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Internacional
Sarkozy ganó por su promesa de protección y seguridad: Marseille
Organización Editorial Mexicana
7 de mayo de 2007
Carlos Siula / Corresponsal
Paris, Francia.- Los electores que votaron este domingo a Nicolas Sarkozy pertenecen a una clase media con miedo, que se siente amenazada -por la globalización, el desempleo, los riesgos sociales y la violencia- y que proyectó sus temores en un candidato que le promete protección, autoridad y bienestar, afirmó Jacques Marseille para explicar el fenómeno que se produjo en la sociedad francesa. Sus lúcidos diagnósticos son considerados como palabra santa por la derecha. Incluso sus principales ideas nutrieron el programa económico de Nicolas Sarkozy y algunos de los argumentos que utilizó durante la campaña. "Me limité a proponer una serie de prioridades para romper el actual estancamiento", asegura en tono discreto durante la entrevista exclusiva que concedió a El Sol de México poco después de la victoria de Sarkozy. Profesor de historia económica en la Sorbona, Jacques Marseille logró esa reputación con dos libros que se transformaron en best-sellers: La guerra de las dos Francias, la que avanza y la que frena y, sobre todo, del buen uso de la guerra civil en Francia. A los 61 años -considerado como el "economista de moda"-, puede convertirse en gurú del próximo presidente. -¿Cuáles son las prioridades que propuso? -La educación (para evitar que cada año 100 mil jóvenes salgan de las escuelas sin formación). En segundo lugar, la reducción de la deuda: los intereses de la deuda equivalen al total del impuesto a los ingresos que percibe el país. La reducción de la mitad de los empleados públicos, prometida por Sarkozy, permitirá aliviar la carga del Estado: los salarios y las pensiones de los funcionarios representan la mitad del gasto público. Tercero: reformar el mercado de trabajo y unificar el sistema de ayuda al desempleo (actualmente hay cinco organismos) para evitar el despilfarro de dinero y de energías humanas. -¿Usted no propone una reactivación económica? -Como historiador de la economía, aprendí que es imposible controlar la coyuntura. Se pueden crear las condiciones para que sea favorable, a condición de reformar las estructuras. Eso es indispensable. La victoria de Sarkozy puede dar una inyección de optimismo a los empresarios y crear un clima de optimismo y de confianza, que en economía suele ser más importante que las medidas estatales de reactivación. -¿Cómo se explica la aceptación electoral de esas medidas, que corresponden a un modelo de derecha puro? -La sociedad francesa se derechizó. En primer lugar por razones demográficas. La población envejece: aumentó la influencia electoral de los mayores de 60 años, que raramente son revolucionarios. Francia también se fatigó del inmovilismo económico y social que hubo en los últimos 15 o 20 años. La responsabilidad la comparten la izquierda y la derecha. Pero en todo caso, la sociedad quiere una ruptura y un cambio. Francia está psicológicamente deprimida y -en lugar de arrepentirse en forma permanente sobre su historia- quiere recordar sus momentos de gloria y recuperar su optimismo. (NDR: esos fueron los principales puntos desarrollados por Sarkozy en el debate con Ségolène Royal). -¿No hay una parte del electorado que, al elegir a Sarkozy, va a votar contra sus intereses? -En Francia hay 5 por ciento de "ricos" -que ganan más de 5 mil dólares por mes y tienen un patrimonio-, otro 25 a 30 por ciento vive con menos mil 500 dólares mensuales y quedan 65 a 70 por ciento de la población, cuyos ingresos oscilan entre 2 mil y 4 mil dólares. Esa población piensa que nunca será "rica" y -por el contrario- vive con el temor de caer en la pobreza y de ser castigada por más impuestos. Es una clase media frustrada porque trabaja, pero no percibe los beneficios de su esfuerzo. Es en ese segmento social donde Sarkozy obtuvo el mayor voto de confianza. |
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