Opinión / Columna
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Vanguardia Política
Aurora Berdejo
25 de noviembre de 2009
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* Beltrones: frente a la crisis no podemos permanecer inermes; Calderón reconoce que es muy profunda
*A Marcela Gómez Zalce, con todo cariño
Finalmente después de que hablaron especialistas y Premios Nobel como Joseph Stiglitz para decir que México es el país que más mal ha manejado la crisis, el coordinador de la bancada del PRI en el Senado de la República, Manlio Fabio Beltrones, hizo sentir su peso y "sacó la casta", a grado tal que el presidente Felipe Calderón rectificó al reconocer en una entrevista que México está atravesando por una profunda crisis financiera, cuando de un tajo -hay que recordar-, su gobierno dejó sin empleo a más de cuarenta mil personas con la extinción de la Compañía de Luz y Fuerza del Centro.
En esta cadena de acontecimientos e inmersos en la discusión sobre si procedía o no la controversia constitucional en contra del gobierno federal por la exitnción de LyFC, al reunirse con miembros del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM, encabezados por Héctor Fix Zamudio, en un discurso que no tuvo desperdicio, Beltrones señaló algo que en la actual coyuntura resulta digno más que la reflexión: "la crisis ha puesto a prueba a las instituciones, pero también ha puesto a prueba a los partidos; a la inteligencia de los ciudadanos, pero no podemos permanecer inermes o esperar que otros tomen las decisiones que nos corresponden , sobre todo en estos momentos".
Asimismo hizo énfasis en la propuesta de conducir el cambio a través del Derecho y agregó que "los acuerdos políticos son consustanciales a los acuerdos económicos y sociales, cuya profundidad de los primeros suele determinar el alcance y sentido de los segundos".
En el tema del SME, hay voces que coinciden en señalar que se está terminando con el sindicato más beligerante del país, el Mexicano de Electricistas, justo cuando el presidente Calderón inauguró el Centro de Inteligencia de la Policía Federal. Dígase lo que se diga, esto huele a represión, además que se asestó un muy duro golpe al sindicalismo, ante lo cual, partidos como el PRI y el PAN hicieron "oídos sordos". De hecho, tanto Beatriz Paredes como el coordinador de la fracción tricolor en San Lázaro, Francisco Rojas, simple y llanamente, ignoraron el conflicto.
En la puesta en marcha (¿oportuna?) de este búnker al que ya se le conoce como el "Pentágono Mexicano" que está bajo tierra para evitar ataques aéreos o terroristas y cuenta con un "war-room" en el que el presidente operaría en el caso de una emergencia nacional, el propio Calderón estuvo acompañado por los secretarios de la Defensa Nacional, Guillermo Galván; Marina, Francisco Saynez; Gobernación, Fernando Gómez Mont; de Seguridad Pública a nivel federal, Genaro García Luna; el procurador General de la República, Arturo Chávez; el embajador de Estados Unidos en nuestro país, Carlos Pascual, y empresarios como Carlos Slim, evento que tuvo lugar, por cierto, poco antes de que miles de integrantes del SME, rodearan el Palacio Legislativo de San Lázaro, donde por un par de horas, no permitieron ni el acceso ni la salida. Desesperados, gritando como una sola consigna que lo único que quieren es conservar su empleo.
En el conflicto que vive el SME, aún cuando ayer la Cámara de Diputados, en una maniobra de diputados panistas que rayó en el cinismo, hay analistas que citan el artículo 16 de la Ley de Entidades Paraestatales que a la letra dice: "cuando algún organismo descentralizado creado por el Ejecutivo deje de cumplir sus fines u objeto o su funcionamiento no resulte ya conveniente desde el punto de vista de la economía nacional o del interés público, la Secretaría de Hacienda, atendiendo la opinión de la Dependencia Coordinadora del Sector que corresponda, propondrá al Ejecutivo Federal la disolución, liquidación o extinción de aquél..."
Fue pues Agustín Carstens el percutor legal de la "bala" que mató, o más bien, que extinguió a Luz y Fuerza del Centro, aunque en la conferencia de prensa conjunta que ofrecieron ayer el SHCP. Y todo parece indicar que la información sobre la extinción de Luz y Fuerza la tuvieron, con alguna antelación, varios medios de comunicación e integrantes de la clase política nacional, ninguno de los cuales cometió el "desliz" de avisar al líder del SME, Martín Esparza Flores, ya sea porque no compartían puntos de vista con él o porque era ya vox pópuli que el líder electricista estaba prácticamente en la picota y que cualquier asociación con él sólo podría ser perniciosa para cualquiera.
El camino de esa recuperación, anunciada por Esparza, se intentó mediante una controversia constitucional que ayer fue desechada. Otra situación es que poco más del 60% de los trabajadores han optado por una liquidación con el respectivo bono dentro del plazo de 30 días estipulado en el decreto de extinción, con lo que muchos podrían gozar en breve plazo de su liquidación y posibilidad de ser contratados en la Comisión Federal de Electricidad, que en adelante se hace cargo de los activos y del servicio que brindaba Luz y Fuerza del Centro. De tal suerte, el sindicato se hará paulatinamente más ralo y el número de dirigentes que reclamen la representación va a complicar sus posibilidades de plantear una salida negociada al problema porque no habrá una sola cabeza con la cual negociar y ese es el escenario que le permitirá a la SEGOB ganar tiempo hasta que la extinción se convierta en hecho consumado y un pleito cansado.
* LA SECCIÓN DE ADRIANA
*** Se avecina una impactante revelación que va a cimbrar al mundo diplomático y bancario en México en relación a una empresa extranjera del ámbito financiero que durante casi dos años ha venido cometiendo un gran fraude en agravio de inversionistas mexicanos, a lo largo y ancho del país. Un fraude más en ese contexto no revestiría mayor revelación si no fuera porque en su modus operandi ha involucrado directamente en la comisión de ese grave delito a la Embajada de su país, e indirectamente a varios de los más importantes bancos que operan en México, pues los involucra también en su esquema delictivo. Es muy probable que tanto la embajada como las instituciones financieras hayan sido victimas de buena fe. Lamentablemente, según las leyes de nuestro país, en la comisión de delitos, tanto peca el que mata la vaca como el que le detiene la pata.... De buena o de mala fe.
aurora_berdejo@yahoo.com.mx
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