Comunidad y Cultura Local
Mesa de Cacahuatenco
En este sitio se realizan rituales religiosos para la fertilidad de la tierra. Foto: Diario de Xalapa
Centro ceremonial prehispánico vivo
Diario de Xalapa
14 de abril de 2009

Raymundo León

Ixhuatlán de Madero, Veracruz.- La zona arqueológica de Mesa de Cacahuatenco es un centro ceremonial prehispánico vivo. Aún hoy, la población de las comunidades de Ixhuatlán de Madero acude a ese sitio para efectuar ahí diversos rituales religiosos.

La zona, cuyo nombre significa "lugar de cacaoteros", es rica desde el punto de vista arqueológico, pero también por su enorme potencial ecológico y cultural.

Investigadores de la Universidad Veracruzana indicaron que en comunidades cercanas a Mesa de Cacahuatenco hay una cantidad muy grande de expresiones culturales como los rituales religiosos que se realizan para la fertilidad de la tierra, y que en lo que respecta a ecología es una vasta zona de selva con gran variedad de animales.

"Se han visto venados, armadillos; tenemos noticias de que hasta jabalíes y huellas de tigrillos se han encontrado. También hay mazacuatas y una especie de serpiente muy característica del lugar llamada Nanacoatl (Madre de las serpientes)", dijeron.

Claudio Ismael Hernández Palacios y Adriana Suárez Quiroz, investigadores de la Universidad Veracruzana, informaron que bajo la dirección general de Luis Ignacio Sánchez Olvera están a la espera de que sean autorizados 28 millones de pesos para poder realizar trabajos de excavación que contribuirían a detonar la región.

Hernández Palacios y Suárez Quiroz dijeron que hasta septiembre pasado el sitio arqueológico oriental de Mesa de Cacahuatenco estaba cubierto por distintos tipos de vegetación que de algún modo lo protegían, y por lo tanto el sitio sólo era conocido parcialmente por quienes viven en comunidades cercanas.

Indicaron que se estima que el enorme conjunto arquitectónico fue construido entre los años 600 a mil 500 de la era cristiana y que fue habitado por la cultura huasteca.

"El estado en que se encontraba cubierto de vegetación lo preservó de saqueos y lo ayudó a conservar bien los distintos monumentos arqueológicos que ahí existen, lo que permite llevar a cabo un programa de restauración y conservación del conjunto urbano con resultados muy próximos a su estado original, así como obtener información acerca de la vida de los antiguos huasteco-nahuas", indicaron los investigadores.