Barroco
Hallazgos Paleontológicos en el Estado de Querétaro
Lo que hoy es un riachuelo constituyó un ambiente propicio para que mamuts y mastodontes vivieran en la zona de Amealco. Foto Diario de Querétaro.
Diario de Querétaro
7 de julio de 2008

Israel David Lara Barajas.Antropólogo físico Centro INAH-Querétaro

Querétaro, Querétaro. La historia del territorio mexicano es muy variada y rica en datos que permiten a los investigadores de diversas áreas científicas estudiarlos, para conocer así, fragmentos de los múltiples eventos naturales y sociales que han ocurrido en él. De esta forma, el estudio del pasado se convierte en un elemento para crear consciencias sobre su diversidad y riqueza invaluable. El Instituto Nacional de Antropología e Historia, en nuestro país, tiene como tarea principal el estudio y resguardo de todos los vestigios históricos y prehistóricos que se hallan en nuestro territorio, yendo desde los fósiles que se encuentran a lo largo de toda la república mexicana, hasta los elementos culturales prehispánicos y coloniales. Dicha tarea es llevada a cabo por su especializada planta de investigadores, los cuales, aunque en algunas ocasiones no sean suficientes para cubrir las necesidades de intervención de todos los hallazgos en un país tan rico histórica y prehistóricamente, trabajan a marchas forzadas para cumplir con esta interesante tarea, la cual, obligatoriamente, como Institución académica debemos difundir.

En el Estado de Querétaro, para orgullo de sus habitantes, la historia ha pasado y dejado muchas huellas en cada uno de sus rincones, es por esto que en muchas ocasiones, al hacer alguna obra pública, construcciones, o algún tipo de intervención en el subsuelo, se encuentran las huellas del pasado, ya sea de sus habitantes o de los componentes del medio ambiente. Lo cual es materia de estudio para el INAH y permite complementar, fragmento a fragmento la historia del antiguo y actual Querétaro.

Con relación a los hallazgos prehistóricos en el territorio nacional, se han registrado muchos a lo largo y ancho del país, corresponden a diversas Eras de la tierra y sus periodos correspondientes. Entre todos los hallazgos de éste tipo, los más frecuentes son los restos de Probocídeos, que quiere decir animales con probóscides o trompas, al que pertenecen también los elefantes actuales. Entre los más comunes se encuentran los siguientes:



Gonfoterios (Cuvieronius tropicus)



Son los más antiguos en nuestro país, es una especie de mamut enano que estuvieron presentes desde fines del Mioceno hasta fines del Pleistoceno (10 y 20 mil años atrás) y llegaron incluso hasta algunas regiones de América del Sur, el gonfoterio era la especie tropical o subtropical del mamut. Tuvieron presencia junto con varios géneros y especies dentro del territorio mexicano. Su aspecto físico era muy parecido al de los elefantes actuales, sólo que el dorso era más largo, casi horizontal, y no tenía jorobas tan pronunciadas. Llegaban a alcanzar hasta 2 metros y medio de altura. Sus defensas, mal llamadas colmillos pues corresponden a los incisivos, eran muy rectas y una de sus características principales eran sus molares que presentan cúspides. Los gonfoterios eran animales que vivían en manada y se alimentaba de hierbas y frutos por lo que preferían los bosques y las selvas debido a que su "menor" tamaño les permitía desplazarse a través de ellas. Los gonfoterios en México vivieron en el suroeste y noroeste del país (Expedición:2003).



Mastodonte Americano (Mammut americanum)



Estuvieron presentes en México desde el Pleistoceno temprano (10 mil a 15 mil años A.P), aunque la familia Mammutidae, a la que pertenecen, llegó desde mediados del Mioceno a Norteamérica. Eran animales que preferían bosques templados así como bosques de coníferas. Los mastodontes llegaban a alcanzar una altura de 2 1/2 hasta 3 metros. A diferencia de los gonfoterios, sus incisivos o defensas eran un poco curvos y el lomo era menos horizontal. En México se les ha localizado principalmente en la zona noreste del país. Se sabe que los mastodontes tuvieron una amplia distribución desde Alaska hasta el área central de México. De los tres grupos de proboscidios con presencia en México, gonfoterios y mamuts fueron muy abundantes; sin embargo, en el caso de los mastodontes se tienen escasas referencias de su presencia en México. Hasta hace poco, se tenían registrados 23 ejemplares de mastodontes distribuidos en 15 localidades, la mayoría a más de 1,500 m so-bre el nivel del mar (Expedición:2003). Los encontramos en estados como Nuevo León, Tamaulipas, Zacatecas, Aguascalientes, San Luis Potosí, Hidalgo, Estado de México, Puebla y recientemente en Querétaro, en el Municipio de Amealco.



Mamut (Mammuthus Columbi)



Es el tercer grupo de proboscidios con presencia en México es el Mamut. Sin duda los mamuts son los proboscidios extintos con más fama, por ser los que más difusión han tenido. En el mundo existieron aproximadamente 10 especies diferentes de mamuts. De Asia pasan a América dos de ellas: el Mammuthus meridionalis, a principios del Pleistoceno, y a finales de esa Era, el Mammuthus primigenius (conocido como mamut lanudo) que sólo llegó hasta el norte de Estados Unidos. Las investigaciones que se han realizado consideran que la especie meridionalis evoluciona en América, dando lugar a diversos estados intermedios, que en algunos casos han sido nombrados como Mammuthus Imperator, hasta llegar a la especie más común en México: Mammuthus Columbi. Este tipo de Mamut alcanzaba los 4 1/2 metros de altura, era una de las especies más grandes conocida. El pelaje era similar al de los elefantes actuales, a diferencia del Mammuthus Primigenius que era lanudo. Su peso llegaba a ser de cuatro toneladas, en hembras, y seis en machos. Las defensas son características, muy grandes y curvas, llegaban a medir hasta 3 1/2 metros. Su lomo tenía una inclinación de unos 30 grados a diferencia de los mastodontes y gonfoterios que era casi horizontal. Se desplazaban en grupos matriarcales, la hembra madre mayor al frente, después las hembras jóvenes y al final las hembras y machos más jóvenes del grupo. Se considera que los mamuts podían llegar a la edad de 80 años. Se distribuyeron en lo que conocemos hoy como el Altiplano Central de México en zonas de pastizales, de los cuales se alimentaban. Debido al constante cambio climático del Pleistoceno, los ecosistemas cambiaban de lugar y por tanto las especies emigraban para buscar alimento (Expedición:2003).

En el caso específico de Querétaro, los hallazgos han sido varios y todos ellos de gran importancia, aunque en la mayoría de los casos, las condiciones necesarias para realizar un estudio con mayor profundidad no se han generado, existen los registros hechos por parte de los investigadores que intervinieron los sitios y recuperaron, en algunos casos, los elementos fósiles pertenecientes a diversos animales pleistocénicos.

Entre estos antecedentes en el territorio queretano, se encuentra el hallazgo de Landa de Matamoros, en 1985 se descubrió una mandíbula de Gonfoterio, en aquella ocasión se recuperó la pieza por parte de los Arqueólogos José Luis Lorenzo y Lorena Mirambel, investigadores del INAH. Se realizó una réplica de la mandíbula y actualmente se encuentra en exhibición en el Museo Regional de Querétaro, la original se trasladó a la Ciudad de México a las instalaciones de la Subdirección de Laboratorios y Apoyo Académico del INAH. En el año 2002 el Biólogo Oscar Polaco y el Arqueólogo Jorge Quiroz regresan a este municipio y continúan con los trabajos de excavación, mediante los cuales recuperaron restos de Camélido (Ca-melops hesternus), Caballo (Equus) y otras partes del Gonfoterio encontrado años atrás (Herrera, Comunicación personal:2008).

Un caso más se presentó en el año 1992, cuando se recibe una denuncia por parte de las autoridades Municipales de Amealco, en donde reportan que los habitantes de Potrerillos en el Ejido de los Reyes encontraron algunos elementos fósiles. La denuncia fue atendida por el Laboratorio de Paleozoología de la Subdirección de Servicios Académicos del INAH a cargo del Biólogo Joaquín Arroyo Cabrales. En el informe de la inspección realizada, se reporta el hallazgo de restos de Mamut, y destacan la importancia de éste, ya que en los registros nacionales sobre yacimientos fósiles no aparece el Estado de Querétaro (Arroyo, 1992:1).

Desde 1993 hasta la fecha, se han esta atendiendo diversas denuncias sobre hallazgos de fósiles en el Municipio de Landa, en el sitio del Madroño. Dicha atención ha estado a cargo de los Arqueólogos Elizabeth Mejía y Alberto Herrera del Centro INAH Querétaro. Losfósiles recuperados de esta zona corresponden principalmente a invertebrados Meólidos y Rudistas con una antigüedad de 80 Millones de años, cabe destacar que éste sitio ya se encuentra protegido como yacimiento fósil. En el mismo municipio y a cargo de los mismos investigadores, en el sitio Neblinas, se recuperaron fósiles de algunas conchas que datan del Cretácico (60-80 Millones de Años), las cuales se encuentran en exposición en el museo municipal (Herrera, Comunicación personal:2008).

En el año 2002, el Arqueólogo Daniel Valencia, atendió una denuncia hecha en el Centro INAH Querétaro sobre el hallazgo de restos fósiles en el Municipio de Corregidora, los cuales quedaron al descubierto al ser erosionado el terreno por el escurrimiento de agua en las orillas de un arroyo de temporal. En su informe correspondiente, el arqueólogo reporta actividades de saqueo y realizan el rescate de los elementos que quedaban, tratándose de algunos huesos largos en mal estado de conservación, aunado a los daños ocasionados por el saqueo, y una defensa (colmillo) correspondientes a un Mamut (Mammuthus Culumbi). Los restos se sometieron a un proceso de consolidación y restauración en el Museo Regional, en la actualidad se puede apreciar la defensa ya restaurada en dicho museo.

Otro yacimiento fósil registrado se encuentra en El Doctor, municipio de Cadereyta, donde se han encontrado fósiles de invertebrados del cretácico con una antigüedad que va de 60 a 80 Millones de años, los hallazgos se realizaron en el año 2003 por parte de la Arqueóloga Elizabeth Mejía (Herrera, Comunicación personal:2008).

Durante los años 2003 y 2004 en San Bartolo, Municipio de Cadereyta, los Arqueólogos Elizabeth Mejía y Alberto Herrera intervinieron un sitio de alto interés paleontológico, se trata de una madriguera que data del pleistoceno, en cuyo interior se encontraron los restos de un oso perezoso gigante (Eremotherium), musarañas y dientes de Sable, entre otros.

En el año 2004, el Arqueólogo Juan Carlos Saint-Charles del Centro INAH Querétaro, atendió una denuncia relacionada con el hallazgo de un cráneo de gran tamaño en el Ejido La Piedad del Municipio de Amealco. Dicho cráneo fue destruido por parte de algunas personas que intentaron levantarlo y a la llegada del investigador, solo se encontraban cientos de fragmentos en la zona, el trabajo consistió en hacer el registro y recuperación de los materiales que se encontraban en superficie, entre los fragmentos se localizaron un par de molares que por sus características corresponden a un Mastodonte Americano. Las piezas recuperadas en esa ocasión se encuentras resguardadas por el Arqueólogo y el Municipio de Amealco las ha solicitado para ser exhibidas en el museo de sitio que construirán.

En el 2008 se presenta el caso que origina el presente artículo, el día 3 de Abril del presente se recibió, en las Instalaciones del Centro INAH Querétaro, una denuncia sobre el hallazgo de un colmillo de "Mamut" y otro hueso de gran tamaño, dicho hallazgo lo realizaron algunas personas habitantes de la comunidad llamada La Piedad, en el Municipio de Amealco. Dieron aviso a la policía y a su vez a la presidencia municipal. Dada la urgencia del hallazgo se me comisionó para atender dicha denuncia el día viernes 4 de Abril (Lara, 2008:2).

Al acudir a al lugar, se observaron los restos en el perfil de un arroyo de temporal resultante de la modificación del entorno ecológico por parte de los habitantes de la zona, para tener terrenos adecuados para la siembra. Dichas modificaciones ha originado deslaves en cárcavas en diferentes lugares, por tal motivo, los fósiles que se encontraban enterrados ahí han quedado descubiertos gracias a la acción del agua que erosiona el terreno que los rodea. Efectivamente se trataba de una defensa (colmillo), de un Mamut (Mammuthus Columbi), lo cual se confirmó posteriormente por el Paleontólogo Joaquín Arroyo de la Subdirección de Laboratorios y Apoyo Académico del INAH. El estado de conservación es bueno, hay zonas que se están destruyendo, sin embargo se conserva en buen estado el resto del colmillo. Dadas las condiciones y a la falta de un especialista en paleontología se decidió no mover el colmillo para evitar que se deteriorara, hasta que un especialista pudiera acudir al lugar, hacer una evaluación y la recuperación de éste elemento, lo cual sucedió a finales del mes de Abril y los primeros días de Mayo. En este lapso de tiempo se realizó el rescate de la defensa que ya se encontraba expuesta y se hizo una prospección del sitio para identificar otros posibles elementos fósiles. Durante el proceso de rescate se encontraron otros elementos óseos, uno de ellos identificado en el momento como otra defensa, por lo que se discutió con el Centro INAH Querétaro, la Subdirección de Laboratorios y Apoyo Académico del INAH y el Municipio de Amealco, la pertinencia de realizar un trabajo más extensivo, que permitiera encontrar el mayor número de elementos fósiles en la zona.

Gracias al apoyo que ha brindado el Municipio, ha sido posible realizar una temporada de campo más amplia, que comprendía en un principio del 2 de Junio al 12 de Julio, pero que debido a las fuertes lluvias y a la dificultad de llegar y trabajar en el sitio se decidió dar por terminada el día primero del presente mes, con la intención de continuar los trabajos una vez pasada la temporada de lluvias. Los trabajos que se realizaron durante esta segunda etapa consistieron en la extensión de la excavación comenzada durante el rescate llevado a cabo a finales de Abril y comienzos de Mayo. Durante este tiempo se han descubierto varios elementos óseos a demás de la segunda defensa. Se trata de huesos más pequeños, pero hasta el momento no se han identificado, pues requiere de un análisis más detallado en laboratorio para poder determinar si se trata de huesos pertenecientes al mismo mamut o de otro animal y que se encuentra revuelto con los del mamut.

La antigüedad que tienen los restos oscila ente 10 y 12 mil años, pues es en ese momento cuando habitaron estos animales el territorio nacional.

Esta zona se trata sin duda de un yacimiento fósil importante, pues además de este hallazgo se tiene el registro de una primera denuncia hecha en el 2004, la cual ha sido reseñada en el presente, en donde se encontraron los restos de un Mastodonte Americano, dicho hallazgo se realizó a tan solo 65 metros de distancia del sitio en el que se encuentran los restos de éste mamut.

Por el momento se continuará con el trabajo de consolidación de los restos que ya fueron retirados del sitio y a los cuales se les aplicó un tratamiento especial para conservarlos en el mejor estado de conservación posible dicho tratamiento será llevado a cabo, como se acordó desde un inicio entre el INAH y las autoridades municipales, en las instalaciones de la Casa de la Cultura de Amealco, una vez que se les haya devuelto la dureza y resistencia, se procederá a estudiarlos y restaurarlos para que su exhibición sea más completa y los visitantes aprecien en todo su esplendor dichas piezas. Cabe mencionar que el proceso de consolidación se realiza en un sitio público para que la comunidad y visitantes puedan verlos, sin embargo, este no será su sitio definitivo, pues las autoridades municipales planean un museo exclusivo para "El Mamut de Amealco" Los trabajos de gabinete corren a cargo del Dr. Joaquín Arroyo Cabrales y su equipo de especialistas.

En este recuento sobre los hallazgos paleontológicos en el Estado de Querétaro, vemos que nuestro Estado juega un papel importante dentro del ramo, pues si bien, hace algunos años Querétaro no figuraba entre los sitios de interés para esta disciplina, ha entrado a la carrera y con muy buen lugar, pues los antecedentes de hallazgos en la Sierra Gorda y en Amealco, nos hablan de dos yacimientos fósiles importantes y que por lo tanto deben denunciarse, protegerse y estudiarse; así en un futuro podremos hablar de Querétaro desde la prehistoria.

*Nota: En Diciembre de 1985 se reformó la Ley Orgánica del Instituto Nacional de Antropología e Historia para que la paleontología se convirtiera en materia de su competencia. Para ello se adicionó el Artículo 28 bis a la Ley Federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicos, Artísticos e Históricos, que dice: Para los efectos de esta ley y su reglamento las disposiciones sobre Monumentos y Zonas Arqueológicas, serán aplicables a los vestigios o restos fósiles de seres orgánicos que habitaron el territorio nacional en épocas pretéritas y cuya investigación, conservación, recuperación, restauración o utilización revistan interés paleontológico.





Referencias:

Valencia, Daniel.

2002 Informe del rescate de un fósil de Mamut en Corregidora, Qro. Centro INAH Querétaro.

Arroyo, Joaquín

1992 Informe de atención a denuncia en el Ejido Los Reyes, Municipio de Amealco, Querétaro. Subdirección de Laboratorios y Apoyo Académico del INAH

Saint-Charles, Juan Carlos

2004 Informe de la denuncia atendida por el hallazgo de restos de un Mastodonte Americano en el Ejido La Piedad, Municipio de Amealco, Qro. Centro INAH Querétaro.

Lara, Israel

2008 Informe preliminar sobre el hallazgo de restos de un Mamut en el Ejido La Piedad, Municipio de Amealco, Qro. Centro INAH Querétaro.

Grupo Expedición

2003 Expedición, Revista virtual de difusión de Actividades de aventura, ecoturismo y conservación de México. Número 6. "México, territorio del Mamut" en: http://www.expedicion.com.mx/territoriomamuts.html (Fecha de acceso: 2/Jul/08.)