Opinión / Columna
Tommy al bat 
Tomás Morales 
El Sol Naciente
ESTO
6 de noviembre de 2009

  En la década de los cuarenta, cuando escuchaba por radio mis primeras series mundiales, lucía imposible pensar que para el 2009 un pelotero japonés estaría ganando el título de jugador Más Valioso del clásico que fue ganado en seis juegos por Yanquis a Filis. En aquellos cuarenta, Japón y Estados Unidos estaban metidos en la Gran Guerra que comenzó con el ataque inesperado a Pearl Harbor en 1941 y terminó en 1945 con las bombas atómicas. Ahora, 64 años después, Hideki Matsui se convirtió en el primer jugador japonés en ser elegido el Más Valioso de una Serie Mundial al batear .615 con tres jonrones y ocho empujadas.

Seis de esas impulsadas fueron en el sexto y último partido, que Yanquis ganó 7-3, al dar una tremenda exhibición de jonrón y dos dobles para las seis impulsadas que empataron la marca de Bobby Richardson, segunda base de Nueva York en la serie de 1960.

Con la sangre fría, de acuerdo con el clima de nevera, y en algo que es típico de los orientales, Matsui se encargó de acabar con Pedro Martínez, un enemigo bostoniano para Yanquis, al responder a la hora buena. Ocho hits en 13 veces al bat son muchos imparables en tan poco tiempo, y aun en Filadelfia, en que actuó como emergente, llegó a conectar un cuadrangular. El sol sale para todos, más si se trata del sol naciente.

A fin de cuentas la clave del Yanquis fue ganar dos de tres juegos en Filadelfia, donde no tuvieron el bateador designado. En terreno de Filis, y con sus reglas, los Yanquis lograron sacar dos de los cuatro triunfos en patio ajeno.

Joe Girardi salió adelante con su plan de solo tres pitchers, en una decisión que no tenía otra salida ya que solamente tuvieron tres brazos estelares en la campaña y en los playoffs se decidió poner a Joba Chamberlain en el bullpen, donde hizo buenos trabajos.

CC Sabathia, AJ Burnett y Andy Pettitte, que terminó lanzando como en sus mejores tiempos, fueron los tres grandes y con exceso de trabajo. Simplemente no había un Plan B , como Agustín Carstens, ya que no existía ese cuarto abridor importante en el equipo, por lo que van a necesitar ir al mercado de agentes libres en busca de otro brazo importante.

Si a usted le hubieran dicho que Yanquis iba a llevarse la Serie Mundial sin Sabathia ganando no lo habría creído, pero era menos creíble en los años de la Gran Guerra que un día íbamos a tener un jugador japonés como el Más Valioso de una Serie Mundial.

Pero la vida es una gran caja de sorpresas, y el beisbol el mejor invento del ser humano.
 
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