Tapachula
Zona Naval Militar, semillero de "rambos"
Los marinos practican también contra actos terroristas. Foto: Diario del Sur.

Es el mejor centro de adiestramiento del sureste

Diario del Sur
26 de marzo de 2010

Rubén Zúñiga

* Acude Diario del Sur a entrenamiento; ayer arrancó Operación Salvavidas

* Los marinos se preparan todos los días contra la delincuencia organizada

Tapachula Chiapas.- A penas los primeros rayos del sol salen por el horizonte, cuando grupos de élite de la Armada de México comienzan a abordar un helicóptero militar con capacidad para 20 pasajeros. Subirán a más de dos mil metros de altura y, aunque el corazón lata más rápido, saltarán al vacío.

"En el cielo, en la tierra, en la mar", reza uno de lo himnos motivacionales de la Armada de México, el cual se cumple a cabalidad al adiestrar a los marinos y oficiales en paracaidismo en la Decimocuarta Zona Nava Militar.

Aquí en Puerto Chiapas, está enclavado uno de los mejores centros de adiestramiento del país para preparar militares contra la delincuencia organizada, ayudar a la población en caso de desastre y afrontar una eventual acción bélica de defensa nacional.

El recinto naval con poco más de 10 hectáreas, permite a sus tropas especializarse en paracaidismo, comandos y cursos de integración naval a las diferentes escuelas navales.

Varios oficiales y tropa ingresan al curso de paracaidismo que tiene una duración de 30 días para adiestrarse.

Pasamontaña en el rostro, los marinos llegan al punto de reunión en el complejo naval, donde primero pasan una revisión médica para determinar si el paracaidista está en condiciones adecuadas para efectuar el salto.

Luego se le asigna el grupo y vuelo en el que partirá; recibe el equipo de paracaidismo que comprende equipo de combate, armamento, mochila, paracaídas principal, paracaídas de reserva, bolsa de transporte y línea de descenso para carga adicional.

Al tener todo el equipo, los marinos comienzan a trabajar en parejas, para colocarse el paracaídas y todos los implementos, que aseguran con firmeza a su cuerpo; después el instructor verifica si se cumplió a cabalidad la colocación del paracaídas.

Al terminar la revisión, la tropa forma una línea en espera que la aeronave baje al helipuerto de la zona naval, para subirse y realizar sus tareas de práctica, con la mira última de defender la soberanía nacional.

Uno a uno, los marinos comienzan a subir a la nave, mientras uno de los elementos accede a dialogar con Diario del Sur.

"El entrenamiento es de un mes, es arduo el entrenamiento físico, consta de tres semanas de tierra y una de salto", dijo.

Detalla que primero se les enseña los tipos de caídas que existen, como las rodadas para evitar lastimarse, y ser de utilidad en la operación.

Aceptó que ese tipo de salto "es para acciones bélicas, porque somos la Secretaría de Marina Armada de México y sabemos que estamos combatiendo de manera ardua la delincuencia, pero no sólo es contra la delincuencia, sino también en apoyo a la población civil; se trata del plan Marina (plan de auxilio a la población civil en caso de desastre) para llevar apoyo".



Pero no sólo los hombres realizan las prácticas, existen mujeres que han tomado la carrera de las armas y han logrado un lugar en el grupo de mujeres paracaidistas.

Una de esas mujeres, es una teniente, médico naval egresada de la Escuela Naval de Medicina, quien lleva esmalte rosa en las uñas, pero muestra una mirada dura, fría, concentrada en su objetivo que es cumplir las órdenes de los altos mandos y realizar un excelente salto.

La integrante de las fuerzas navales, guarda su identidad por razones de seguridad, pero dice: "me siento orgullosa de pertenecer a un grupo de mujeres paracaidistas, porque no hay palabras para describir lo que se siente al practicarlo".

La teniente acepta que estar dentro de las fuerzas armadas "no es fácil, pero cuando se quieren hacer las cosas, se hacen; el deseo lo tiene uno y yo logré ser paracaidista dentro de la Armada".

Con más de siete de años de formar parte de las filas de la Armada, la paracaidista y médico también tuvo que aprender el manejo de armas, para ganarse un puesto dentro del complejo mundo de la Marina Armada de México.

Los marinos suben al helicóptero y comienzan a entablar comunicación a través de señas, el ruido de la hélice no les permite hablar y escuchar con claridad.

A escasos minutos de saltar, los instructores contagian a la tropa con frases de alerta: "atención, seis minutos; prepárese, levántese, engánchese, cheque línea estática, cheque su equipo" esto indica a los paracaidistas que en breve dejarán la seguridad de la nave para arrojarse al vacío.

A penas el helicóptero llega al área de salto, los marinos comienza a saltar uno por uno; tienen que contar alrededor de cuatro segundos para abrir el paracaídas.

La altitud ya no les infunde temor a los paracaidistas, quienes observan el vacío al que se van a lanzar desde la escotilla del helicóptero.

Una vez abierto el paracaídas, descienden con lentitud, hasta llegar a la playa. Ahí comienza la tarea de levantar el paracaídas, tomar mochila y arma para comenzar a reagruparse.

Vista al frente, dedo en el gatillo del fusil y mochila en la espalda; los marinos comienzan a caminar en la arena hasta que se reúnen.

Esperan que el grupo esté compacto, para comenzar la tarea de avanzar por el supuesto territorio enemigo; los marinos apuntan en todas direcciones mientras caminan en fila.

El último marino del grupo, voltea a cada instante para vigilar su retaguardia y estar seguro de que no haya enemigos. Así continúan, hasta que caminan alrededor de dos kilómetros y cumplen el objetivo encomendado: estar preparados para la defensa de la soberanía, del territorio y de las instituciones del estado mexicano, así como dar ayuda a la población civil.



OPERACIÓN SALVAVIDAS



Por otro lado, ayer por la mañana arrancó de manera oficial la operación "Salvavidas" 2010 para brindar atención médica, seguridad y protección a los vacacionistas que visiten playa Linda y Puerto Madero, informó la Secretaría de Marina a través de la décima cuarta zona naval en Tapachula.

La Marina Armada de México será la autoridad encargada de las operaciones de patrullaje y vigilancia para salvaguardar la integridad de los visitantes; evitar en lo posible los accidentes entre los bañistas que podrían ser mortales en el litoral chiapaneco.

Así, la décima cuarta zona naval vigilará y desplegará su personal por las playas que se encuentran desde Puerto Arista hasta el Gancho, a partir de este 26 de marzo hasta el 12 abril.

La "Operación Salvavidas 2010", contempla la participación de tres Almirantes, ocho capitanes, 68 oficiales y 224 clases y Marinería.