Migración
Aplauden decisión de no reportar inmigrantes que cometieron delitos menores
Entre los delitos considerados de clase "A" ó "B" que sobrellevan un proceso de deportación son conducir un automóvil en estado de ebriedad, prostitución en la vía pública y tener armas. Foto: AP
Organización Editorial Mexicana
23 de noviembre de 2007

EFE

Irving, Texas, Estados Unidos.- La decisión de las autoridades federales de no procesar a los inmigrantes acusados de delitos menores, como se hacía desde hace 14 meses en Irving, es un logro para la comunidad latina, especialmente para los más vulnerables.

Así lo dieron a conocer varios líderes comunitarios luego de que el Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE) ordenara a la policía de Irving no referir a los indocumentados detenidos por delitos de clase "c", considerados menores.

El concejo municipal de Irving puso en marcha hace quince meses el denominado Criminal Allien Program (CAP), que autoriza a la policía a identificar a los extranjeros que hayan transgredido la ley para luego reportarlos al ICE.

Desde entonces, se han arrestado a más de 14 mil personas, de las cuales más de mil 700 ya fueron deportadas (la mayoría fue detenida en un principio por cometer una infracción de tránsito).

Carlos Quintanilla, presidente de Acción América, organización que ayuda a los inmigrantes y que convocó en las últimas semanas varias marchas de protesta y un boicot comercial, aseveró que las presiones de su grupo activista influyeron en esa decisión.

"Sin duda es un logro de la comunidad latina y del trabajo que hemos realizado para que las autoridades se den cuenta que el programa CAP no es mas que un atropello. Además, no iban detrás de criminales, sino que destruían familias enteras", sostuvo Quintanilla.

Por su parte, el Cónsul General de México en Dallas, Enrique Hubbard, hizo un llamado a sus compatriotas a "seguir manteniendo cautela porque aún hay delitos que conllevan la deportación si son detenidos en Irving".

Entre los delitos considerados de clase "A" ó "B" que sobrellevan un proceso de deportación son conducir un automóvil en estado de ebriedad, prostitución en la vía pública y tener armas de fuego sin el permiso correspondiente.

El alcalde de Irving, Herbert Gears, quien ha sido blanco de duras críticas por los activistas hispanos, señaló que el cambio propuesto por ICE "podría deberse a que el alto número de deportados en los últimos meses ha sobre poblado los centros de detención".

Carl Rusnok, director de comunicaciones de ICE en Dallas (Texas), informó que los agentes federales continuarán con sus labores dentro del programa CAP y que seguirán deportando a los extranjeros que representen un peligro para la seguridad pública.

"Somos una agencia de la ley y nuestra prioridad es encontrar los recursos para que los que estén de forma legal en este país sean identificados, ubicados, arrestados y por último, deportados", dijo Rusnok.

Hace unas semanas, después de dos manifestaciones públicas frente a la sede municipal de Irving el mes pasado, varios líderes comunitarios y funcionarios del consulado general de México en Dallas, se reunieron con las autoridades de Irving.

Allí se había acordado que la matrícula consular y los recibos de luz y agua serían suficientes para identificarse en caso de ser detenidos por la policía de esa ciudad.

Pero los activistas denunciaron que los arrestos continuaban y que el pedido del alcalde de Irving no se había acatado.

De los 205 mil habitantes de Irving, se calcula que la tercera parte es de origen latino.