Querétaro
Cabañuelas
Diario de Querétaro
21 de noviembre de 2010

Heidy Wagner

Querétaro, Querétaro.- Con motivo del Centenario de la Revolución Mexicana, en esta ocasión hablaremos del águila estampada en nuestra bandera nacional y en el códice prehispánico. Desde niños nos enseñaron en la escuela que el ave aparece en el escudo de armas de México es el águila real, sin embargo en 1960, el mexicano ornítologo Rafael Martín del Campo identificó el águila del códice prehispánico como el caracara del norte o quebrantahuesos una especie común en nuestro país. Aún así, el águila real se considera el águila mexicana con fines oficiales, y por la misma razón el ave oficial de México.

Cabe destacar que el águila estampada en nuestra bandera nacional ha sufrido modificaciones, la última que recibió la realizó el presidente Gustavo Díaz Ordaz y llevada a la práctica por Francisco Eppens Helguera. Los maestros con sus libros, las enciclopedias y el Internet nos dicen lo mismo sobre este emblema, sin embargo, la realidad es que nadie había realizado un estudio a fondo sobre esta ave que aparece en el pendón mexicano.

Recientemente el investigador Miguel Angel González Block publicó que las águilas plasmadas en las banderas de Estados Unidos y México son muy similares, aunque la nuestra es un tanto diferente debido asegura, a los cambios climáticos. De acuerdo a un riguroso proceso metodológico de investigación, da testimonio que nuestra bandera representa la identidad, el simbolismo y la conquista, unidos en esa cuauhtli o águila sagrada que veneraban nuestros antepasados, de tal suerte entonces que no se trata de un águila real sino de un Caracara cheriway o quebrantahuesos.

El autor realiza una investigación tomando como base los códices en donde se presenta y sobre todo, analizando las características del ave. Después de congregar diferentes descripciones llega a la conclusión de que la especie del águila debería reunir los siguientes requisitos: Habitar en el altiplano central, tener la cresta eréctil, aparecer en las leyendas mesoamericanas, alimentarse tanto de carroña como de animales recién atrapados, inclinar el cuello hacia abajo y a los lados como siguiendo al astro rey, interactuar con el hombre, no temerle, así como tener las plumas blancas pero 'ennegrecidas' por volar cerca del sol. Después de revisar todas las especies se encontró que la única que cumplía con todos los requisitos era la especie llamada Caracara cheriway, conocida entre nuestros antepasados como Iztaccuauhtli o águila blanca, pasando finalmente a ser llamada la quebrantahuesos.

En síntesis, estas investigaciones han demostrado que el águila real (Aquila chrysaetos) plasmada en nuestro escudo nacional, no es propiamente el "Itzcuauhtli " o ave sagrada a la que se hace referencia en el mito de la fundación de Tenochtitlan, sino que se trata de un ave de la familia falconidae que es natural de América conocido como Caracara cheriway lo cual queda demostrado al poseer todas la cualidades y simbolismos para ocupar este sitio.

El Itzcuauhtli que al ser traducido seria águila blanca, de mediano tamaño pero de vuelo alto, con recio pico y cera amarillo-rojiza, plumaje esencialmente blanco pero cuyas plumas se chamuscaron al volar sobre el fuego sagrado en la mítica creación del sol, parece cumplir con la simbología requerida para ser el ave sagrada a la que los Mexicas se refieren.

En su vuelo las plumas blancas en su cola y alas parecen emitir potentes rayos de luz a partir del núcleo rojo de la cara y del pecho blanco, creando así el disco solar tan sagrado para los Mexicas. Otra característica del Caracara, es que es la única ave de presa en el mundo que emite su llamado echando la cabeza para atrás, pareciendo entrar en un diálogo directo con el Sol en el cenit. Esta podría ser entonces el ave mayor vinculada a la leyenda sobre la fundación de Tenochtitlán, ya que podía tener el diálogo directo con Huiztilopochtli representado por el sol, para guiar a los peregrinos siguiendo el vuelo del Iztcuauhtli para encontrar el lugar donde se fundaría la ciudad.

En la primeras crónicas sobe la fundación de Tenochtitlan, los copistas europeos a retrataron de los códices originales como el ave sagrada Itzcuauhtli había indicado el lugar para la fundación de la ciudad, con el paso de los años y la oposición del pueblo dominado a aceptar las nuevas ideas religiosas y culturales que le eran impuestas, se decidió omitir el sufijo Itza (blanco) en las nuevas crónicas quedando solamente como cuauhtli o águila. Básicamente forzándolos a eliminar culturalmente algo sagrado para ellos.

La idea de esta omisión fue implantar en esta misma leyenda un águila más europea al nuevo pueblo conquistado y que de igual forma compartiera cierta relación para ambas culturas. Esta nueva ave no ser otra más que el Aguila Real, usada en las heráldicas europeas como símbolo de poder y que en las culturas prehispánicas era igualmente asociada como un ave de guerra y con dotes sagrados.

En fin, el escudo con el águila puede ser o no una mentira más en nuestra historia, una implantación de identidad que tal vez no merecemos, ya que el águila real tiene características que distan mucho de las condiciones del país, si nuestra ave sagrada pudo haber sido el caracara, o realmente es el águila real eso hoy en día no importa mucho, la historia reciente del país ha demostrado que en todo caso nuestra ave y símbolo nacional debieran ser modificados a un zopilote devorando algún cadáver, digo, llenamos más el perfil de esa ave que el de un águila real.