Opinión / Columna
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Buenos días Tapachula
Los Joaquines
Diario del Sur
9 de febrero de 2012
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Por Hernán Becerra Pino
(Dedicado al Güero del Pino)
Don Joaquín del Pino me invitó a comer a Casa Santa, el casco de su finca, allá cerca del Suchiate y de Tapachula. Estamos sentados a la mesa, cerca de la alberca, don Joaquín, su hijo Joaquín quien está jugando para diputado federal y el de la tecla. El hijo de don Joaquín casi no habla, comedido se limita a servirnos unos jaiboles, escucha con atención. Le pregunto a don Joaquín padre:
-Don Joaquín, ¿cuáles han sido sus puestos políticos?
-Nada más la Presidencia Municipal de Tapachula. De 1983 al 86. Los cuales cubrí enteramente porque no quise dejar nada a medias. Tuve ofrecimientos para otros puestos.
-¿Cuáles?
-Diputado local, tesorero municipal y oficial mayor, cuando el gobernador de Chiapas era don José Castillo Tielemans (1964-1970).
-Don Joaquín, ¿llegó usted a hacer paga?
-No mucho. Heredé de mi papá donde está el Hotel Fénix.
-Entonces, ¿su papá sí llegó a hacer su dinero?
-Sí, claro, para llegar a tener el Ingenio Azucarero Venecia.
Nos llevan una carne asada del rancho; un corte especial para don Joaquín. También nos llevan tasajo, que es una carne salada deliciosa. Todo esto acompañado de una salsa llamada chirmol, frijoles charros y una variedad de doce quesos diferentes sobre una tabla. Al fondo se ve una enorme jaula donde vuelan de vez en cuando dos guacamayas, una roja y una azul. Cerca de ahí espejea el agua de la piscina. Al fondo se encuentra una capilla. Don Joaquín, quien es un gran conversador, continúa evocando sus recuerdos:
Hice el primer supermercado que ha habido en Tapachula. El Toquián y el Toquiancito. Después fui fundador de un periódico El Extra, cuando murió Kennedy en el año de 1963.
-Entonces, esa casa donde...
-Sí, se lo dejó mi padre a mi mamá y luego ella nos lo dejó a los cinco hermanos.
Quiero decirte que tengo un medio hermano. De su primer matrimonio de mi papá.
-Y también vio por él.
-Por el que no vio fue por Román.
-¿Por qué?
-Porque mi papá murió en 1949 y Román nació en el 43.Ya no pudo ver por él.
-¿Y no se los reprocha?
-No. Ayer comí con él. Me regaló una revista. Déjame buscarla y te la traigo para que la veas.
Don Joaquín se dirige a su biblioteca y regresa con la publicación y me dice:
-Mira, aquí está lo que escribe.
-Interesante.
-Mira, mi hermano no lleva el apellido pero si nos reconocemos
-Tal vez si su papá hubiera vivido un poco más...
-Sí, lo hubiera ayudado. Hubiera visto por él. Mira, sólo trabajando se hace dinero. Como lo hacen los chinos. Trabajan y ahorran. No gastan.
Mi suegra, La Güera, tuvo tres tragedias. La primera hija de don Sóstenes Ruiz y de mi suegra fue el primer muerto en el Panteón Jardín. Ese camposanto lo hizo tu tío Gamaliel Becerra, cuando fue Presidente Municipal de Tapachula, hace muchos años.
Luego murió Eduardo, otro hijo de mis suegros. Y luego Irma mi esposa. Ella murió el cinco de octubre de 2001.
-Yo creo que ella fue el amor de su vida.
-Sí, definitivamente. Hubo otras, pero después que murió Irma sólo una señora de Atlixco, Puebla, vino a vivir aquí. Y otras que no amé pero que fueron mis parejas. Tuve mucha mujer. Novias, amantes y parejas. Yo fui parejero, tuve novias de todos los colores. El amor no se fija en chingaderas.
Aparte de mi esposa que la respeté, hasta la fecha me gustan mucho las mujeres. Ya no tengo mucha fuerza, pero todavía tengo bríos. Tuve por ahí una mujer.
-Y sus hijos, ¿nunca dijeron nada?
-No, fueron muy respetuosos de las relaciones sentimentales de su padre.
Usted es hermano de un político de altura nacido aquí en Tapachula.
-Sí, Ezzio del Pino.
-¿Quién fue el padrino de su hermano?
-Creo que él solito se fue formando. Tuvo muchos amigos, entre ellos el Dr. Samuel León Brindis. Jorge de la Vega Domínguez...
Te voy a platicar todas las pendejadas que hice, teniendo carro y todo me quise ir a Veracruz a trabajar. Yo tenía 15 años y mis amigos 18. Me fui a inscribir porque me quería ir de conscripto.
Así como me vez de tranquilo era yo muy bravo. Era muy enojón. Me corrían de las escuelas por peleonero.
-Era usted un junior.
-Más o menos. Yo me ponía al principio Joaquín del Pino Jr.
-Joaquín se llamaba su papá.
-Sí. Y mi abuelo también.
-Es usted un hombre inteligente.
-¿Sí? Yo nunca me he considerado un hombre inteligente. Un hombre inteligente eres tú, porque tienes una concepción acabada de la realidad.
becerra_hernan@yahoo.com.mx
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