México
Jóvenes fincan expectativas de empleo en "ciberagencias"
Miles de jóvenes profesionistas "navegan" sin descanso en las bolsas de trabajo cibernéticas. Foto: Antonio Zamora / El Sol de México

Organización Editorial Mexicana
6 de septiembre de 2008

Arturo Gómez Salgado / El Sol de México

Ciudad de México.- Los cientos de miles de desempleados con nivel académico intermedio o profesional, en donde la tasa abierta de desempleo es particularmente cruel, 9.0 por ciento, que duplica la media nacional, han optado por "navegar" sin descanso en las páginas web, en las que empresas de recursos humanos han encontrado su "filón de oro", al manejar a su conveniencia la desesperación de quienes cuentan con un título profesional e incluso un posgrado y no encuentran acomodo en el mercado laboral formal.

La cifra es desconsoladora: noventa por ciento de esos solicitantes de empleo son jóvenes de entre 18 y 25 años de edad que, sumidos en la angustia, buscan cualquier alternativa para ejercer su profesión ante un mercado de trabajo sumamente contraído, en donde prácticamente no hay cabida para los recién egresados de academias, institutos o universidades.

El negocio de esta "bolsa de trabajo" cibernética es prácticamente redondo para las empresas dedicadas al manejo de recursos humanos que captan miles de currículums, que a la vez ponen a disposición de empresas previamente afiliadas que pagan una cuota de recuperación anual o semestral que oscila entre los 500 y mil 500 dólares, según su acceso limitado o ilimitado a la base de datos.

Laborum, empleoenlared, Computrabajo y trabajofácil.com son algunas de esas firmas cibernéticas que con esa forma impersonal de contratación ahorran cantidades millonarias a las empresas en la selección y reclutamiento de personal, que, de acuerdo con su perfil, es llamado para ocupar un puesto pero generalmente por tiempo determinado, sin pago de prestaciones e ingresos económicos muy por debajo de las expectativas de quienes han dedicado todo lo que llevan de vida a su preparación académica.

En México, esas y otras compañías que se autodenominan "líderes en el reclutamiento de recursos humanos" operan fundamentalmente con jóvenes que están dispuestos a pagar la factura de la inexperiencia laboral, aceptando salarios bajos, jornada indefinida, nulas prestaciones y la advertencia de ser despedidos en cualquier momento conforme a las necesidades laborales de la empresa.

Empleoya e Hipavista.trabajo.com son otras de las firmas cibernéticas que se disputan este segmento del mercado laboral, reclutando jóvenes de entre 22 y hasta 28 años de edad que cuentan con nivel académico completo o intermedio, pero que están dispuestos a aceptar puestos de auxiliares, promotores e incluso de dependientes para acceder a un ingreso económico.

En la mayoría de los casos, los sueldos que se ofrecen a esa desesperada y cada vez más numerosa fuerza laboral de jóvenes son inferiores hasta cincuenta por ciento al promedio y nunca se establece un tiempo para superar la "curva de aprendizaje", debido a que no hay un contrato formal de por medio o en el mejor de los casos se establece un convenio laboral por tres meses susceptible a ser renovado, conforme al desempeño o productividad laboral del interesado.

Los puestos de auxiliar en programación y analistas de sistemas son los más solicitados en las bolsas de trabajo cibernéticas, con sueldo base de cinco mil pesos mensuales. Otro caso es el puesto de jefe administrativo con dominio de cuando menos el sesenta por ciento del idioma inglés; el sueldo que se ofrece es de seis mil pesos mensuales. También predominan ofertas de trabajo para ejecutivo comercial con escolaridad mínima de preparatoria, con sueldo mensual de cinco mil pesos. Un asistente de recursos humanos que debe dominar en sesenta por ciento el idioma inglés es solicitado con un sueldo mensual de seis mil pesos.

Esas firmas cibernéticas también ofrecen plazas de gerente de producción o de mercadotecnia con ingresos mensuales de entre 18 y 25 mil pesos, pero cuando se solicitan o ya han sido cubiertas o los requisitos para ser candidatos son exagerados como contar con experiencia mínima de cinco años, ser menores de 35 años de edad, licenciatura o maestría en su área respectiva y dominio del idioma inglés en 100 por ciento.

LES "PEGA" LA CRISIS

La discrecionalidad de este sistema web aplicado en México no permite conocer con precisión el número de personas que se han colocado a través de esas agencias, pero se calcula que de las 200 mil plazas de empleo creadas en este año, 30 por ciento tuvieron que ver con este tipo de contratación cibernética temporal.

Y es que al momento de la contratación, las agencias dan de alta al empleado ante el Instituto Mexicano del Seguro Social bajo el régimen temporal, y sólo se le inscribe de manera permanente luego de que las empresas comprobaron su eficiencia laboral, que es un proceso que puede demorar entre seis meses y dos años. En caso de despido, la propia agencia se encarga de los trámites legales y de la posible indemnización como parte del contrato de membresía suscrito con las empresas.

Sin embargo, la caída vertical del empleo en México con una tasa abierta de 4.5 por ciento también ha empezado a "pegar" a las agencias cibernéticas, que en el último año vieron disminuir en 6.0 por ciento su cartera de clientes, que, ante la incertidumbre económica, han optado por postergar nuevas contrataciones de personal, así sea de bajo y mediano perfil. Aun así, para muchas empresas que tienen como política renovar constantemente su planta laboral, ese sistema de selección les continúa resultando atractivo porque les evita costos en selección y saben de antemano que el candidato aceptará las percepciones previstas en el listado de puestos y horario de tiempo completo, que es ya requisito ineludible en todo ofrecimiento laboral.

Algunas de las empresas que ofrecen puestos laborales a través de las agencias cibernéticas son Avon, Grupo Roche Syntex, Grupo Scanda, American Express Company, Fleetone de México, Resort Condominiums Interntl, Axis Asociados, Samsung Electronics de México, Gigante, Wall Mart, Johnson & Johnson Medical, Schneider Electric México y 3M México.

En contraparte a esas agencias de colocación que exigen cierto nivel académico y cobran una cuota anual o semestral por reclutar personal están las páginas cibernéticas del Gobierno federal www.empleo.gob.mx/movil y www.empleo.gob.mx, en las que están registradas 110 mil empresas con todo un catálogo de oficios y empleos de bajo sueldo y mínimas prestaciones de ley, que en nada han ayudado a dar solución a la creciente tasa de desocupación que tanto afecta a los jóvenes y población en general.

De acuerdo con informes de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS), de marzo pasado a la fecha han visitado esas páginas 9.8 millones de personas y se tienen disponibles 164 mil vacantes "listas para ocuparse". Sin embargo, por los empleos temporales y de bajo perfil que se ofrecen -albañiles, repartidores, plomeros, chóferes-, la población opta por autoemplearse o buscar alternativas reales de sobrevivencia en la economía informal, donde, con todo y los sinsabores, logran percibir hasta el equivalente a cinco salarios mínimos diarios que no se les ofrece en una empresa o giro mercantil formalmente establecido.

La mecánica de las páginas web del Gobierno federal es simplemente ofrecer un catálogo de puestos de empresas que gratuitamente se anuncian, pero no hay una acción decidida para generar empleos de alto perfil o de desarrollo profesional que requieran sobre todo los jóvenes egresados de licenciatura o una carrera técnica.

UN CASO ESPECIFICO

Roberto Fernández, un joven de 24 años de edad, quien hace dos años concluyó la carrera de ingeniería en computación, es uno de los miles que diariamente enfrenta la angustia del desempleo.

En un principio Roberto, con certificado profesional en mano, se dio a la tarea de acudir a las empresas para buscar una oportunidad de empleo. En todas las ocasiones, no obstante, sus buenas calificaciones y dominio pleno del idioma inglés, sólo le ofrecieron puestos de auxiliar o analista en áreas administrativas que nada tenían que ver con su profesión, argumentando su falta de experiencia laboral.

Ante ello optó por buscar empleo a través de las agencias cibernéticas, pero la situación no ha sido diferente, sólo le ofrecen puestos de analista o auxiliar con un sueldo mensual que representa la mitad de lo que sus padres pagaban de colegiatura mensual.

"Es realmente triste y frustrante no poder ejercer tu profesión por falta de oportunidades", comenta Roberto, quien adelanta que por las presiones económicas que ya enfrenta, tendrá que, como muchos otros de sus compañeros, aceptar un puesto de auxiliar en una institución bancaria donde estará a prueba tres meses, esperando a ser recontratado o que se le presente la oportunidad de poner en práctica sus conocimientos profesionales, "esa es nuestra realidad", subrayó.