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Barroco
De protagonismos y ambiciones. La esgrima inteligente
Diario de Querétaro
17 de noviembre de 2009
O. Salas
Querétaro, Querétaro.- La crueldad tiene el encanto de hechizar con la posibilidad de la comunicación directa e inmediata. Con la crueldad podemos ver cuerpos, o segmentos de ellos, maltrajados, deformados, doblados en posiciones que no les corresponden los miembros inutilizados para sus fines. Con la crueldad podemos ver guiñapos o monigotes de carne y hueso como piñatas apaleadas hasta su devastación; la admiración de la flagelación, la penetración o perforación, el apelmazamiento o estiramiento, el embutimiento o incrustación; la contemplación de la salida lenta o violenta de líquidos de diversos colores, consistencias y espesuras. ¿Qué nos place más, la inverosimilitud del resultado o el proceso de quebrantamiento? El Capitán experimentó/atestiguó el quebrantamiento de su estructura psíquica/emocional: la aplicación de una picana en una vagina lo había erotizado hasta la erección de su pene. Después no pudo fornicar sin la recordación de ese momento. El verdugo estaba victimizado por sí mismo. Con esta reversión de roles es con la que juega/manipula el torturado a su torturador. Este duelo de inteligencias, esgrimido a través de la palabra me parece el aspecto más de la llamar la atención en Pedro y el Capitán, de Mario Benedetti, con adaptación, dirección y actuación de Hernando Somoza. Teatrero sin afanes protagónicos no sirve pa'teatrero, y qué bueno que este joven artista integrante de la última promoción de la carrera de actuación a nivel técnico de la UAQ-FBA haya atinado a darse ese vanidoso gusto. Con los auspicios de Arteatral CUT este montaje está siendo repuesto en el Teatro de Cámara de la FBA. La temporada de estreno en 'El mundo hobbit' de la Casa de la Cultura, en 2008, fue muy bien recibida, y como fue en verano, quedó ambientada a las necesidades de la trama. Aquel Pedro (Dante Irrera) fue brutal y descarnado hasta la asquerosidad y la revulsión, además de que el personaje evolucionaba en su desmadejamiento físico, igualmente crecía su dominio de la relación con el torturador que se desmoronaba ante el fracaso de la brutalidad auspiciada; la sorna de Pedro fustigaba verdaderamente al Capitán (Manuel Puente) y aquel bodoque molido gozaba la puya atizada. La riqueza y diversidad de aquellas emociones, sus modulaciones e intensidades me hizo ver un Pedro más pleno que el de esta ocasión, sin que el actual carezca de acertada verosimilitud. Quizá a aquél le sobraba. El presente Capitán parece vivir y acusar más su desmoronamiento interior. La martirización representada por el canto la vi más clara, aunque me faltó cultura musical para apreciar el acierto de las composiciones seleccionadas, más transmitido por la sensibilidad de la intérprete. Otro ejercicio de otra crueldad ejercida a través de otro duelo de inteligencias esgrimido mediante diálogos para lastimar/sobajar la integridad del antagónico/rival lo presenciamos en el Cuarteto, de Heiner Müller, puesto en escena por Alonso Barrera en su espacio de La Fábrica, con Alicia Fernández y Orlando Scheker. Desafortunadamente a partir de las muy frecuentadas 'Liaisons dangereuses' de Pierre Ambroise. Choderlos de Laclos (1741-1803), pues tan sólo el referente cinematográfico inmediato está representado por las superlativas presencias e interpretaciones de Glenn Close y John Malkovich. El encanto de las presencias de los primeros y su bien decir no exudan la lujuria y la maldad que éstos desbordan desde la pantalla. Mucho descansa la intensidad de esta obra en los diálogos, y mucho mérito tiene el volumen y el ritmo con que nos los entregan en la otrora instalación industrial, pero no me convencen que más allá de ellos la maldad y la perversión libidinosa no tienen ninguna posibilidad, como sucede con las personalidades cinematográficas. Quizá fuera demasiado pedir, pero es el riesgo de abordar un tema y una obra tan controvertida. El gozo de la perversión libidinosa desde la inteligencia, precisamente por eso demanda mucha preparación actoral y muchas, muchas horas vertiendo actoralidad en el foro. Por supuesto que se vale, y que bueno que lo hagan, apuntar a la luna para alcanzar la punta del cerro, pero justipreciando las posibilidades de los propios recursos, y en esta ocasión, con toda su capacidad para maravillar, la aspiración de matar la leyenda, 'Tuer la légend' como reza el encabezado del texto de su programa de mano, resulta una cota cuya mera enunciación va más allá de cualquier ambición factible, aunque sea muy plausible que la declare. Alonso Barrera se ha echado a cuestas, una vez más, una monumentalidad de puesta en escena. El resultado, por lo pronto, no parece del tamaño de su ambición, pero sus posibilidades no parecen ir muy a la zaga de esta última. COLOFON Los espacios escénicos alternativos inventados y construidos por quienes los necesitan en Santiago de Querétaro deberían formar parte de una guía turística de publicación periódica, o en la red para su continua actualización, por su constante incremento, y que seguramente proliferarán dados los muy recortados recursos dispuestos para el quehacer artístico en el año de las patrioteras celebraciones seculares. En la Casa de la Cultura 'Dr Ignacio Mena' por lo pronto ya hay tres, por orden de antigüedad: El auditorio, La caverna, y ahora El mundo hobbit. Apresúrese a conocerlos. No les vaya sucediendo lo que al coro Voces Queretanas, que cayó bajo las garras de la actual Dirección Municipal de Cultura. |
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