Suplemento: Qué hacer el Fin de Semama
Hacienda de Chichimequillas
La construcción es de adobe y piedra, una estructura majestuosa. En su fachada se observan 12 arcos. Foto. Diario de Querétaro.
Diario de Querétaro
9 de abril de 2010

Mónica Arias

Querétaro, Querétaro.- Chichimequillas es una hacienda que data del siglo XVII siendo una de las más antiguas que se establecieron en nuestro país y que actualmente sigue productiva ya que en este momento. Por ejemplo, están sembrando zanahoria y alfalfa. Se localiza en el municipio de El Marqués.

A diferencia que ahora muchas de las antiguas haciendas han sido convertidas en restaurantes u hoteles, Chichimequillas mantiene la actividad tradicional que en un principio fue considera como hacienda mixta, ya que se dedicaba a la producción agrícola y ganadera, aunque en la actualidad es netamente agrícola.

La construcción es de adobe y piedra, una estructura majestuosa. En su fachada se observan 12 arcos, seis en la parte superior con unos barandales de pilares adornados cada uno con macetas con flores y en la parte inferior los arcos están cubiertos con plantas. En la parte superior en la parte izquierda se pueden ver tres ventanales con sus balcones con herrería y adornados con macetas con flores. En la esquina de la construcción tiene una pequeña torre, la cual tiene un pequeño nicho con una figura del mismo material de adobe y a lado de él un farol de aquella época.

Al frente de la hacienda hay un enorme y hermoso jardín con unos árboles impresionantes que han visto pasar toda una larga vida de historia y de personajes importantes que han visitado la hacienda, como Don Porfirio Díaz y Venustiano Carranza, entre muchos más. En el jardín se tiene un largo y llamativo pasillo en el cual se advierten a lo largo los grandes árboles, también hay varias bancas de concreto pintadas de blanco en la orilla desde las cuales puedes permanecer plácidamente relajado en este jardín disfrutando de la sombra, la tranquilidad y de la naturaleza en un ambiente desde luego, absolutamente campirano.

A lado del jardín tiene una pequeña edificación que la utilizan para poner toda la maquinaria que utilizan en la agricultura, como tractores, arados, camiones etc.

Al entrar y dirigirnos al interior de la hacienda, pasas por un gran portón de madera con unos bellos adornos de herrería en su parte superior. Este portón tiene grabadas dos inscripciones que no esconden su antigüedad, en una de ellas alcanza a leerse Hacienda de Chichimequillas y la otra dice Enero de 1802. Al entrar se ve al fondo el patio central de la hacienda y te puedes percatar del grosor enorme de los muros.

Al llegar al patio central te puedes deleitar de la construcción que cuenta con varios arcos muy bien cuidados y pintados de color mamey que resaltan sobre muros amarillos claros, al fondo de ellos se ven las paredes blancas con las puertas y ventanales con un marco del mismo material de edificación. Una de las puertas conduce a unos escalones para poder accesar al interior de una habitación con dos faroles al lado de la puerta. El patio tiene varios adornos como macetas con flores, unas ruedas de carreta colgadas en la pared, en uno de los pasillos se encuentra una antigua carreta color negro, con macetas con muchas flores de colores, nuevamente dando ese toque de color y calidez.

En la parte superior igualmente se perciben varios arcos, con unos barandales del mismo material de la construcción también pintada de color mamey, con unas macetas en sus bordes. Los pasillos son amplios y dejan ver las entradas a las muchas habitaciones. Igual que la parte inferior, tanto las ventanas como puertas están rodeadas de un marco que le da un toque de elegancia al edificio.

Por otro gran portón puedes llegar a la parte posterior de la hacienda en la que se ve una gran área verde donde se puede ver un molino de aire el cual se utilizaba en la antigüedad. En el patio hay herramientas que utilizaron hace muchos años, a un lado está la zona donde ordeñaban a las vacas y del lado opuesto se encuentran las caballerizas.

En la parte posterior de la hacienda está la entrada a las trojes, una de las trojes se llama San Pedro y otra de las trojes se llama San Pablo, las cuales tiene entrada por los dos lados, uno por la fachada y otro por la parte posterior de la construcción, esto fue ya que en aquella época tenían que protegerse de los bandidos. En las trojes es donde se guardan las semillas, todo lo que se haya cosechado. Tienen unos techos altísimos por lo que se siente muy fresco al entrar en ellos, en la parte superior hay unas aberturas para que exista la circulación del aire, y se puede conservar en buen estado lo que se guarde en este lugar. Nos platica una de las personas encargadas de este lugar que precisamente en la entrada posterior de las trojes es donde se filmo una parte de la película mexicana El Gallo de Oro con Lucha Villa e Ignacio López Tarso.

En una habitación hay pinturas de varios personas de nuestra historia que pasaron de visita por esta hacienda, puedes ver una espada antigua, caja fuerte de aquella época de la revolución, escritorio, silla de montar, fotografías de distintas generaciones de la familia propietaria y una gran variedad de cosas que se utilizaron en esta hermosa y enorme hacienda que aun es productiva y muy cerca de la ciudad de Querétaro.

La Hacienda es un área privada y residencia de sus propietarios, así que como tal no hay acceso generalizado al público, pero, con algo de suerte, siempre hay una amable persona que puede mostrarte esta joya de nuestro país. Para llegar ahí, toma la carretera hacia San José el Alto, pasando el reclusorio y después la entrada a Vicente Ferrer, hay una desviación a unos cuantos kilómetros hacia la hacienda.