Opinión / Columna
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Juego de palabras
Gilberto D'Estrabau
El 'Chapo' a Chapingo
Organización Editorial Mexicana
30 de octubre de 2009
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Presumo de que cuando los argüenderos profesionales sepan lo que sigue, inmediatamadremente van a ver conspiraciones por todos lados. Y puede que lleven razón.
Por mi parte, paso sin ver, y como me lo contaron se los cuento:
- El pasado miércoles 28, en la Ciudad de México, el subsecretario de Agronegocios -bien sabe Dios que no soy xenófobo, y que si algo odio es el chovinismo y a los güeros de ojos azules- de la Secretaría de Agricultura, Jeffrey Max Jones Jones, aconsejó a los campesinos mexicanos seguir el ejemplo del narcotráfico, porque éste produce lo que demanda el mercado y usa tecnología.
- Simultáneamente, desde Puerto Vallarta (Jalisco), el presidente Felipe Calderón, señaló que en México, quienes más ganan, rara vez pagan impuestos y conminó a todos los mexicanos a colaborar con la hacienda pública. Como, evidentemente, quienes más ganan en México son los narcotraficantes, lo dicho por el primer mandatario se interpretó como un exhorto a los cárteles a regularizar su situación fiscal, y contribuir equitativamente a los gastos para proveer satisfactores a los ciudadanos "como lo manda la Constitución".
- El viernes 23 de octubre, en Roma (Italia), el experto en actividades mafiosas y profesor de la Universidad de Columbia, en Nueva York, aseguró que en México el crimen organizado está tomando el lugar del Estado, al grado que financia obras sociales, construye escuelas, sistemas de irrigación y las bandas de delincuentes empiezan a tener sus propios candidatos a puestos de elección popular, como gobernadores, legisladores y presidentes municipales.
Alicia en el País de las Narcovillas
Citada como cumbre de la particular criptología de la más famosa obra de Lewis Carrol -un matemático menor pero un ícono universal de la pederastia- es la frase "lo que te diga tres veces será cierto". Perfectamente. Queda dicho tres veces y es un buen candidato a la certeza: todo indica que el Gobierno mexicano se está inclinando por revisar sus relaciones con los capos, hasta ahora perseguidos, denostados y luciferizados, como si todo el año fuera Halloween.
Si la anterior premisa resultara -como todo parece indicar- cierta, presumiblemente comenzaremos a ver movimientos en la cúpula gobernante (nada que llame dramáticamente la atención, porque la purepechocracia continuaría al timón, sólo que ahora incrustando no sólo a miembros de las familias ya conocidas, sino de la familia michoacana en general). Para atender a la oportuna sugerencia de Jeffrey Jones -chihuahuense y mormón, por cierto- un programa intensivo de agromarketing a cargo de un experto se sugiere a sí mismo. Consideramos que la persona más capacitada para este encargo es don Joaquín Archivaldo Guzmán Loera, quien podría dirigirlo desde la rectoría de la Universidad de Chapingo, campus Guanaseví, o como secretario general itinerante de la Confederación Nacional Campesina (esto, claro, mientras se le otorgan los indultos y amparos necesarios, y se le conceden los fueros e dereitos del ciudadano mexicano, que si non, no).
El actual gabinete, a tomar por el canal de las estrellas
Es indudable que si el Gobierno se decide anexar los recursos humanos y económicos de los cárteles, el actual sexenio pasaría a la historia, si no como el más transparente, sí como el más próspero y eficiente.
Claro, el sistema tendría que ser totalmente cambiado.
De antiguo se sabe que una receta infalible para acabar con el narcotráfico -o con cualquier buen negocio organizado por particulares- es que lo maneje la burocracia oficial.
O sea, que puede que aquellos quieran, pero a lo mejor son los señores Guzmán, Arellano Félix y Carrillo Fuentes, quienes declinan juntarse con unos socios tan chafas.
juegodepalabras1@yahoo.com
gilbertodestrabau1.blogspot.com
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