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Comunidad y cultura
Sergio Pitol llega a sus 75 años, refugiado en la literatura
Organización Editorial Mexicana
16 de marzo de 2008
DPA
Ciudad de México.- En vísperas de cumplir 75 años, este 18 de marzo, Sergio Pitol, premio Cervantes 2005, sigue refugiándose en la literatura tal como lo hizo en su niñez, dijo a dpa. Desde hace un año, el escritor se ha tomado "una obligada temporada de descanso por cuestiones personales", explicó en una entrevista por chat desde su casa en el estado de Veracruz. El autor de "El arte de la fuga" indicó que, al igual que cuando vivía en el extranjero, a menudo escapa del trajín citadino "para leer a una cabaña que tiene a las afueras de Xalapa con sus perros". No obstante, cuando "sus problemas" se lo permiten trabaja a paso lento en una novela sobre las mujeres, acotó sin dar más detalles. Muy pequeño, Sergio Pitol (Puebla, 1933) perdió a sus padres y a su hermana. Su abuela y una niñez enfermiza le descubrieron el mundo de la literatura de la que ya no se desprendería. Su primera influencia y la única que ha aceptado "conscientemente" fue la del estadounidense William Faulkner de quien le fascinó "su lenguaje oblicuo, elíptico y serpenteante, el idioma de los negros de los estados del Sur, de los burdeles, hasta el de los idiotas". Pero también aceptó que el alemán Thomas Mann y "escritores del Siglo de Oro español y el de las Luces, el esperpento, tanto el de Galdós como el de Valle-Inclán y toda la escritura que está a la sombra de Goya" han sido fuente de inspiración, dijo. Hoy Sergio Pitol es un autor latinoamericano de culto, ganador de premios como el Juan Rulfo (1999) o el Roger Caillois (2006), y condecoraciones de Polonia y la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), donde estudió derecho y filosofía. Su trabajo no sólo ha girado en torno a la pluma. Ha sido docente, lingüista, investigador y diplomático. Gracias a su dominio de siete lenguas ha traducido obras de Anton Chéjov o Joseph Conrad y conoce a fondo la literatura eslava. Una de sus grandes pasiones es la dramaturgia, a la que pensó dedicarse a la edad de 23 años. "Desde niño leí teatro. Como estudiante, el mayor placer me lo producía ir al teatro. Es más, sigue siendo para mí un género prodigioso", planteó. Pero el cine y la vida real también son punto de partida para su basta producción entre la que se encuentran, "Antología de cuento polaco", "El tañido de una flauta", "Vals de Mefisto" y "Trilogía de la memoria". La escritora Elena Poniatowska describe a Pitol como un "viajero que toma sus viajes como telón de libros, novelas o cuentos" en referencia a sus estadías en China, España, Francia, Hungria, Italia, Polonia, República Checa, y la Unión Soviética. Además de su agilidad narrativa, otra característica de la escritura de Sergio Pitol es la parodia, recurso que descubrió en su juventud al lado de su amigo y compañero de universidad, el cronista e intelectual Carlos Monsiváis. En retrospectiva, para Sergio Pitol no todo ha sido trágico en su vida, también han habido gratificaciones como el premio Cervantes, "lo mejor que me ha pasado en la vida literaria". |
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