Opinión / Columna
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Francisco Rea Signoret
Josefina, Fernando y Enrique
El Occidental
7 de febrero de 2012
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El pasado fin de semana se definieron varias candidaturas a puestos de elección popular que tenían en la incertidumbre política a la comunidad.
El primer campanazo lo dio Josefina Vázquez Mota, quien fue elegida como la abanderada del Partido Acción Nacional para competir por la Presidencia de la República. Ella era el candidato que faltaba de las tres fuerzas políticas más representativas del país, puesto que anteriormente habían sido escogidos Enrique Peña Nieto, del PRI, y Andrés López, del PRD en coalición con distintas fuerzas de izquierda.
Con estas designaciones se definen las estrategias de campaña de los partidos políticos más influyentes que hay en nuestra nación; quedando en claro que la competencia que se avecina será muy cerrada y de pronóstico reservado.
A nivel nacional las cosas se avizoran color de hormiga porque la presencia de una mujer en la contienda le dará un giro a las campañas, ya que es claro que el albiazul le apuesta a la presencia femenina en la política y con ello se enfoca al padrón mayoritario que se encuentra registrado en el IFE. De la misma forma, con ella se espera se aglutinen grupos comandados por mujeres influyentes que desde hace varios años han estado trabajando por el empoderamiento de la mujer.
A nivel local, el inicio formal de las campañas está a la vuelta de la esquina y se espera que las propuestas de los tres candidatos dominantes sean novedosas y competitivas, lo cual garantiza intensidad en los procesos que se avecinan.
En Jalisco, la designación de Fernando Guzmán como candidato del PAN a la gubernatura es resultado de un trabajo arduo frente a las bases, pero sobre todo, es un premio a la trayectoria de un político que se ha mantenido firme en sus convicciones y que en los puestos que ha desempeñado ha logrado mantener el equilibrio entre las acciones de gobierno y los beneficios sociales, logrando así una imagen de probidad y eficacia.
Por su parte, después de una fuerte contienda interna, el PRD Jalisco logró designar a Enrique Alfaro Ramírez para que sea el abanderado en los próximos comicios. En este caso habría que abundar en el sentido que esta designación levanta expectativa, ya que Alfaro es un joven político que ha despertado admiración por su forma directa y honesta de actuar en el ejercicio del gobierno, lo cual le generó simpatía y arrastre dentro de su partido, sobre todo a nivel nacional, en donde fue respaldado por Andrés López, Ricardo Monreal, Manuel Camacho y el grupo de Dolores Padierna; situación que inclinó el fiel de la balanza para que se eligiera a un candidato fuerte y con posibilidades de generar un movimiento social que aumente la presencia de este parido en la entidad.
En estas tres designaciones fueron premiadas las personas que se destacaron por ser honestos, trabajadores, probos; pero sobre todo que han sabido mantenerse firmes y dignos ante las asechanzas de la corrupción y el contubernio con grupos e intereses oscuros, lo cual nos habla de que en México todavía podemos confiar en que logren arribar al poder quienes tengan como divisa la buena fe y la solidaridad con su pueblo, o al menos eso esperamos. ¿No creen, queridos lectores?
reacolaborador@yahoo.com.mx
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