Opinión / Columna
 
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Cámara Nacional de Comercio de Guadalajara 
Marketing personal
El Occidental
10 de noviembre de 2009

  Una marca es una promesa, y así como se asocia a compañías y productos, también puede referirse a marcas de personas. Una marca personal es poderosa si es congruente, refleja integridad, consistencia y frescura; además de contestar a las preguntas: ¿Quién soy? ¿Qué hago aquí?

Tal como lo apunta el consultor empresarial y académico de la Escuela de Graduados del ITESM, Horacio Marchand, una buena marca proyecta su propia esencia hacia el mercado y por eso la compran, en lugar de tenerse que andar vendiendo; por lo mismo, se habla de ella, se reconoce claramente su propósito y lo que ofrece.

Si partes desde tu esencia, floreces y ejecutas de manera natural, con gracia, casi sin esfuerzo. La expresión espontánea se nota porque una buena marca no puede fingirse.

Para lograr que te compren entonces el primer paso es aclarar y articular lo que constituye tu propia esencia personal y luego desdoblarla hacia el mercado.

En el polo opuesto está el zombie, por llamarle de alguna manera. Aquel que ya no tiene sueños, ni pasiones, que sólo quiere terminar el día. Nada lo mueve, el fuego se extinguió; como si la vida lo hubiera derrotado a través de bombardeos de cotidianidad y aburrimiento.

Una marca personal empieza con los elementos de: pasión, habilidades, vocación, visión, para desbocar en la esencia.

Pasión: perturbación del ánimo o sentimiento muy intenso; inclinación o preferencia exagerada hacia algo.

En el contexto capitalista tenemos el hábito de descontar a nuestra pasión y la mandamos a un segundo nivel. Me gusta, pero tengo que ganar dinero; la tiranía de: "o hago una cosa o hago la otra".

Las historias relevantes, independientemente de la fama y el reconocimiento público que pudieran o no alcanzar, vienen cuando las pasiones se convierten en profesiones, cuando el hacer apasionado se vive todos los días dando rienda suelta a nuestra creatividad en el área elegida.

Se esbozan entonces dos ideas alrededor de la pasión: 1) De manera responsable dejas lo que estás haciendo, renuncias a todo y caminas hacia tu pasión o 2) Sin rompimiento drástico, te conectas con tu pasión y sin convertirlo en tu profesión por el momento, vas explorando consistentemente esa posibilidad.

Habilidades: Conjunto de capacidades o destrezas para hacer algo bien o con facilidad; lo que alguien realiza con gracia y destreza.

¿Para qué soy bueno? Preguntan particularmente los recién egresados. Y la respuesta es que no es fácil saberlo porque les falta interacción en medios y entornos radicalmente diferentes a los que han sido expuestos en su pasado.

Es sólo cuando te sacuden de tu zona de confort, que te estiran y te retan, cuando realmente conoces tus fortalezas y limitaciones.

Vocación: Inclinación que una persona siente hacia una profesión; inspiración y llamado a una persona para que tome un estado.

La vocación es una extensión de la pasión, pero con un enfoque de servicio y entrega. No me refiero necesariamente a hacer obras de caridad y de beneficencia, sino de ejercer un servicio de manera sistemática y disciplinada que el mercado valore. Por ejemplo, un artista puede llevar su pasión de pintar un lienzo a proyectos urbanos de gran magnitud, o un científico a la divulgación masiva del conocimiento.

Visión: Percepción con cualquier sentido o la inteligencia; capacidad para prever o presentir algo que va a ocurrir.

Este tema se centra en la escena de la representación, en la historia que somos capaces de crear de nosotros mismos.

Una buena historia define relaciones e interdependencias, una secuencia de eventos, causa y efecto, y nos ayuda a establecer prioridades que refuercen el curso de acción deseado.

Una visión es un buen cuento que empieza por el establecimiento de una identidad.

Esencia: Naturaleza de las cosas; lo característico y más importante de algo; extracto concentrado de una sustancia; sustancia que se extrae.

La esencia constituye la síntesis de los elementos descritos; es lo que eres, lo que te conforma, lo que te define sobre todo en el hacer, además de en el ser y en el pensar.

Tu esencia es el primer paso. Si te construyes a ti mismo y te empaquetas basado en tu esencia, el mercado vendrá y comprará. Ya en este nivel la promoción y las ventas de tu marca personal será lo de menos.

Y claro que no siempre es sencillo verse y entenderse. Es más fácil ver y entender a los otros, verles sus cualidades y defectos, que a nosotros mismos.

analisis@notiemp.com
 
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