Xalapa
Inundaciones en Banderilla, por culpa de particulares y obras del ferrocarril
Obras de ferrocarriles causan anegamientos en Banderilla. Foto: Diario de Xalapa
Diario de Xalapa
3 de julio de 2009

José Morales/Diario de Xalapa

Banderilla, Veracruz.- Vecinos de La Martinica mostraron cómo obras de particulares y de ferrocarriles, son parte de la causa de las inundaciones que padecen, por lo que solicitaron a las autoridades de Rafael Lucio y de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes hagan lo necesario para remediar esta situación.

Al recorrer el tramo afectado, vecinos de La Martinica, quienes solicitaron omitir sus nombres por temor a alguna represalia, expresaron que algunas construcciones del municipio de Rafael Lucio canalizan el agua hacia un solo punto y esto provoca que esa agua que se acumula llegue hasta La Martinica, causando las inundaciones de las cuales se ha dado reporte oportuno en Diario de Xalapa.

Al recorrer la colindancia del municipio de Banderilla con Rafael Lucio, se pudo observar una serie de bodegas al costado de la carretera federal Xalapa-Perote, las cuales se ubican del lado del carril con dirección a México y desvían sus aguas hacia un canal.

La edificación de esas bodegas obliga a las aguas de lluvia que bajan por la carretera federal, a dirigirse hacia un canal de aguas pluviales a cielo abierto. A estas aguas se suma el que la construcción de una nueva bodega junto a la carretera federal y junto a las vías del tren, esté canalizando las aguas de un potrero y las aguas que bajan por un costado de las vías, hacia el canal de agua pluvial.

Ese desvío de aguas, explicaron, trae dos problemas, uno que tiene que ver con La Martinica, pues llega más agua y de forma más rápida a ese punto, y el otro, que se debe que al desviar esas aguas hacia el canal pluvial y hacerlo sin las medidas adecuadas, la corriente puede socavar el terraplén de las vías y ocasionar una desgracia.

Los inconformes con esa obra mostraron cómo las aguas caen sin ningún control al lugar donde inicia el canal de aguas pluviales de Rafael Lucio, punto en el cual también se suman las aguas que vienen de la parte sur de ese municipio vecino, aguas que pasan por debajo de las vías del tren, en lo que es un paso inferior.

A esos tres pasos de agua que son desviados al canal y que antes se iban a distintos lugares, aminorando la cantidad de agua que llegaba a La Martinica o al menos, retrasando su llegada a ese punto, se suma el hecho de que la propia empresa ferroviaria ha desviado las aguas de una calle hacia una zanja construida a un costado de las vías.

Dicha zanja también tiene como punto final el canal de aguas pluviales a cielo abierto y por consecuencia, su llegada a La Martinica.

El canal en cuestión se forma con la pared trasera de las bodegas construidas al pie de la carretera federal y la pared de las casas de un fraccionamiento a espaldas de dichas bodegas.

Sin embargo, al concluir el canal, éste no termina en ningún arroyo o en algún colector pluvial como comúnmente sucede, sino que todas esas aguas son vertidas hacia el bulevar Xalapa-Banderilla, lo cual ocasiona que la cantidad de agua que llega a ese punto se sume a la que llega del centro de Banderilla y la que llueve en ese mismo lugar, por lo tanto el sistema de alcantarillado del cruce del bulevar Xalapa-Banderilla y la calle Melchor Ocampo, colapsa, provocando afectaciones a los vecinos.

Quienes padecen de estas inundaciones expresaron que no tienen nada en contra de los habitantes de Rafael Lucio, ni de sus autoridades, sin embargo, consideran injusto que esas construcciones estén canalizando toda el agua de lluvia hacia el bulevar Xalapa-Banderilla, en vez de buscar un resumidero o construir un colector pluvial que encauce esas aguas a un lugar donde no provoquen daños.

Por lo que hace al desvío de aguas de una calle hacia las vías del ferrocarril, realizado por la propia empresa de ferrocarriles, los habitantes piden a la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) que se atienda esa situación y en su caso, si la empresa quiere proteger las vías, que haga una obra bien hecha, no sólo atraviese durmientes sobre una calle para desviar el agua, pues incluso con esa acción está cortando el paso de la población.