Querétaro
"Día de la Enfermera"
Diario de Querétaro
6 de enero de 2012

Armando Ruiz

Querétaro, Querétaro.- Las enfermeras en México dejaron de ser desde hace tiempo aquellas mujeres de cofia y semblante recio que sólo ponían vendas y aplicaban inyecciones a petición de los médicos. Hoy su labor en los hospitales rebasa los simples cuidados y consiste en mantener a los pacientes con vida a través de procedimientos médicos avanzados, aplicación de tratamientos complejos y el hallazgo de estrategias para prevenir enfermedades.

Al celebrarse hoy el Día de la Enfermera en México, estas trabajadoras reclaman mayor reconocimiento a su labor, pues se han profesionalizado y la mayoría cuenta con una licenciatura, otras poseen especialidades y otras más maestrías.

Enriqueta Casas Mendoza, enfermera jefa de piso de terapia intensiva en el Hospital del IMSS en Querétaro, aseguró que la enfermería es uno de los pilares principales de cualquier hospital.

"Nos dedicamos a darle un sentido humano a la atención a los pacientes, el ángel que está a un lado de ellos, porque el médico muchas veces pasa a la visita, pero quienes estamos con ellos y al lado de ellos para satisfacer las necesidades por las que vienen al hospital, somos nosotras".

Enriqueta tiene 22 años de experiencia en el IMSS, y sigue portando su uniforme de manera impecable, cabello recogido y la cofia que revela las dos especialidades que tiene: intensivista y enfermera en administración y docencia. La tarea de sanar a los pacientes, dijo, es compartida, "tenemos que trabajar en equipo, tomando en cuenta los derechos de la enfermera, del paciente y del médico y debemos trabajar en engrane para que podamos trabajar y lograr el objetivo que es la salud del paciente y toda la familia".

Sin embargo, la enfermera no es más la que otorga cuidados menores y la que escucha al médico para después actuar. "No nada más es de preparar una jeringa, tenemos el fundamento científico para aplicar los conocimientos a esos cuidados, a esas necesidades que están fuera del equipo material que se necesita".

Por eso, en el área de urgencias, las enfermeras están capacitadas para dar primeros auxilios, resucitación cardiopulmonar y otras técnicas médicas avanzadas para mantener al paciente con vida.

"Seguimos el ABC, inmediatamente ver la vía área del paciente y si está en un paro, sacarlo. Nos regimos por un reloj de arena, contra el tiempo porque en un minuto el paciente tiene un daño irreversible. Tenemos el conocimiento y la habilidad, debemos estar un pie adelante. Todo esto se hace en equipo. Un médico solo no puede, hay que hacerlo en equipo para cada quien se dedica a cierta actividad".

Durante un recorrido por el hospital, la jefa de piso explicó a detalle y sin titubear el funcionamiento de las principales áreas del nosocomio, quiénes intervienen en ellas y cuáles son los procedimientos que se llevan a cabo. Los médicos a cargo de los diferentes servicios se replegaron ante sus explicaciones porque Enriqueta ha sabido ganarse su posición.

"Yo defiendo mis conocimientos, defiendo mi profesión, porque somos una disciplina con diferentes formas de actuación. Tenemos nuestra propia filosofía. Debemos tener la capacidad y el conocimiento para defender lo que nosotros sabemos".

Médicos y residentes a veces recurren a las enfermeras para conocer cuál sería el mejor cuidado o técnica para la curación de algún paciente.

"Somos una institución escuela, aquí se enseña tanto a médicos como a enfermeras que tienen la obligación de conocer, practicar y realizar procedimientos. Los médicos a veces nos preguntan sobre algunos efectos, el porqué se realiza cierta técnica".

De acuerdo con Casas Mendoza, ellas tienen la capacidad para decidir qué tipo de cuidados son los más idóneos para un paciente, sin que un médico les diga cómo proceder, "nosotras sabemos nuestras actividades y nuestras funciones".

El grado de profesionalización y especialización que han alcanzado las cerca de 570 enfermeras que trabajan en el hospital del IMSS, no va acorde, sin embargo, a la remuneración económica.

"Hay licenciadas o especialistas con un sueldo de enfermera general, porque tenemos de todas las categorías, desde auxiliar, enfermera general, especialistas, incluso ya hay compañeras que ya tienen hasta maestrías. Tiene qué mejorar porque incluso no tenemos reconocida la licenciatura a las que la tenemos, pero debe aumentar la remuneración con el grado más de estudio".

En este sentido, Gloria Espinoza, enfermera de un hospital privado en Querétaro, coincidió en que el salario se ha quedado rezagado y la carga de trabajo aumenta.

"La paga es poca y el trabajo es mucho porque son pacientes que por ser un hospital privado son más exigentes. En cuestión de prestaciones tenemos un día de descanso".

Señaló que a veces también deben lidiar con la discriminación de algunos médicos quienes desahogan la tensión o frustración de algunos casos en las enfermeras.

"A veces nos tratan de tontas. A veces el paciente está delicado y se desquitan con uno y tratan de culpar a nosotras del estado del paciente", sin embargo, dijo que lo más satisfactorio es que los pacientes den las gracias y abandonen el hospital bien.

"Lo desagradable es ver gente que fallece, niños, enfermos, y que no se puede hacer mucho por ellos".

Vocación y servicio:

caracterIsticas primordiales

Al reconocer que existe entre la población una imagen de una enfermera fría y tensa por la carga de trabajo, ambas profesionales de la salud reconocieron que debe prevalecer la responsabilidad y la tolerancia en el trabajo diario de las enfermeras.

"Tenemos qué conocer cuál es nuestra función como servidoras. Creo que algo importante son las aptitudes de ser servidor, es indispensable para una enfermera servir a los demás y no perder este sentido holístico de diferentes ramas, especialidades, hasta diferentes estados de ánimo de toda la comunidad que viene a atenderse. No hay que perder de vista esto porque luego eso demerita nuestra actitud", expresó Enriqueta Casas.

Gloria Espinoza consideró que la responsabilidad es clave para la labor médica que llevan a cabo las enfermeras pues lo que está en juego es la salud de los pacientes y su propia vida.