Opinión / Columna
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Desde el Olimpo
Pegaso
23 de septiembre de 2009
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Por Pegaso
Y llegó doña Arely Madrid a Tapachula, el sábado pasado, luego de un tiempo sin visitar esta zona calurosa donde los priistas tanto la quieren.
Ahí, en la sede municipal del partido, la dirigente del PRI dio información a sus seguidores sobre las nuevas estrategias del tricolor para enfrentar los retos que vienen en esta época de crisis.
Pero claro, como era sábado, todo podía ocurrir, desde los falsos líderes que aprovechan para llevar agua a su molino, hasta un regordete personaje, que funge como regidor y pulpo del transporte, que se enteró de última hora de la junta, dejó el pomo que se estaba atravesando y acudió con más de media estocada clavada.
Esa reunión de priistas fue como una historia salida de un cuento. Imagínense al regidor, que llegó bolo. Ya es grande de edad y como que padece del riñón o tiene azúcar porque ahí estaba haciendo el ridículo con su cara de rumiante -sin ofender a tan apacibles herbívoros-, durmiéndose y echándose una que otra roncadita.
No faltó el típico bandido que le grito desde atrás al pulpo Boby Duque: "está bolo", y tampoco falló la que lo quiso defender, pero los gritos de llévense al borracho acallaron la inútil defensa.
Pero eso no acaba ahí, por otro lado la Muñeca tricolor, la que solo dirige a sus albañiles, se destapó ante doña Arely Madrid, como el candidato más fuerte para la Presidencia de Tapachula.
Para ello utilizó a la mamá de uno de los maistros de su constructora, a la que hizo pasar como líder de un comité seccional y a la que le encargó dar el discurso de bienvenida a Arely Madrid.
Todo iba bien, hasta que la señora, ya de edad avanzada, le dijo a doña Arely que no había mejor candidato que la muñecona para la presidencia y que ojalá, fuera designado.
Urro, todos los priistas de caché que acudieron, y la plebe en general, se quedaron de a cuatro, perplejos y no podían creer lo que acababa de decir la ñora y que evidentemente había sido un circo montado por la muñeca tricolor.
No faltaron los rechiflidos, carcajadas y mentadas por lo que en verdad fue una ofensa para los tricolores, que claramente no quieren ver ni en pintura a la muñeca.
Doña Arely hizo como que no oyó la sugerencia de la señora, torció la boca y siguió con su reunión de trabajo.
Debería saber la dirigente del PRI, que la muñeca tricolor, dicen, no me consta, que anda hablando que con su lana va a comprar la voluntad de doña Arely para que lo designe candidato, porque paga es lo que a él le sobra.
Nosotros sabemos de la probada calidad moral de la dirigente estatal del PRI y no aceptará que ningún don nadie, con todo y sus costales, venga a querer comprar su voluntad y menos para hacer el ridículo en una elección, donde se necesita simpatía, inteligencia -y como dijo uno de los más ilustres tapachultecos-, sapiencia y contactos.
Un paréntesis a esta historia. Me pidieron los amigos de la muñecona, que de ahora en adelante ya no le diga tricolor, sino que le ponga la Muñeca Jackson.
¡Ah, ingá! ¿Por qué? Les pregunté. Y me dicen que este triste personaje, ya está igual que el famoso cantante, claro, sin la creatividad para bailar y cantar, al andarse operando a cada rato.
Cuentan estos chismosos, que cada que se miraba al espejo se sentía mal y por eso se operó de los ojos, para quitarse las arrugas; del mentón, para tener barba partida como Michael Jackson y la nariz, para tenerla mejor que una Barbie.
Ahora dicen que ya anda buscando al médico de Michael para blanquearse y a un cirujano plástico para quitarse un poco de orejas, esas tan lindas que la naturaleza le dotó. Ya no quiere que lo comparen con los borricos orejones y tercos.
A ver si la operación le funciona porque las fallas en la materia gris nada tienen que ver con las orejas.
Bueno, terminemos con esto pues, porque ya me colgué con la historia de la junta en el PRI municipal. El caso es que fue de cuento, tanto, que los priistas vieron a un toro partiendo plaza.
Sí, en serio, me cuentan que luego que El Torito se bajó de la camioneta con doña Arely, tardó como media hora para llegar al frente. Hecho que casi le provoca un paro cardíaco a la muñeca Jackson.
Y es que la militancia del tricolor no dejaba de saludar al Torito, que dio la mano a tantas personas, que incluso, suman más que a las que les ha estrechado cuando da la paz en misa. Es que a él si lo quieren.
Para cerrar con broche de oro, doña Arely dio un nombramiento a nivel regional, que recayó en el regidor más aficionado a la selección nacional, don Alejandro García Ruiz.
El nuevo delegado regional del PRI, pensó que su nombramiento fue un premio por haberse lucido como los más grandes ricos del país, al asistir a un partido de la Selección fuera de México.
Sí, si recuerdan, la foto de Alejandro estuvo rolando en la página de Foxsports gritando como verdadero hincha en el estadio Saprisa de Costa Rica.
Así ocurrieron las cosas en el PRI, definitivamente, fue un fin de semana, donde el circo en el auditorio municipal del tricolor, estuvo más divertido que el que está en los terrenos de la feria.
oOo
Vi la foto del nuevo uniforme de los agentes de Tránsito del Estado. Se ven rechistosos. Ya hasta les pusieron "tamarindos de limón".
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Recomendación para los que están pasaditos de peso. Ya no tomen tanta cerveza, porque tomarse una, es como reventarse siete tortillas.
O sea, hagamos cuentas. Si en una borrachera se atoran 20 medias, es como si comieran 140 tortillas que son algo así como 10 kilitos o más.
Les explico, una cerveza tiene aproximadamente 210 calorías y una tortilla 30 calorías. El daño al organismo con la chela, es tremendo, esto sin contar la partida de queso al hígado y las neuronas.
Yo ya le dije adiós a la chela. Es rica, pero creo que sólo una o dos para no encochar.
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Desde aquí invitamos a los amantes de la buena literatura a que acudan al Salón Presidentes del Antiguo Palacio municipal, donde Gustavo Gonzalí Mayoral presentará su obra "Duro de olvidar...me cae".
Ahí estarán como presentadores los escritores Marco Aurelio Carballo, Enrique García Cuéllar y Víctor Manuel Camposeco.
La obra es muy buena y la recomendamos ampliamente para las nuevas generaciones que no conocen mucho de lo que fue un día Tapachula. De cuando el Tecuyuapan, era el balneario principal. Eso, además de la crítica a la Iglesia Católica que el autor hace.
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