Barroco
La música de la Independencia
Diario de Querétaro
14 de septiembre de 2008

Mario Arturo Ramos

Querétaro, Querétaro."Dicen que de gobernante

o tiene más que el bastón

más le falta de hombre un poco,

ya lo asusta Napoleón".

Coplas de Carlos IV1808, autor anónimo

Las fiestas de la Independencia celebran a símbolos, héroes y sucesos de la gesta libertaria, en sus momentos culminantes es un instrumento lúdico que reúne a manifestaciones artísticas que sensibilizan el alma y el ánimo de México; la unión de la danza, la poesía, el canto, se convierten en las formas que tenemos los mexicanos para festejar un año más del movimiento social armado que el 15 de septiembre de 1810 en Dolores Hidalgo, Guanajuato adquirió la fuerza que diez años después el 21 de septiembre de 1821 culminó su camino. Nuestra tradición canora nace en los primeros días de la Patria con rebeldes y defensores de la Corona española que en batallas y actos cotidianos cantaron para contar la vida y plasmar la muerte; Yolanda Moreno Rivas apunta: "Al iniciarse la guerra de Independencia, los jarabes lo mismo que la Virgen de Guadalupe, se convirtieron en verdaderos símbolos del espíritu nacional. Inclusive el jarabe llegó a ser adoptado como una especie de himno por las tropas revolucionarias. Algunos de aquellos jarabes o sones famosos como Los enanos, El gato, El palo y El perico han llegado hasta nuestros días en antiguas recopilaciones y aún actualmente forman parte de la tradición popular" .

"¡Arriba Miguel Hidalgo

que ha llegado a nuestra tierra,

que ha matado gachupines y que les hace la guerra!"

Mañanas de Hidalgo (autor anónimo).

Del otro lado de la vida, las tonadillas españolas, zarzuelas, coplas, operetas, romances de ciego, "sonecitos de la tierra", sonantinas danzas, boleras, marchas, himnos etc. eran los géneros musicales en boga de la época, Luis González Obregón describe la importancia del arte sonoro en estos tiempos: En el año memorable de 1810 se veía no sólo manifiesta en los coros de los templos, en los paseos públicos, donde desde entonces como ahora tocaban bandas militares, sino tambièn en las casas, pues la moda de tener pianos se había hecho general -en la clases económicamente fuertes- y rara era la señora o señorita que en su habitación no se distinguiera en tocar, ya en tertulias que daban frecuentemente o en el seno de sus amistades intimas. Las tropas realistas y los simpatizantes de la Colonia se divertían con las coplas satíricas sobre los insurgentes y sus dirigentes que eran interpretadas por los trovadores oficiales; las buenas familias entonaban villancicos, canciones de cuna, fragmentos de arias, chanzonetas, y se escandalizaban por los cantos populares que surgían en el movimiento independentista. Los compositores Mariano Elizaga y José María Bustamante ocupan un lugar de relevancia como creadores de música mexicana y como partidarios de la insurgencia a la que cantaron en su obra, objetivo que los integró en la vanguardia estética de la Independencia de México.

"Voy a contar un corrido

de esos que hacen padecer,

y les suplico, señores,

me perdonen por favor.

Tres siglos largos, señores,

el indio triste sufrió,

hasta que luego en Dolores

la Libertad lo alumbró".

Corrido de los oprimidos, de Animas Trujano.

Los 10 años de la guerra de Independencia pasaron entre corridos, sones, jarabes, su final tuvo la misma atmósfera que el principio, canciones populares que son testimonios de los anhelos de libertad y justicia- pareciera que el presente tiene las mismas proclamas- del pueblo; debe ser por eso la vigencia de los géneros; así llegó 1821, aquel otro septiembre los patriotas cantaron para honrar con la Canción de Iturbide al guerrero que se transformaba en emperador mexicano, las voces anónimas y los partidarios del Imperio en el desfile del triunfo, por las calles de la ciudad de México entonaron: "Soy soldado de Iturbide,/ visto las tres garantías,/ hago las guardias descalzo/ y ayuno todos los días". La música popular se manifestaba con el mismo vigor que en 1810, cantándole al pueblo, cantando a la Independencia. Desde entonces hasta hoy, las fiestas patrias sin música no se celebran.