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Comunidad y Cultura Local
Yuko Shimizu, ilustradora japonesa, en Xalapa
A las 19:00 horas será inaugurada la exposición de Yuko Shimizu.
Diario de Xalapa
14 de marzo de 2009
Redacción/Diario de Xalapa
Xalapa, Veracruz.- La ilustradora de origen japonés Yuko Shimizu visita hoy por primera vez esta capital invitada por Amarillo, Centro de Diseño. Sus actividades iniciarán con una conferencia, la cual tendrá lugar a las 16:30 horas, en el auditorio del Agora. Más tarde, a las 19:00 horas, será inaugurada una exposición de las obras de esta artista, misma que permanecerá abierta hasta el 15 de mayo, en Amarillo, en Barragán 2, centro histórico. Yuko Shimizu desde hace aproximadamente diez años radica en Nueva York. Desde entonces no ha parado de trabajar y de realizar ilustraciones que reflejan cuatro características en su maravilloso trabajo: constancia, búsqueda, riqueza y fantasía, en un mundo imaginario que nos atrapa con sólo observarlo. Hablar de Yuko Shimizu es hablar de dos culturas, la oriental y la occidental. Desde pequeña su mayor hobby ha sido el dibujo. Rodeada por el manga y la animación japonesa, sintió que podría convertirse en dibujante de cómic, sin embargo, con el paso del tiempo se dio cuenta que estaba más interesada en imágenes sencillas con narrativa que en historias contadas por múltiples imágenes, algo que con los años se convertiría en su sello personal. Su primer encuentro con el mundo occidental fue a la temprana edad de 12 años, viviendo 4 de ellos en la ciudad de Nueva York; este lugar con todo su esplendor dejó una gran impresión en la pequeña Yuko, siendo al día de hoy parte de su vida y considerándolo su verdadero hogar. Nacida en una familia tradicional japonesa, no era bien visto que se inclinara hacia el arte, por lo que su familia la alentó a que se interesara por algo "más práctico", lo que la llevó a estudiar publicidad y marketing en la Universidad Waseda; tiempo después entró a trabajar a una importante empresa en el área de relaciones públicas, sin embargo, se dio cuenta que el mundo corporativo no era para ella. Así le llevó 11 años y una crisis de mediana edad a tomar la decisión de regresar a Nueva York, pero toda la experiencia que acumuló le ayudó a comenzar y consolidar su trabajo como ilustradora. En 2003, Yuko se graduó de la maestría en Artes Visuales de la School of Visual Arts y ha ilustrado desde entonces, incluso se ha dedicado a la docencia en la licenciatura en Bellas Artes y ocasionalmente es asesora de los estudiantes en el área de marketing y autopromoción en la SVA (School of Visual Arts). A la vez ha sido galardonada con una docena de premios, entre los que destacan: Yellow Pencil Award D & AD, Gold Medal Society of Illustrators y el Gold Award 3x3 Magazine Annual. El trabajo de Yuko se caracteriza principalmente por su fuerte representación, la cual ha sido influenciada por Hokusai, los grabados en madera japoneses del periodo EDO y el periodo Avant-garde ruso, especialmente Alexander Rodchenko, sin embargo, siempre regresa a sus influencias básicas, las cuales al inicio de su carrera intentó negar dándose cuenta finalmente que no podía deshacerse de la influencia japonesa que ha tenido. La primera característica que vemos en las imágenes de Yuko es el uso de la tinta china para dibujar, empleando pinceles y posteriormente utilizando Photoshop para colorear la ilustración -es aquí donde vemos la amalgama técnica para obtener un producto único en cuanto a personalidad, conjuntando dos culturas-. Al hablar de sus imágenes nos referimos a "representación" debido a que ella no cree en el concepto "estilo". Si el espectador ve algo en la imagen que él cree que es un estilo, es porque probablemente ella dibuja en ese modo, no porque no pueda dibujar en otro, y no es que no pueda dibujar al óleo, sino que cada uno tiene algo que hacemos naturalmente. Esto va ligado con su creencia de que un artista debe cambiar -no forzarse al cambio desde luego-, pero cambiar naturalmente. Las experiencias, influencias y modo de pensar afectan el modo en cómo trabajamos, obteniendo así un cambio gradual con el paso de los años. Abrir puertas a la imaginación narrativa no es fácil, Yuko logra con sus ilustraciones dejar que una historia se desarrolle por sí sola, no en un sentido sencillo de narración; deja la historia abierta y un final incierto para que el espectador tome parte de él y lo desdoble a su antojo llevándolo a horizontes que incluso la misma autora no hubiera imaginado. En sus dibujos podemos sumergirnos en todo un universo fantástico habitado por amazonas asiáticas, pandas danzantes, mujeres exóticas preparadas para lo insólito, personajes que reafirman su propia identidad a partir de su metamorfosis, y por supuesto, podemos ver a una Yuko como mil y una heroínas samuráis, todo esto impregnado de una fascinación por la aventura y el viaje. Actualmente vive en Nueva York -sin tener intenciones de regresar a Japón -, compartiendo un espacio junto con otros dos colegas, Marcos Chin y Katie Yamasaki, a quienes considera su familia. SUS DIBUJOS INVITAN A SUMERGIRSE A UN MUNDO FANTASTICO Abrir puertas a la imaginación narrativa no es fácil, Yuko logra con sus ilustraciones dejar que una historia se desarrolle por sí sola, no en un sentido sencillo de narración; deja la historia abierta y un final incierto para que el espectador tome parte de él y lo desdoble a su antojo llevándolo a horizontes que incluso la misma autora no hubiera imaginado. En sus dibujos podemos sumergirnos en todo un universo fantástico habitado por amazonas asiáticas, pandas danzantes, mujeres exóticas preparadas para lo insólito, personajes que reafirman su propia identidad a partir de su metamorfosis, y por supuesto, podemos ver a una Yuko como mil y una heroínas samuráis, todo esto impregnado de una fascinación por la aventura y el viaje. |
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