Opinión / Columna
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Luis Bustos García
En esta hora 5 de julio...el voto dicta el rumbo
Diario de Xalapa
29 de junio de 2009
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Mucho se ha escrito y dicho sobre la ya muy próxima jornada electoral del próximo domingo 5 de julio, que si se debe de anular el voto, que si hay que votar en blanco, que si hay hastío hacía un importante sector de la política nacional, que si debemos de encontrar nuevos caminos para la democracia. Todo, absolutamente todo es válido, puesto que tiene su origen en una voz, en una pluma, en una mente humana, por lo que es una voz ciudadana y una parte importante de la democracia. Una voz, una sola opinión, debe ser suficiente para llamar la atención de la ciudadanía y debe tomarse en cuenta como una aportación más a esta compleja posibilidad de ejercer a plenitud nuestra libertad de participación política y permitir que nuestra manifestación de consenso o disenso con las actuales circunstancias que envuelven a este proceso electoral, fluyan libremente en los distintos medios de comunicación social.
A quienes promueven el voto nulo o el voto en blanco les expreso desde ahora mi respeto por el valor civil de plantear una idea, una opción de manifestación de inconformidad. Sin embargo, en este clima de libertades, expreso mi desacuerdo con esas dos propuestas, porque de entrada concibo una cancelación del derecho a decidir por una de las muchas alternativas que están en disputa en esta jornada. No votar o hacerlo en blanco en nada ayudan a un cambio de rumbo y menos a un cambio de estructuras de gobierno. Votar, permite tomar como propia una opción, un canal institucional para manifestar el tipo de gobierno y de país que queremos.
Sin ser apasionado de ninguna de las actuales opciones votables (sic), quiero permitirme exhortar a la ciudadanía de Xalapa, de Veracruz y de México entero para que este 5 de julio sí acuda a las casillas electorales, sí vote y sí cruce correctamente sus papeletas. Hacerlo así nos permitirá exigirle a una persona en concreto que cumpla con sus propuestas y promesas de campaña, que en tiempos perentorios haya respuestas a nuestras demandas y necesidades como pueblo y como ciudadanos y, finalmente, tengamos certeza de quienes perciben un salario surgido del presupuesto que a la vez se integra con nuestros impuestos y es a esos nuevos legisladores a los sabiendo nombre y apellido, debemos de exigirles trabajen en la búsqueda y consolidación de un nuevo rumbo para el país.
No votar, es como resignarnos a esa frase que canta Paquita la del Barrio: "cheque en blanco". Sí, estaríamos entregando una oportunidad a ciegas al actual gobierno federal que parece no encontrar el rumbo en dos temas fundamentales: la seguridad y la economía.
En el primer tema anuncia golpes espectaculares y la situación sigue igual o peor, tal pareciera que a la mejor se trata de un montaje y los supuestos detenidos, que conste, en todos los casos, dicen que se trata de los brazos fuertes o lugartenientes de los cárteles y, la realidad, nos muestra que las cosas siguen igual, no hay desintegración de grupos, todos siguen actuando igual de un día para otro. Se lamentan diciendo que las acciones del pasado no fueron tan frontales como ahora. Al respecto yo me pregunto, ¿no será que el escenario no era el mismo? ¿No será que ahora los grupos del crimen están mejor organizados, cuentan con más y mejores armamentos y sus operadores son más? ¿No será que en los últimos años se les permitió crecer y consolidarse y ahora el problema se les está saliendo de las manos?
En el segundo tema, no hay mucho qué decir: las cosas cada día están peor para las familias de clase media para abajo, aunque no hay que descartar que los grandes capitales también la están pasando mal. A los primeros, cada vez les alcanza para menos; los segundos, cada nuevo día tienen que cerrar plantas productivas generando pérdidas de empleo. Es cierto, la crisis es mundial, pero México es un país rico en recursos naturales y humanos, con una gran capacidad de respuesta y organización, con una gran disciplina y una enorme voluntad de salir adelante; lo que falta es guía, liderazgo y rumbo para resurgir como el ave fénix, con más fuerza, con más determinación y con más amor por México.
Por eso, hay que votar, para que las cosas no sigan igual y para que con nuestro voto decidamos un cambio con certidumbre, con seguridad y con perspectiva de progreso. No más palabras, vamos por los hechos para más tarde poder exigir a la clase política cumplimiento, veracidad y pasión por México. Así están las cosas, están en esta hora. Comentarios.lubuga@hotmail.com
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