Suplemento: Qué hacer el Fin de Semama
Sótano del Barro
Esta interesante depresión geográfica es el hogar del ecosistema de la guacamaya verde, el más grande de México. Foto. Diario de Querétaro.

Diario de Querétaro
26 de febrero de 2010

Mónica Arias

Querétaro, Querétaro.- El Sótano del Barro es una sima o dolina, un prodigio en la naturaleza que se encuentra en el municipio de Arroyo Seco, Querétaro, en la localidad de Santa María de los Cocos, localizado en la zona de Sierra Gorda de la Sierra Madre Oriental. Esta interesante depresión geográfica es el hogar del ecosistema de la guacamaya verde, el más grande de México.

Se trata de un cono inverso y su abertura es oval cuenta con una caída libre de más de 400 metros en línea recta, lo que la convierte en la más profunda de Latinoamérica. Su altura es de 1860 metros sobre el nivel del mar a partir de la abertura y en los bordes de sus extremidades se pueden ver dos grandes rampas rocosas provocadas por la acumulación de enormes bloques pétreos causados por antiquísimos hundimientos.

Sótano del Barro también es la segunda sima más grande del mundo con 15 millones de metros cúbicos, superada sólo por la sima de Venezuela, de 18 millones de metros cúbicos, llamada Sarisariñama.

Los habitantes de Querétaro tenemos el privilegio de la diversidad de oferta turística y este sitio es un ejemplo de ello, pues nuestro Estado no sólo son callejones coloniales y joyas arquitectónicas, sino también un territorio de extraordinaria riqueza natural y gran potencial para el turismo ecológico.

La formación única del Sótano es producto de los caprichos geológicos en la Sierra de El Abra, una enorme fractura vertical y de los movimientos tectónicos se conforman los grandes cañones de la zona. El desmoronamiento de esta zona realmente ha sido mínimo, debido a pequeños desprendimientos se ha ensanchado un poco y acumulado material rocoso al fondo.

Las capas calcáreas que se encuentran en este abismo están relacionadas con las rocas sedimentarias de la Sierra del periodo Cenozoico, con lo cual se logró calcular la edad de esta fisura en aproximadamente un millón y medio de años. El suelo del Sótano tiene una capa de tierra en la cual existe abundante vegetación, así como árboles de talla alta con características de bosques mesófilos y selvas medias.

Las guacamayas verdes, especie que es el mayor atractivo natural del sitio, se encuentran a cierta profundidad dentro de las cavidades, protegiéndose en las paredes rocosas menos escarpadas. Su hogar es distinguido claramente debido a una gruta horizontal, la más estrecha de todas, en la que se encuentra el rastro del excremento de los miles de bellos ejemplares que se alojan cuesta arriba.

Las guacamayas verdes (Ara Militaris) son las más grandes del país y se encuentran acompañadas por otros tipos de aves, como los halcones peregrino y cardenal. Es hermoso presenciar el vuelo de estos animales en un paisaje tan singular en el que también hay pumas de color y jabalís de collar.

Aunque no goza de tanta publicidad como otros puntos del Estado, el Sótano del Barro es la atracción de muchísimos espeleólogos y miles de turistas ecológicos, los cuales se maravillan al ver esa inmensa entrada con un diámetro de 420 metros. El descubrimiento para el mundo espeleológico fue en el año de 1972, por un grupo de especialistas norteamericanos que logró descender por primera vez a esta cavidad.

Visite este abismo, es un lugar sorprendente. Puede llegar a través de la carretera 69 a 35 kilómetros al noreste de Jalpan de Serra, tomando la desviación a la izquierda en el tramo del kilómetro 24-25, continuando por camino de terracería unos 28 kilómetros hasta la localidad de Santa María de los Cocos. De ahí son unos 7 kilómetros a pie o en mula cuesta arriba. Esta es otra opción para disfrutar de la naturaleza y para los que aman el deporte extremo.

Fuente: Coordinación Turística Arroyo Seco