Opinión / Columna
Notas taurinas 
Francisco Lazo 
14 de noviembre de 2009

  AMIGOS, se dice que el aliciente más fuerte que tienen los jóvenes toreros es su afición, sus deseos de disfrutar la lidia y tardes de triunfo. Hay mucho de verdad en esta aseveración pero debe agregarse también que buscan alcanzar la riqueza artística que satisfaga su ego y al mismo tiempo la material que llene sus bolsillos. El que logra hacerlo tiene entonces un doble atributo, gozar del toreo y de sus beneficios y hay ejemplos que lo demuestran prácticamente como es el caso del matador de toros michoacano Fernando Ochoa, quien mañana domingo encabeza el segundo cartel de la Temporada Grande en la Monumental Plaza México, ya que es torero primero por el placer de serlo y no por la necesidad, pues proviene de una familia taurina que pudiera abrirle otros caminos menos riesgosos. Es torero fino, muy alto de estatura como el sitio que quiere alcanzar en la fiesta y que a punto está de lograrlo, engalanándolo con valor y maneras, sumando sonados triunfos en la Gran Plaza capitalina y en provincia en el presente año y da la impresión que ahora viene a sus 32 años a ratificar sus posibilidades de colocarse en la ruta que siguen las grande figuras del toreo. Como segundo espada reaparecerá Miguel Ángel Perera nacido hace 26 años en Puebla del Prior, Badajoz, España y quien en la temporada pasada en Insurgentes cortó tres orejas y un rabo a toros de Barralva, ganadería queretana que lidiaría precisamente el domingo una corrida del encaste Saltillo Mexicano. En la repetición de Perera ganó otra oreja y en su tercera actuación ya no obtuvo nada y quedó a deberle a la afición metropolitana la certificación de su éxito primero, esperándose que le cumpla en esta su tercera aparición en la capital del país. Y también regresa el joven capitalino José Mauricio quien no ha sufrido el rigor de las carencias y aun así les anda cerca, muy cerca a los toros para arrancarles fama y fortuna. Es seguramente uno de los toreros con mayores cualidades que han surgido en los últimos tiempos en la fiesta mexicana y que acompaña con su presente juventud de 25 años características propias de los que llegan a ser astros del toreo, pues a la decisión frente al toro agrega particularidades que le hemos visto en sus triunfos en la misma Gran Plaza. Inexplicablemente se le había descuidado y en cuanto le entreabrieron la puerta entró a toda velocidad en busca de su consolidación que pronto ha de lograr y que le conducirá sin duda alguna a sitios elevados del toreo. Tiene temple y mando, un valor natural sin rodeos que le permiten desplazarse a la mínima distancia del toro, muy tranquilo y seguro para bordar sus faenas y además no es manco con la toledana. Y decíamos que el ganado a jugarse de Barralva tiene un porcentaje alto de éxito por lo que pudiéramos presenciar una corrida triunfal, dejando siempre margen a las eventualidades. Y amigos, en Monterrey cartelazo juvenil con la actuación de Joselito Adame, Octavio García "El Payo" y Mario Aguilar con ganado de Bernaldo de Quirós, combinación en la que no hay desperdicio.

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