Opinión / Columna
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Juego de palabras
Gilberto D'Estrabau
La Cama de las Damelias o "El semáforo del amor"
Organización Editorial Mexicana
7 de noviembre de 2009
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Usted seguramente la conoce como Margarita Gautier y si quiere ver como era en realidad, no tiene más que darse una vuelta por su tumba en el cementerio del Pere Lachaise, en París. La foto incrustada en el mármol representa un facsímil de la belleza rubeniana en boga a fines del siglo XIX. Una campesina robusta -cachetototes color de rosa, como diría "el Charro Avitia"- pero con más tubérculos en los pulmones que zanahorias en una película de Bugs Bunny.
Era la prostituta más famosa de París. Gastaba tanto que sus amantes tuvieron que formar un sindicato para repartirse las cuentas. Y le pusieron "la Dama de las Camelias" porque las usaba en el escote como semáforo del amor.
Cuatro días al mes rojas, para avisar a los clientes que los caminos de Venus estaban más inundados que la Chontalpa, y 26 blancas, así que a darle, que es mole de olla.
Sirva la referencia a una de las putas de buen corazón más famosas de todos los tiempos para dar una mala noticia:
neumólogos de la Universidad Autónoma del Estado de México anuncian que los enfermos de tuberculosis en México están aumentando a un promedio del 25 por ciento anual. Esto es pavoroso, espeluznante y perfectamente lógico. La tuberculosis es una enfermedad de jodidos. Mientras más pobre es un país, más tuberculosos tiene.
Alfonsina-Margarita no se tuberculizó para que los directores de cine pudieran prensar los sensibles corazones de los espectadores haciendo toser a la heroína -palabra que en aquellos tiempos tenía otras connotaciones- y luego mostrar el close up del pañuelo manchado de sangre. Se le llenaron de bújeros los fuelles porque entre los 12 y los 22 años, mientras cogía como coneja, comía como canario.
Y es que chabuchear tres veces al día en el París de principios del siglo XX, era tan difícil como en el México de principios del siglo XXI. Si es usted de quienes gustan de tomar las cosas con mano amiga, puede presumir que estamos viviendo nuestra belle époque.
En fin, que la tuberculosis, un mal que hace cuatro años afectaba a menos de cuatro mil mexicanos, ahora está destruyendo a 10 mil. Es un indicador tan preciso de la situación económica como las estadísticas del INEGI.
Aunque sí, más lamentable, doloroso y melancólico.
Los "300" y algunos más.- El legendario comunicólogo español Antonio Solá Reché, de quien se dice llevó al triunfo a Felipe Calderón con una campaña agresiva contra López Obrador y acuñó la frase de que el perredista era "un peligro para México", ha sido contratado por el panista Gerardo Buganza Calderón, para que se encargue de su imagen en las campañas interna y constitucional para suceder a Fidel Herrera Beltrán.
Según Claudia Limantour, la tan aristocrática como incisiva corresponsal honoraria de estos tratados en Veracruz, todo indica que Buganza cuenta ya con la bendición de Los Pinos, pues además del consultor español, tiene también a Jesús Gómez Espejel en el equipo de campaña que comulga semanalmente en la Ciudad de México.
Gómez Espejel está vinculado con la ultraderecha, es experto en la creación de organizaciones de padres de familia y católicas, y en su página de internet se anuncia como:
"Consultor general de campañas políticas electorales desde hace 25 años. Especialista en mercadotecnia y comunicación, con experiencia en procesos internos de los partidos, y externos en diversos países de Latinoamérica".
Solá y Espejel pasan así a formar parte del denominado grupo de "los 300", una red política de militantes del PAN con los que Buganza Salmerón se prepara para una eventual elección interna.
Quiere el rector refundar la República.- Qué pena. La última vez que oímos a alguien hablar de refundación fue a Luis Donaldo Colosio. Quiso refundar el PRI. Pasado un año lo asesinaron, y pasados seis perdieron el poder.
juegodepalabras1@yahoo.com
gilbertodestrabau.blogspot.com
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