Suplemento
Acapulco... Siempre Acapulco
Acapulco siempre al alcance de todos. Foto: El Sol de México
El Sol de México
14 de julio de 2009
Fernando Allier
Acapulco.- Cientos de cosas pueden pasar, problemas y contingencias que siempre quedan a un lado, cuando uno piensa en Acapulco, sinónimo de diversión, descanso y belleza. La diversión en sus playas, en sus centros nocturnos y en sus paradisiacos sitios; descanso y relajamiento mental en cualquier lugar en donde uno llegue, y bellezas de todo tipo donde uno pose la vista, sean los gustos que uno tenga.
Durante la pasada contingencia sanitaria que afectó a todo el país, en el aspecto turístico, fue Acapulco, sitio a donde todos concurrieron. Ahí donde no existió peligro, o eso, los visitantes pensaron, lo cierto es que ahí nada malo sucedió.
Acapulco, ahora que tratan de ponerlo de moda, ¿alguna vez ha quedado fuera del presupuesto y destino de cientos de miles de mexicanos? Resaltado y difundido, poniendo toda la carne al asador, dicen, tanto por las autoridades turísticas estatales como las federales, y al poner en consideración a los futuros visitantes sus atractivos y bellezas, debe uno preguntarse: ¿Habrá quien no haya conocido, alguna vez, las playas de Acapulco?
Muy difícilmente encontraremos a quien sus mejores momentos de su vida no le hayan sucedido en estas playas, pues los mejores recuerdos que todos tienen han sucedido en Caleta, en el Malecón, en la Quebrada, en sus señoriales hoteles como Las Brisas, en sus casas de huéspedes y en los modernos y no tanto hoteles de Gran Turismo que enmarcan la bahía, alguna vez señalada como la más hermosa del mundo.
Con todo, uno esperaría que los hoteleros, restaurantes, y demás prestadores de servicios, ofrecieran en este verano ofertas atractivas y paquetes más que competitivos, como compensación y agradecimiento a los miles de visitantes que de cualquier manera llenarán sus playas.
Acapulco siempre será Acapulco. Ha quedado en el recuerdo y en la ensoñación de todos, inclusive hasta de los poquísimos que no lo hubieran visitado, pues todos algunas vez, hasta en sueños visitamos esas playas, y esa bahía, emblemática y referente común de diversas cosas.
Gente VIP de todas los tiempos, le han dado a Acapulco el señorío con lo que se han nutrido las notas de sociales, de espectáculos y del chisme de las últimas cinco décadas o más. Por esa razón, están tratando de repercutir en el recuerdo de los mexicanos a través de su historia.
Desde los grandes mexicanos como Agustín Lara, María Félix y Pedro Armendáriz, por señalar unos pocos. Hasta Elvis Presley y Johnny Weismuller tuvieron, y tienen que ver con el punto turístico por excelencia de las costas de Guerrero (por cierto, es Elvis quien puso a Acapulco en la atención del mundo con una película que ahí filmó). El legendario Tarzán ya que ahí vivió, además que los amores de Félix y Lara quedaron plasmados en la hermosa melodía de "Acuérdate de Acapulco, María bonita, María del alma...".
Hay innumerables playas, chicas y grandes, sitios para hospedarse y pasarla bien surgen por doquier. La alegría de los visitantes se conjuga con la simpatía de los habitantes de esos sitios, que tienen en el turismo nacional, una relación simbiótica que no se ve en otras partes.
Señalar un sitio que en Acapulco resalte más que otros, es una labor muy tonta, Acapulco es todo y es para siempre, un sitio donde darse el consabido ACAPULCAZO y no arrepentirse nunca.
Acapulco.- Cientos de cosas pueden pasar, problemas y contingencias que siempre quedan a un lado, cuando uno piensa en Acapulco, sinónimo de diversión, descanso y belleza. La diversión en sus playas, en sus centros nocturnos y en sus paradisiacos sitios; descanso y relajamiento mental en cualquier lugar en donde uno llegue, y bellezas de todo tipo donde uno pose la vista, sean los gustos que uno tenga.
Durante la pasada contingencia sanitaria que afectó a todo el país, en el aspecto turístico, fue Acapulco, sitio a donde todos concurrieron. Ahí donde no existió peligro, o eso, los visitantes pensaron, lo cierto es que ahí nada malo sucedió.
Acapulco, ahora que tratan de ponerlo de moda, ¿alguna vez ha quedado fuera del presupuesto y destino de cientos de miles de mexicanos? Resaltado y difundido, poniendo toda la carne al asador, dicen, tanto por las autoridades turísticas estatales como las federales, y al poner en consideración a los futuros visitantes sus atractivos y bellezas, debe uno preguntarse: ¿Habrá quien no haya conocido, alguna vez, las playas de Acapulco?
Muy difícilmente encontraremos a quien sus mejores momentos de su vida no le hayan sucedido en estas playas, pues los mejores recuerdos que todos tienen han sucedido en Caleta, en el Malecón, en la Quebrada, en sus señoriales hoteles como Las Brisas, en sus casas de huéspedes y en los modernos y no tanto hoteles de Gran Turismo que enmarcan la bahía, alguna vez señalada como la más hermosa del mundo.
Con todo, uno esperaría que los hoteleros, restaurantes, y demás prestadores de servicios, ofrecieran en este verano ofertas atractivas y paquetes más que competitivos, como compensación y agradecimiento a los miles de visitantes que de cualquier manera llenarán sus playas.
Acapulco siempre será Acapulco. Ha quedado en el recuerdo y en la ensoñación de todos, inclusive hasta de los poquísimos que no lo hubieran visitado, pues todos algunas vez, hasta en sueños visitamos esas playas, y esa bahía, emblemática y referente común de diversas cosas.
Gente VIP de todas los tiempos, le han dado a Acapulco el señorío con lo que se han nutrido las notas de sociales, de espectáculos y del chisme de las últimas cinco décadas o más. Por esa razón, están tratando de repercutir en el recuerdo de los mexicanos a través de su historia.
Desde los grandes mexicanos como Agustín Lara, María Félix y Pedro Armendáriz, por señalar unos pocos. Hasta Elvis Presley y Johnny Weismuller tuvieron, y tienen que ver con el punto turístico por excelencia de las costas de Guerrero (por cierto, es Elvis quien puso a Acapulco en la atención del mundo con una película que ahí filmó). El legendario Tarzán ya que ahí vivió, además que los amores de Félix y Lara quedaron plasmados en la hermosa melodía de "Acuérdate de Acapulco, María bonita, María del alma...".
Hay innumerables playas, chicas y grandes, sitios para hospedarse y pasarla bien surgen por doquier. La alegría de los visitantes se conjuga con la simpatía de los habitantes de esos sitios, que tienen en el turismo nacional, una relación simbiótica que no se ve en otras partes.
Señalar un sitio que en Acapulco resalte más que otros, es una labor muy tonta, Acapulco es todo y es para siempre, un sitio donde darse el consabido ACAPULCAZO y no arrepentirse nunca.