Opinión
Con el peso de la ley
Napoleón Medrano Andrade
La otra crisis alimentaria

El Occidental
13 de diciembre de 2008

La mañana iniciaba y casualmente la televisión se encendió cuando daban noticias sobre la crisis alimentaria; la crudeza con la que hablaban me sorprendió. Comentaron que la crisis se extendería en los próximos tres años... las imágenes de los países en desarrollo fueron reveladoras; sin embargo, en casa olía a desayuno, la sensación de hambre se despertó conmigo y el único sacrificio que tuve que hacer para comer, fue dirigirme a la cocina.

Domingo 10, 10:20 horas.- Surtir la despensa de la semana es la rutina cotidiana... nunca llevo lista, simplemente voy comprando lo que se va necesitando.

10:45 hrs.- Al llegar al centro comercial, tomé el carrito y me dirigí a surtir; circulé por diferentes pasillos, tomé lo que necesitaba y lo que se me antojó; al llegar a la caja, recordé lo de la crisis y por primera vez puse atención al precio de las cosas: nunca me había dado cuenta del precio del kilo de manzanas, y es que 36 pesos significa la mitad del salario mínimo al día de una persona con ese sueldo en esta región. 5 aguacates costaron 45 pesos, y un paquete de germen de alfalfa 25 pesos, la caja de cereal costó 55 pesos, la leche 12 pesos el litro, y la carne de res 65 pesos... total que la suma de la despensa en una semana llegó á $1,247 pesos.

11:30 hrs.- Ya de regreso a casa, recordé que todavía en noviembre pasado, mi cuenta nunca pasaba los $800 pesos. Simplemente el costo aumentó más de 50% en casi un año y los ingresos de mi casa tuvieron un ligero aumento de 200 pesos por mes.

13:45 hrs.- Sorprendido aún por el precio de las cosas, hablé con una vecina para acompañarla a surtir su despensa; le comenté que estaba trabajando en una nota acerca del incremento de los precios, y aunque su respuesta fue positiva, me aclaró que ella normalmente surte lo que necesita por día y la cita quedó pactada para la mañana siguiente.

Lunes 11, 8:00 hrs.- La señora Pachita se dispone a comprar su "mandado" para ese día; hace 2 años quedó viuda, su esposo le dejó sólo una pensión por los años que trabajó y tiene un ingreso mensual de $2,500 pesos.

8:15 hrs.- El primer sitio fue la tortillería... allí compró cinco pesos, después tomó 2 zanahorias, 2 calabacitas, 1 cebolla, 4 jitomates y un poco de cilantro en la frutería, donde gastó 18 pesos; en el pollo compró 20 pesos de surtido. En la tienda llevó jabón y cloro en donde gastó 26 pesos; me confió que el aceite, frijol y arroz se lo regalan en el DIF, en una despensa mensual que contiene otros productos: en total gastó casi 70 pesos.

10:00 hrs.- Las compras de doña Pachita, fueron realmente las indispensables, sin embargo, en el programa de televisión decían que había gente que realmente comía solo para sobrevivir, así que decidí ir al tianguis para ver qué tan caro es comprar ahí.

Martes 12, 9:00 hrs.- La gente llegaba al tianguis, sobre todo señoras; ahí hablé con una para acompañarla y me dijo que no, porque sólo compraría un poco de carne y verduras, y con cierto coraje, doña Aurelia, me dijo que ya no le alcanzaba para más, además de confesarme que desde hace tiempo ha querido preparar un cocido, aunque no sabía si pagar la luz o comprar comida. Dijo que el gobierno debería hacer algo, y con voz alta, censuró que su esposo trabajaba todo el día por $600 pesos a la semana.

9:20 hrs.- Tras esa experiencia opté por hablar con los vendedores; uno de ellos, Manuel, me dijo que ya no era negocio vender grano en el tianguis. Incluso mencionó que hace poco tiempo, lo caro era la carne y la gente compraba mucho frijol y arroz, productos que ahora son caros.

Con esa charla me di por bien servido, y supe que las cifras que presentan en las noticias, muchas veces no describen la realidad en la calle; hoy se que los tres próximos años de crisis alimentaria, serán los que tal vez deje de comprar algunos productos; tres años en los que Pachita simplemente espere su despensa del DIF y los que tal vez Manuel busque otro negocio para sobrevivir y Aurelia siga esperando para poder saborear el anhelado cocido de res.

* Abogado y periodista.

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