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Opinión / Columna
Durante la pasada Convención de Beisbol en Puebla me llegó a comentar en un momento dado Roberto Mansur, cuando el tema fue sobre los cuadrangulares: "Los juegos se ganan anotando carreras y no bateando jonrones". Esto quiere decir naturalmente que hay varias maneras de anotar sin necesidad de volarse la barda y ya vimos cómo en la pasada Serie Mundial los Filis superaron ampliamente a los Yanquis en jonrones, y sin embargo ganó Nueva York. En los últimos tres juegos los Yanquis sólo dieron un cuadrangular, el de Matsui en el último juego, mientras los Filis tuvieron una gran cosecha de cuadrangulares. Por otro lado no tuvimos la estampida en intentos de robos de bases que se podría esperar en esta era en que los catchers tienen problemas en sus tiros y los pitchers no saben cuidar a los corredores. En la actualidad éstos no respetan ni a los pitchers zurdos que tienen la ventaja para revirarse a la inicial. El robo de base más importante y espectacular fue el de Johnny Damon en la novena entrada del cuarto juego, cuando estaban empatados y relevaba Brad Lidge por Filis. Después de un largo turno dio hit y se fue al robo de segunda sobre el primer lanzamiento en que tuvo un gran brinco sobre el pitcher. Fue cuando se dio cuenta que no había nadie cubriendo tercera por la formación especial a Texeira y decidió irse astutamente a tercera. Ese segundo robo fue muy importante porque ya con corredor en la antesala, el relevista Lidge no se atrevió a tirar su slider que es muy picado y que podría provocar un wild y carrera. Tuvo que tirar rectas y sobre una de ellas dio su batazo decisivo Alex Rodríguez. Hay sliders duros como aquel de Chito Ríos que no van pegados al suelo, pero Lidge tiene uno parecido al de Joba Chamberlain en que la pelota no sólo se abre hacia fuera del bateador derecho sino que también va hacia abajo. Es de doble filo y más contundente que el slider más alto, pero puede provocar el wild que naturalmente se quiere evitar a toda costa con corredor en la tercera base. El cerrador del Filis había logrado los dos primeros outs, incluyendo el ponche a Derek Jeter, con ese slider venenoso abajo, pero tuvo que cambiar con corredor en tercera, por lo que el astuto segundo robo de Damon en el mismo lanzamiento preparó el escenario del "crimen". Los dos héroes finales, Damon y Matsui son ahora agentes libres y veremos qué decide la oficina del Yanquis que ayer tuvo su primer desfile de la victoria en Nueva York desde el 2000. |
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