Opinión / Columna
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Ernesto Villanueva Lomelí
La guerrilla y el fracaso educativo
El Occidental
9 de noviembre de 2009
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ESTRATEGIA Y CABILDEO
El lamentable acontecimiento internacional que representó el hecho de que un país realice ataques militares fuera de su territorio, ha evidenciado una terrible realidad: el terrorismo, las guerrillas y el narcotráfico están tomando fuerza en el Hemisferio y comienzan a generar serios problemas entre naciones.
Si bien es cierto que el hecho de que Colombia realice un ataque militar dentro de la República de Ecuador, es un problema que deben resolver los países implicados, la realidad es que ha involucrado a otros países, dentro de los que se encuentra México, lo que obliga a actuar en consecuencia.
Uno de los diversos temas que debe resolver el Gobierno Mexicano es el relativo al asesinato de mexicanos, ya que por ningún motivo debe quedarse callado, cuando por un ataque, a todas luces ilegal y arbitrario, se mata a ciudadanos mexicanos, esto no puede ni debe quedar así; ya no importa si verdaderamente eran estudiantes de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) que estaban realizando una investigación, asunto poco creíble, o si eran mexicanos simpatizantes de las FARC, no, eso no importa; al final son mexicanos que fueron asesinados y lo menos que se puede esperar, es una reacción del Gobierno de su país en defensa de sus ciudadanos.
Otro tema que el Gobierno mexicano debe aclarar es lo que hoy parece evidente y que desde hace algunos años se ha empeñado en negar: si efectivamente existen grupos de terroristas y guerrilleros en México que lo diga, ya que no ha habido una declaración clara al respecto.
La realidad nos alcanza y todo indica que efectivamente México está a punto de incorporarse como un país más en donde la guerrilla y el terrorismo tienen bastiones y hace de las suyas.
El conflicto entre Colombia y Ecuador ha obligado a que hoy se reconozca que el presidente Álvaro Uribe entregó personalmente al presidente Felipe Calderón Hinojosa, una lista de mexicanos que apoyan a la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC); hoy el conflicto ha obligado a que se conozca que la Procuraduría General de la República (PGR) tiene arraigados a nueve mexicanos como presuntos contactos de las FARC y que está realizando una investigación para determinar la relación de dicha guerrilla con cárteles mexicanos de la droga. Lo que no se ha informado son las medidas que está tomando el Gobierno mexicano para intentar apalear este problema y evitar que seamos rehenes de estas manifestaciones delictivas.
Y lo más lamentable, no debemos olvidar la responsabilidad que tiene el sistema de educación pública en la formación de estudiantes; nadie puede culpar a la UNAM por la muerte de los estudiantes, pero sí se debe analizar qué está pasando al interior de la Universidad. Si bien es cierto que no se puede concebir una universidad pública sin corrientes ideológicas radicales de izquierda en su interior, tampoco se puede aceptar que se les incentive y apoye en perjuicio de los demás alumnos y de la propia institución.
Lo que hoy estamos viendo, además del fortalecimiento de la guerrilla, el terrorismo y el narcotráfico en nuestro país, es el lamentable acontecimiento que representa el hecho de que, a estas alturas del desarrollo de la humanidad, un grupo de estudiantes activistas de la izquierda radical, pierdan la vida por estar convencidos de que las FARC pueden ser una alternativa para lograr la justicia en México y el mundo; esto sí es una clara exhibición de que la universidad pública ha fracasado pedagógicamente.
* Analista político y cabildero.
analisis@notiemp.com
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