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Comunidad y Cultura Local
JazzUV, un caso especial en AL: Raúl Gutiérrez Villanueva
Raul Gutiérrez Villanueva, saxofonista, flautista y compositor.
Diario de Xalapa
6 de agosto de 2009
Xóchitl Partida*
Xalapa, Veracruz.- El saxofonista, flautista y compositor Raúl Gutiérrez Villanueva (Santiago de Chile, 1955) perteneció durante siete años a la agrupación musical cubana Buena Vista Social Club y con ella visitó por primera vez nuestro país en el 2001. Chileno de nacimiento pero jazzista cosmopolita, Raúl Gutiérrez ha vivido en Cuba, Francia, España, Alemania y ahora en México. Formó la Irazú Big Band y actualmente es parte de la plantilla académica-docente de la escuela de jazz de la Universidad Veracruzana (JazzUV). Gutiérrez Villanueva ha sido considerado como uno de los músicos chilenos más importante en torno al jazz latino y la música tropical. En 1980 se unió a la orquesta de Tito Puente en una gira por Escandinavia y luego se fue a Nueva York para estudiar en la Universidad de Rhode Island. Gracias al esfuerzo de la UV a través del JazzUV, estudiantes y público de Xalapa pueden disfrutar de la amplia experiencia profesional de maestros de talla internacional como es el caso de nuestro entrevistado y de muchas otras estrellas del jazz mundial que vendrán a Xalapa a la segunda edición del Festival Internacional de Jazz, a celebrarse del 30 de noviembre al 5 de diciembre de este año. ¿Has trabajado en muchas partes; qué te hizo venir a JazzUV? "Luc Delannoy, un amigo belga que ha escrito varios libros sobre el jazz latino, me habló de Edgar Dorantes. Y el año pasado me invitaron al primer festival de jazz en Mazatlán que fue dedicado a Chilo Morán, allí vi a Edgar, tuvimos buena química de inmediato, él me invitó a venir a JazzUV, al venir quedé sorprendido por el trabajo que él desarrolla aquí y, sobre todo, por el gran interés que hay en esta región por la música de jazz. Así que acepté con gusto la invitación para trabajar". ¿Qué actividades realizas en JazzUV? "El maestro Alejandro Bustos y yo tenemos a cargo el departamento de saxofón. Yo tengo aparte la dirección de la Big Band de JazzUV, además de talleres de flauta y clarinete, y también estoy a cargo de la "charanga", con la que Edgar pretende brindar un espacio para que se acerquen los músicos llamados clásicos, en este caso, músicos de la Orquesta Sinfónica de Xalapa (OSX)". ¿Qué es la charanga? La charanga nació en Cuba. Es una música de salón donde la negritud cubana se acercaba a lo popular de la música negra, y de allí nació un híbrido muy interesante que tiene mucho que ver con la contradanza francesa que es el danzón, el danzonete y el danzón". ¿Cuál es tu meta al frente de la Big Band? "Bueno, hablarte de mi meta es difícil porque se trata de la Big Band de la escuela y la meta es la que se proponga el JazzUV; pero de momento me gustaría que fuera una Big Band excelente, capaz de representar las metas que quiere alcanzar". ¿Antes de venir a Xalapa ya te habías desempeñado como docente? "Sí, en Chile y en Alemania porque me gusta mucho tener contacto con los jóvenes porque es una manera de estar siempre actualizado". ¿En México tenemos todo para ser grandes músicos? "Lo que yo les digo a mis alumnos latinos es: 'Ustedes no saben lo que tienen'. Un clima maravilloso, sol todo el año. Aquí por ejemplo no conozco a ninguno que tenga problemas con sus vecinos por tocar su instrumento en casa. Además, cuentan con una escuela como JazzUV que les abre las puertas y algo muy valioso, tienen espacios para presentarse. En los Estados Unidos existe algo que son las orquestas de ensayo, es decir, que ensayan toda la vida y nunca se presentan porque no tienen espacios para hacerlo. Aquí lo tienen todo". En México contamos con muy pocas universidades que ofrezcan estudios profesionales de jazz, ¿qué tal en otros lados? "JazzUV es un caso especial, ni siquiera en Alemania o en Europa existe algo así; excepto en la universidad en Colonia, o una escuela muy importante que hay en Austria; en París creo que no existe algo parecido". ¿Entonces sientes que el ambiente jazzístico en Xalapa va bien? "Claro, yo siento que va muy bien. Si tú te fijas, al festival de JazzUV viene gente de todos lados, como Paquito D'Rivera que viene a esta edición del festival. Hablando de jazz, en Xalapa pasa mucho más que en París, ¿sabes por qué?, porque hay escuelas de jazz en Europa que forman a los alumnos pero no hay espacios para tocar" ¿Qué necesita un país para que sus escuelas o grupos de música avancen? "Es difícil saberlo, pero yo pienso que es fundamental tener espacios o comunicación masiva porque existen excelentes músicos que nunca han tenido la oportunidad de oír jazz. Si tú tocas jazz en el parque Juárez o cualquier espacio abierto, ten por seguro que vas a tener ojos y oídos de niños fascinados y eso los va a marcar y tú estarás sembrando una semilla. Yo pienso que la UV y su área de Difusión Cultural hacen muy bien en programar conciertos de jazz al aire libre; eso es muy importante". ¿De las ciudades en las que has estado, cuál es la que más te ha marcado como músico? "Interesante pregunta. Barcelona, París y Munich. Barcelona porque en la actualidad se ha confirmado como la meca del jazz en Europa, hay un par de sellos discográficos de calibre y había mucho ambiente incluso en la época de Franco, a esa ciudad llegaban todos los músicos latinoamericanos y norteamericanos, era la ciudad contestataria. Aparte de que es una ciudad preciosa. Luego París, porque allí toqué mucho tiempo en el metro y porque allí descubrí un sello que se llama Black & Blue que grababa a músicos de la época del Swing y del Bebop, músicos que estaban prácticamente desaparecidos". ¿Cómo iniciaste en la música? "Yo tenía unos tíos que hacían música tropical, cumbias chilenas, y desde chiquito me interesé por los instrumentos; me paraba frente a las tiendas de música nada más a ver los instrumentos. Además, estudié en un colegio de curas italianos en el norte de Chile y ellos me enseñaron a cantar y a tocar el acordeón desde los cinco años. También porque yo vivía en un barrio militar y ellos tenían una banda de guerra, pero también una banda instrumental que tocaba cada semana en el casino de oficiales y tocaba sólo música de Pérez Prado y eso me fascinó -¡qué cosa más maravillosa Pérez Prado!-. De hecho estoy terminando una producción que está dedicada a este compositor". ¿Qué vino después? "Cuando terminé la enseñanza básica con los curas, me fui a Santiago y entré al conservatorio que pertenecía a la Universidad de Chile; estudiaba clarinete, música clásica pero dejé eso en 1973 con el golpe de Estado y me fui a Barcelona, porque además había fallecido mi padre. Yo estudiaba clásico pero siempre me gustó mucho la música popular". ¿Cómo diste el paso de clásico a jazz? "Sucedió algo que cambió mi vida. Vi al grupo de Elvin Jones, un gran baterista norteamericano, en el conservatorio, era la primera vez que veía de cerca a músicos haciendo jazz moderno y allí decidí dejar el clarinete para dedicarme al saxofón y tomé el jazz como la razón de mi existencia". ¿Qué es lo mejor de ser jazzista? "Improvisar. Hacer jazz es ser compositor instantáneo. Cuando tú compones tienes que improvisar y estar componiendo en el acto; hacer jazz es algo indescriptible, imagínate que yo toco melodías que he tocado toda la vida y cada vez es como si las tocara por primera vez, es como redescubrirlas". ¿Y lo más difícil? "Tiene sus pros y sus contra. Yo no conozco, excepto estrellas, que se hayan muerto millonarios haciendo jazz. Es peligroso ser jazzista, a mí me da mucho terror cuando se mueren músicos famosos de jazz y leo en las revistas: "Concierto para pagar el entierro del jazzista tal"; a mí me da mucho miedo (risas)". ¿Además de la música disfrutas hacer alguna otra actividad? "Fíjate que me interesa mucho la política latinoamericana, me interesa mucho el caso Cuba; sigo de cerca lo que pasa con los inmigrantes e indocumentados en los Estados Unidos; también me preocupa mucho el tema ecológico". ¿Próximos planes? "Entre otras cosas, hacer mi grupo de sonora, acuérdate que la Sonora Matancera marcó un momento importante dentro de la historia de la música latinoamericana. Me gustaría recrear los grandes éxitos de esta orquesta. Tengo varios proyectos, pero de momento te puedo anunciar que acabo de firmar un contrato con un sello japonés para sacar una producción que tenía estancada y donde tenemos la suerte de contar con el gran tumbador cubano Tata Güines, que falleció el año pasado. Y claro, formar mi propia Big Band". *Colaboradora |
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