión que va a durar todo el año. Es preferible que los niños y jóvenes vayan uniformados a la escuela porque de lo contrario sus padres tendrían que comprarles más ropa para todo el año. La ventaja que hay por parte de los alumnos es que no tienen que preocuparse de "no repetir la ropa", o de estar comparando sus modas que en estas edades puede volverse un distractor. Las telas ocupadas para la elaboración de uniformes suelen ser durables.

En cuanto a los útiles, siempre va a solicitarse lo mismo y muchos papás invitan a sus hijos a cuidar sus juegos de geometría, sus tijeras, sus lápices de colores. Sería bueno que las papelerías vendieran algunos utensilios por separado para no tener que comprar una caja de veinticuatro colores si sólo necesitas el rojo, el verde y el azul, por ejemplo.

Algunos maestros ya les están pidiendo a los niños que recopilen las hojas de los cuadernos no utilizadas el año anterior y que las integren en uno nuevo cuadernillo para ocuparlo los primeros días de clase. Otros profesores han empezado a solicitar sus trabajos en hojas recicladas.

Forrar las libretas puede ser laborioso y "quitar tiempo", pero una ventaja es que no tendrán los chicos que competir por comprar las mejores portadas. Una libreta profesional de 100 hojas puede costar desde siete pesos hasta 80 pesos. Forradas todas lucen igual.

Comprar los libros de texto es otro asunto y cada vez resultan más caros. Pero tres o cuatro revistas malísimas y "lights" equivalen al costo de un libro. Además quizá sea un contacto mínimo o único de algunos miembros de las nuevas generaciones digitales con estas "cosas raras" llamadas libros.

Lo más importante es que los educadores, tanto padres como maestros, inviten a los estudiantes a valorar la escuela como una oportunidad para aprender nuevos conocimientos, para desarrollar sus capacidades y competencias, para convivir y para ser mejores personas. Y esto se va construyendo cada día en la medida en que se tenga un plan y un reglamento para la escuela y para la casa. No olvidemos que en el hogar se necesita un espacio libre de distractores para que los hijos puedan hacer la tarea y un horario. Estudiar con la televisión, la computadora, el ipod y el celular no es una buena idea.

Maestros, papás y alumnos son un mismo equipo, si el equipo trabaja unido, seguramente se obtendrán los mejores resultados.
 
Columnas anteriores
Columnas anteriores
Cartones
Columnas