Xalapa
Aumentó 10% índice de morosidad de tarjetahabientes
Diario de Xalapa
3 de julio de 2009

Oved Contreras/Corresponsal/Diario de Xalapa

Veracruz, Veracruz.- El índice de morosidad en tarjetas de plástico, donde se estima un padrón de 25 millones de tarjetahabientes, se incrementó hasta un 10 por ciento y podría generar dolores de cabeza para los deudores si no llegan a un acuerdo conciliatorio con las instituciones crediticias.

Así lo consideró Marco Carrera Santa Cruz, director de Estudios de Mercados de la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef), quien explicó que hay por lo menos 2 millones de tarjetas que reportan problemas para pagar sus deudas con la banca.

Entrevistado en esta ciudad, Marco Carrera afirmó que en 10 por ciento incrementó la deuda de los tarjetahabientes con los bancos en México por mal uso de la tarjeta de crédito.

A fin de abarcar más mercado y beneficiarse a causa de ello, criticó que la banca en México liberó cerca de 20 millones de tarjetas de crédito en la última década, al brindar demasiadas facilidades a los solicitantes sin que se comprobara si tenían manera de pagar sus deudas, y ahora se viven las consecuencias.

"La mayoría de los beneficiarios que recibieron dinero plástico, no tenían conocimiento de la mejor forma de administrar el uso de la tarjeta, pensaron que sería fácil disponer de dinero para salir de apuros, en lugar de racionalizar el gasto", afirmó.

EN México, precisó que hay un promedio de 25 millones de personas que cuentan con el plástico en la modalidad de crédito, y ello implica un grave riesgo porque la situación económica es difícil y la desesperación puede generar en los tarjetahabientes un uso inadecuado del plástico.

De dicho padrón, estimó de esa cifra, dos millones están en situación crítica "pero el problema es la tasa de interés y las pocas opciones que los bancos dan para negociar".

A finales del 2009, confió en que mejore la situación de los tarjetahabientes porque las instituciones bancarias privadas han controlado la distribución de las tarjetas de crédito, y las tasas de interés rebasan el 30 por ciento.