Opinión / Columna
 
Rocío del Carmen Morgan Franco  
Rocío del Carmen Morgan Franco  
Voto blanco, anulado, en abstención ¿cómo era?
El Occidental
1 de julio de 2009

  Primero con sorpresa (¡qué novedad que haya quien esté golpeteando el de por sí, vapuleado sistema político mexicano llamando a no votar!), después lo tomé con algo de diversión y tolerancia casi maternal (¡aah, que muchachitos éstos, no tienen otra cosa qué hacer!), luego pasé por el escepticismo y el sospechosismo (¿y no será gente del antiguo sistema interesada en promover el abstencionismo?) Y finalmente con preocupación (¡¿ah, cómo?! ¿Lo encabezan intelectuales?) Es la campaña que se promueve, primeramente, por varios sitios de internet y que ahora, muy conveniente y comedidamente, los medios electrónicos y los grandes consorcios televisivos les han prestado micrófonos, grabadoras y amplios espacios en sus mesas de debate, análisis y entrevista a estas voces "disidentes", porque eso sí, nuestros, medios son muy plurales y todas las expresiones de nuestro país tienen cabida (espero que se note el sarcasmo).

Se dice por ahí que uno de los iniciadores de este movimiento es Gabriel Hinojosa, ex alcalde panista de Puebla, que renunció al PAN en 2004 y según un diario de la localidad que reseñó su postura, para él "anular el voto no cambiará los resultados de la elección, pero al menos ejercerá una presión sobre los partidos, principalmente de parte de los jóvenes y clases populares". Y paso a desmenuzar esta declaración, que encierra situaciones importantes y otras muy peligrosas.

Segundo asunto, Hinojosa y simpatizantes de este movimiento, consideran que este tipo de votos ejercerá presión sobre los partidos políticos. Nada más alejado. Los partidos políticos miden sus avances políticos con base en las elecciones y el número de votos obtenidos, los partidos tampoco podrán saber cuántos de los votos nulos o las abstenciones representan un repudio a sus propuestas y candidatos ya que a los partidos se les dirá si sus candidatos ganaron y con cuántos votos o cuántos votos obtuvieron en la contienda. Los votos nulos, anulados, en blanco o en abstención no se contabilizan para efectos de nuestra Democracia: gana el que tenga más votos... así sea uno solo y punto. Y sólo puede competir y ganar aquel candidato que esté registrado bajo las siglas de un partido político. Así lo establecen nuestras leyes.

Tercer y peligroso asunto: serán los jóvenes y las clases populares las que con su voto anulado ejerzan esta presión sobre los partidos. Nada más falso y triste que esto. Los jóvenes, los que están votando por primera, segunda o tercera vez (estoy hablando de los chicos y chicas que con sus 18 años recién cumplidos se van a estrenar en este acto ciudadano por antonomasia, de los chicos que votaron por primera vez en el 2006 y que hoy tienen 21, o en el año 2000 y que hoy tienen 26 años) o un poco más allá, cuando todavía gobernaba el PRI, y que hoy tienen menos de 30; ¡Qué manera de arrebatarles la esperanza en este acto cívico de participar en las cosa pública, en los asuntos de la polis, en la política!, por mucho que a muchos esta palabra ya no les represente nada o esté tan manoseada y tan vilipendiada.

Ese proceso aún está inacabado. Inacabado mientras tengamos los niveles de abstencionismo tan alto que tenemos en México, donde en algunos estados, por ejemplo del Sureste mexicano, hemos llegado a más del 70% de abstención. Así las cosas y en el proceso de perfeccionamiento de nuestro sistema democrático, gana el que tenga más votos, así sea uno sólo más que su contrincante.

Además el voto nulo o blanco, solo favorece a las viejas estructuras del poder. En este caso concreto el PRI. Acción Nacional siempre lo dijo, durante su proceso de construcción de la ciudadanía: La abstención, sólo favorece al PRI. ¿Por qué? Porque este partido hoy por hoy, mantiene férreo control territorial y corporativo, que se conoce como "Voto Duro". Sí, el PRI si puede movilizar su "voto duro" (el que mantiene con control, amenazas y presiones en ciertos sectores de la población marginal, y de manera corporativa a través de sus sindicatos y sectores) y ese voto duro no va a ir a anular las boletas y esta estrategia, mal enfocada, mal orquestada, improvisada, se puede convertir en muy peligrosa, porque sólo refuerza estas estructuras arcaicas del viejo PRI, ese que no ha cambiado ni cambiará.

No anules tu voto. No lo dejes en blanco. Ejerce tu poder ciudadano. Dale esperanza a México. Discierne, compara, elige y vota este 5 de julio.

* Diputada Federal por el PAN.

rmorganf@diputadospan.org.mx
 
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