Opinión / Columna
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Eduardo Sadot Morales Figueroa
El presupuesto de educación
El Occidental
15 de noviembre de 2009
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En esta fecha los gobiernos federal estatal y municipal dedican la mayor parte de su tiempo a las finanzas, la política de ingresos y el gasto en el presupuesto. Todos los temas son importantes, salud, seguridad, infraestructura, energía, en fin, que ninguno menos que otro, pero la educación tiene relevancia aparte.
El Presupuesto de Educación se compone fundamentalmente de los salarios o el pago de nómina, construcción de aulas, educación en sus niveles; preescolar, primaria, secundaria, superior y una pequeña parte para capacitación y otra parte menor para investigación.
Aunque no hay ningún gobernante con un dedo de frente que se atreva a dedicar más presupuesto a cualquier otro rubro que el de educación.
La educación es y debe ser prioridad de cualquier gobierno del mundo, es más, es un indicador de la sensibilidad y dedicación de los gobernantes a su pueblo, a sus jóvenes y al futuro, ahí es precisamente donde se puede apreciar la importancia que les merece este tema. El presupuesto es una radiografía de la ruta y prioridades del gobierno.
No podríamos, por ejemplo, decir a los niños que han llegado a la edad escolar que este año vamos a hacer más carreteras para cuando ellos sean grandes y mientras, este año no van a tener escuela pero prometerles que el próximo año sí. En educación las soluciones son fatales, es decir, o se hacen cuando se requieren o ya no se hicieron nunca. Sin embargo, por más que se dedique a la educación y por más que se pretendan resolver los retos educativos los indicadores de avance o la evaluación de lo obtenido y lo gastado es muy subjetivo, no podemos definir con certeza ¿qué tanto?, sirvió lo invertido este año en educación y si estamos pagando muy caro o es muy barata la educación en México.
Pero mientras sigamos teniendo una población donde todavía no se consolidan hábitos, ni siquiera de jalarle la palanca al baño. Pues no podemos saber qué tanto avanzamos, si lo que destinamos a nómina debe incluir las cuotas sindicales a sindicatos que no transparentan sus ingresos frente a sus agremiados.
Mientras no se invierta más en investigación aplicada a la planta productiva, para fortalecer nuestras industrias, mientras instituciones como el Instituto Mexicano del Petróleo esté en franca liquidación, cuando por otro lado tenemos que importar tecnología del extranjero -por mencionar sólo un ejemplo- no podremos lograr ni autosuficiencia tecnológica, ni niveles de competitividad.
No tenemos la infraestructura necesaria, ni los investigadores capacitados, ni los profesores con altos niveles de preparación didáctica y pedagógica para formar las nuevas generaciones de mexicanos con las herramientas, habilidades y conocimientos, competitivos y talentosos para enfrentar los retos del futuro próximo. En un mundo globalizado con un comercio donde las luchas por los mercados son cada vez más agresivas.
No estamos invirtiendo en investigación o al menos no lo que debemos, no tenemos los resultados que espera México de su sector educativo, sindicatos en conjunto y maestros en lo individual, esta falta se multiplica con el paso del tiempo y remontar lo que hemos dejado de hacer nos va a costar el doble.
sadot@webtelmex.net.mx
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