Durante el ejercicio de su diputación, en 1977, teniendo él 28 años de edad, es designado por el Jefe del Ejecutivo Federal como Presidente de la Confederación Deportiva Mexicana (CODEME) para el período 1977 a 1979. Se convierte así en el más joven alto directivo del deporte en la historia de México. Para impulsar el deporte en el país, sobre todo de manera masiva y popular, obtiene el consenso para organizar y propiciar la renovación de los cuadros directivos de las Federaciones afiliadas; estrechar los vínculos con el Comité Olímpico Mexicano (COI) y establecer una plataforma para la práctica del deporte para el mayor número de mexicanos posible. Promueve de igual forma una iniciativa para la primera Ley del Deporte en el país, por lo que convoca a un Congreso Nacional para recoger las distintas corrientes de opinión en la materia.
Un año después, en 1978, en el seno de su partido es nombrado miembro de la Comisión de Ideología del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) del PRI.
En 1979, asume la Subdirección de Prestaciones Económicas del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores al Servicio del Estado (ISSSTE), cargo que asumiría hasta 1982; donde también, con su dinamismo y entusiasmo acostumbrado y con una visión futurista, organiza la instalación del “Sistema de Cuenta Única”, a través del cual, por medio de sistemas computarizados, los trabajadores al servicio del Estado tramitarían con sencillez y agilidad las diversas prestaciones a las que tenían derecho, tales como prestamos a corto plazo, prestamos hipotecarios, prestamos para adquirir vehículos y pensiones y jubilaciones. Con esto busca eliminar corruptelas de intermediación y “mordidas” para tramitar dichas prestaciones. En ese tiempo es también columnista del periódico “El Día”, desde donde comenta diversos temas de interés nacional, presentando análisis sobre asuntos tales como el origen y consecuencias de la Ley del Impuesto al Valor Agregado (IVA), que por primera vez se implantaba en el país, el plebiscito, el referéndum, la iniciativa popular y la requisa, por nombrar solo algunos temas. Asimismo, es nombrado Secretario Coordinador de Federaciones Estatales del CEN de la CNOP.
En 1981 es nombrado Director General de Información y Difusión de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social. Por su relación con los medios de comunicación, procura un acercamiento hacia el conocimiento de los objetivos y tareas que lleva a cabo la dependencia. Su experiencia como comunicador le permite adelantarse a la petición de los medios sobre lo que ocurre en el ámbito nacional en las relaciones obrero-patronales. En esa época se conjugan diversas circunstancias que hacen más difícil esta labor, tales como una huelga larguísima de la fábrica de refrescos “Pascual” y una de la más recordadas requisas a “Aeroméxico”. Participa activamente también en esta etapa, en la difusión, a través de publicaciones editoriales, del conocimiento de la Ley Federal del Trabajo entre las organizaciones sindicales en el país.
En 1982 es nombrado Director General de Administración de la Procuraduría General de la República. Su responsabilidad abarca el ejercicio del gasto público y la atención de todo tipo de necesidades administrativas de la dependencia en el país. Participa activamente en esta etapa en la organización de la Primera Consulta Nacional sobre Procuración de Justicia en México. Sus resultados traen como consecuencia la propuesta de diversas reformas legales, tanto al Código Penal, como al de Procedimientos Penales y a la propia Ley Orgánica de la Institución.
En 1983 es nombrado Director General de Comunicación Social de la misma Procuraduría, asignación en el que se desempeñaría hasta 1985, año en el que es designado como Abogado General de la UNAM hasta 1987. Ese mismo año, publica su “Introducción a la Ciencia Política” que sigue empleándose como libro de texto en instituciones de educación superior de México y otros países.
Como abogado general de la UNAM, cargo que significa la mayor honra para un abogado egresado de esta Universidad, participa en la solución de un largo conflicto estudiantil, negociando con el Consejo Estudiantil Universitario (CEU).
En 1987 es nombrado asesor del Procurador General de la República y coordina a un grupo de investigadores para la publicación denominada “Apuntes y documentos para la Historia de la Procuraduría General de la República”, libro de 760 páginas que, hasta la fecha, es único en su género. Publica también en esas fechas los libros “Teoría General del Estado” y “Código Federal Electoral comentado”, editados por Editorial Oxford University. Participa también como autor de obras colectivas tales como “Los Derechos del Pueblo Mexicano”, “Obra Jurídica Mexicana”, “Diccionario Jurídico Mexicano” y “Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos comentada”, estos dos últimos ya como investigador del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM. Ese mismo año, 1987, es nombrado Asesor del Director General de Nacional Financiera, S.N.C., cargo que ocuparía hasta 1988. En ese tiempo termina sus estudios de posgrado en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM, obteniendo en 1987 nuevamente mención honorífica al obtener el grado de Doctor en Ciencia Política con la Tesis “Criterios para la Comprensión del Estado Capitalista Contemporáneo”. Sus sinodales fueron el propio Rector de la UNAM, Dr. Jorge Carpizo; el Director de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales y el Jefe de la División de Posgrado de la propia Facultad, entre otros distinguidos profesores universitarios.