Suplemento
La voz de alerta
Las campañas gubernamentales para reposicionar el consumo han rendido frutos. Foto: El Sol de México
El Sol de México
14 de junio de 2009


EDITORIAL

En los albores del siglo XXI aparece un nuevo virus causante de la influenza humana A H1N1 y desde el 23 de abril, cuando las autoridades mexicanas dieron la voz de alerta mundial sobre el riesgo de contagio y se anunciaron las medidas de contingencia, el estilo de vida en distintas naciones se ha modificado, sin que a la fecha retorne plenamente a la normalidad.

Mientras en nuestro país los informes de las autoridades señalan que está controlado el virus, en otras latitudes del planeta se esparce. La Organización Mundial de la Salud (OMS) contabilizó recientemente más de 25 mil casos de contagio en 73 países y 139 personas muertas a causa de la enfermedad.

En Ginebra, Suiza, se reunió el Comité de Emergencias de la OMS y sus integrantes discutieron la situación del virus, dejando en claro que no significa que vaya a elevarse el nivel de alerta del 5 a 6, lo que significaría una pandemia.

Los daños provocados indudablemente son cuantiosos a lo largo y ancho del territorio nacional, pero se estima que, de no haberse reportado a tiempo y tomado las medidas necesarias, habrían sido mayores, no sólo en lo material sino también en más muertes.

Además del problema de salud, el virus generó una serie de prejuicios, discriminación y desinformación sobre México y sus pobladores, por lo que el Gobierno federal convocó a la unidad para reimpulsar la economía a nivel nacional e internacional.

También es cierto que de los distintos sectores productivos, el porcino fue el primero en resentir los efectos con la caída estrepitosa en el consumo de carne de puerco y sus derivados, por el temor de la población a enfermar, aunque finalmente resultó infundado porque no hay evidencia científica de que se contagie por comer carne de cerdo.

Las campañas gubernamentales para reposicionar el consumo han rendido frutos. La estrategia se centró en distintas degustaciones de carnitas en las secretarías de Estado, encabezadas por el titular de la Sagarpa, Alberto Cárdenas Jiménez, además de destinar apoyos económicos a los porcicultores para promover el consumo.

Asimismo, la administración federal anunció la estrategia denominada "Vive México", con la que busca reimpulsar el turismo de manera masiva; para ello, destinó una inversión sin precedentes de mil 200 millones de pesos, con el fin de promover los destinos turísticos del país.

Representantes del sector privado recibieron con agrado el lanzamiento de esa campaña; sin embargo, coinciden en que es el primer paso para paliar la crisis y se requieren más incentivos y estrategias específicas para cada sitio.

Por ejemplo, la Asociación de Hoteles y Empresas Turísticas de Cancún estimó que al menos el 50 por ciento de los mil 200 millones de pesos debe destinarse al Caribe mexicano, porque Cancún y la Riviera Maya es por donde entra el 40 por ciento de las divisas.

La experiencia vivida por la sociedad mexicana con este nuevo virus -para el cual aún no se descubre la vacuna- ha sido inédita por los cambios en las actividades laborales, escolares, comerciales, deportivas y de esparcimiento.

La profunda religiosidad también se alteró, a grado tal que para evitar contagios se suspendieron las misas en los templos del Distrito Federal, e incluso la homilía tradicional en la Catedral Metropolitana se transmitió por radio y televisión. Las campañas políticas se alteraron también, pero ya todo tiende a la normalidad.