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Opinión / Columna
AMIGOS, mañana veremos en la tercera corrida de la Temporada Grande en la Monumental Plaza México al joven Ernesto Javier Tapia "Calita" tomar su alternativa de matador de toros y con la esperanza de que tenga suficientes recursos y posibilidades de hacer carrera en el máximo circuito de la torería universal. Hace 19 años nació en Naucalpan, Estado de México, hijo del matador de toros mexicano Ernesto Javier Tapia "El Cala" actualmente en el retiro y de su esposa una dama sevillana y quienes lo han impulsado en todo momento. Toreó unas 25 novilladas en plazas de nuestro país antes de que sus padres fueran a establecer su domicilio en España donde "Calita" ha hecho carrera con 30 novilladas sin picadores y luego con picadores en ruedos peninsulares hasta sumar alrededor de 70 y donde se le han visto muchos recursos y maneras para llegar al escalafón mayor en el toreo. Tiene varias semanas ya en México toreando en ganaderías preparándose intensamente para retomarle el ritmo al ganado mexicano luego de cuatro años en aquel lado del mar donde obtuvo experiencia y resultados que le acercan a la borla de matador de toros. Los reportes llegados nos dicen que mantiene buen valor y cualidades notorias para el toreo y que es decidido con la espada. Se han fundado muchas esperanzas en este joven de buena planta y se espera que las ponga de manifiesto ahora en ruedos nacionales donde se calcula que va a torear varias corridas antes de volver en los primeros meses del año entrante a Europa ya como matador de toros y con una experiencia triunfal que le lleve a la confirmación de su alternativa en Madrid y también en Francia como ya se estila en estos tiempos. Sabido es que su padrino será el experimentado Manolo Mejía Ávila quien el 22 de enero próximo cumplirá 27 años de doctorado, título que alcanzó en León, Guanajuato, en 1983 de manos de Eloy Cavazos Ramírez y atestiguando la ceremonia Antonio Lomelín Migoni y Miguel Espinosa Menéndez "Armillita", con el toro "Pobretón" de San Martín. En la actualidad Manolo Mejía está cursando una nueva etapa de su vida artística por lo que aún no tiene para cuándo cortarse la coleta pues es un torero con garantía y facultades que ha conservado a lo largo de su trayectoria. Y el testigo será el alicantino José María Manzanares, hijo del matador de toros del mismo nombre quien fuera un torero de arte al que los públicos mexicanos veían con simpatía y admiración. El hijo aún no alcanza la destreza a la que llegó su padre pero sin duda tiene características semejantes que podrían llevarle a las alturas que logró su progenitor o tal vez superarlas. Matarán toros de Julio Delgado, ganadería propiedad de D. Julio César Delgado Pérez, cuya vacada fue fundada en 1980 con simiente de la divisa de Garfias en el Rancho La Concepción allá en Guerrero, Coahuila, hierro propicio por lo general para el toreo de muchos pases y faenas variadas. ¡Que haya suerte! Comentarios a flazo@esto.com.mx |
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