Internacional
Nada ni nadie nos moverá hasta el 2013, afirma Fernando Lugo
Organización Editorial Mexicana
3 de noviembre de 2009
AFP
Asunción, Paraguay.- El presidente de Paraguay, Fernando Lugo, aseguró este martes que nadie lo moverá del gobierno hasta cumplir su mandato en 2013, al criticar lo que describió como una campaña opositora que supuestamente quiere crear condiciones para defenestrarlo.
"Somos un gobierno amable, participativo, dispuesto a recibir críticas, pero que no se confunda esto con una actitud de debilidad. Nada ni nadie nos moverá del palacio de López hasta el 2013 porque así lo decidió el pueblo en las elecciones del 20 de abril (de 2008)", enfatizó el jefe de Estado.
Agregó en conferencia de prensa que las Fuerzas Armadas "no se prestarán a ningún tipo de intentona golpista en este proceso de consolidación de la democracia".
El ex obispo católico que renunció a su hábito para lanzarse a la carrera política, cumple este noviembre 15 meses de gobierno.
Dijo, sin embargo, que podría haber "ciertos, pequeños bolsones" dentro del ejército "que puedan ser utilizados por la clase política", en alusión a sus detractores políticos que ejercen cómoda mayoría en las cámaras de senadores y de diputados.
La semana pasada, Lugo dijo no descartar que su vicepresidente, Federico Franco, un importante líder del Partido Liberal -buque insignia de la alianza que lo catapultó al poder- busque destituirlo.
Los principales referentes de la oposición plantearon públicamente la posibilidad de entablar juicio político "por mal desempeño" al presidente.
Al mandatario le adjudican una tentativa de compra irregular por 30 millones de dólares de más de 20.000 hectáreas pertenecientes a un brasileño, que el gobierno tenía planeado entregar a organizaciones políticas y sociales de izquierda.
Los opositores lo acusan de la ola de inseguridad que vive el país que se patentizó con el sonado secuestro del rico ganadero Fidel Zavala, desaparecido hace 20 días tras ser capturado cuando se disponía a cenar junto a su familia en su hacienda, la estancia "Mabel", 400 km al norte de la capital.
La definición de este caso pende como una espada de Damocles sobre el futuro del jefe de estado.
La Constitución paraguaya establece la remoción del presidente por una mayoría de dos tercios del parlamento, a diferencia del caso Manuel Zelaya en Honduras cuya carta magna no contempla esta vía.
Asunción, Paraguay.- El presidente de Paraguay, Fernando Lugo, aseguró este martes que nadie lo moverá del gobierno hasta cumplir su mandato en 2013, al criticar lo que describió como una campaña opositora que supuestamente quiere crear condiciones para defenestrarlo.
"Somos un gobierno amable, participativo, dispuesto a recibir críticas, pero que no se confunda esto con una actitud de debilidad. Nada ni nadie nos moverá del palacio de López hasta el 2013 porque así lo decidió el pueblo en las elecciones del 20 de abril (de 2008)", enfatizó el jefe de Estado.
Agregó en conferencia de prensa que las Fuerzas Armadas "no se prestarán a ningún tipo de intentona golpista en este proceso de consolidación de la democracia".
El ex obispo católico que renunció a su hábito para lanzarse a la carrera política, cumple este noviembre 15 meses de gobierno.
Dijo, sin embargo, que podría haber "ciertos, pequeños bolsones" dentro del ejército "que puedan ser utilizados por la clase política", en alusión a sus detractores políticos que ejercen cómoda mayoría en las cámaras de senadores y de diputados.
La semana pasada, Lugo dijo no descartar que su vicepresidente, Federico Franco, un importante líder del Partido Liberal -buque insignia de la alianza que lo catapultó al poder- busque destituirlo.
Los principales referentes de la oposición plantearon públicamente la posibilidad de entablar juicio político "por mal desempeño" al presidente.
Al mandatario le adjudican una tentativa de compra irregular por 30 millones de dólares de más de 20.000 hectáreas pertenecientes a un brasileño, que el gobierno tenía planeado entregar a organizaciones políticas y sociales de izquierda.
Los opositores lo acusan de la ola de inseguridad que vive el país que se patentizó con el sonado secuestro del rico ganadero Fidel Zavala, desaparecido hace 20 días tras ser capturado cuando se disponía a cenar junto a su familia en su hacienda, la estancia "Mabel", 400 km al norte de la capital.
La definición de este caso pende como una espada de Damocles sobre el futuro del jefe de estado.
La Constitución paraguaya establece la remoción del presidente por una mayoría de dos tercios del parlamento, a diferencia del caso Manuel Zelaya en Honduras cuya carta magna no contempla esta vía.