Opinión / Columna
 
Carlos Felipe Arias García 
Para vivir... ¿mejor?
El Occidental
3 de febrero de 2012

  (Tercera y última parte)

Considero necesario acotar que los indicadores incluidos en el reporte que la ONU editó el año pasado son tantos, que la serie que hoy termina se alargaría por mucho tiempo más y que, lamentablemente, en la mayoría de ellos no encontraríamos información que avale la cantaleta del Gobierno Federal que ufano, pregona, que con el PAN México vive... ¡mejor!

Es por eso que en la última parte de la serie juzgué conveniente hurgar en otras fuentes de información, para conociéndolas, reflexionar en ellas y sacar nuestras propias conclusiones.

La mayoría de las fuentes coinciden en que la economía mexicana creció menos del 2% anual, en promedio, en los últimos 11 años. Coinciden también en que la distribución del ingreso, los niveles de pobreza y las enormes brechas salariales son temas que no están resueltos, y que más tarde que nunca provocarán conflictos sociales.

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico cita que: "La salida no está en estrangular aún más a la sociedad mexicana, y seguir insistiendo en que la única solución es aumentar aún más los impuestos, cuando el problema del Gobierno es la incapacidad recaudatoria y la evasión fiscal".

Para ejemplificar lo anterior la OCDE resalta, por un lado, que en tanto Dinamarca (46%) Suecia, Francia, España y Nueva Zelanda (34%) Brasil (31%) Chile (22%) y Argentina (20%) reportan recaudaciones fiscales "suficientes y/o convenientes", la tasa de recaudación de México es menor del 10% de su PIB y, por otro lado, que por exenciones y evasión fiscal nuestro país deja de recaudar el 4% y poco más del 3% de su Producto Interno Bruto, respectivamente.

En otro orden de ideas, si el Estado mexicano no es capaz de cumplir con su mandato de que los ciudadanos cuenten con seguridad pública, el crecimiento económico será mediocre.

Coincidente con el concepto anterior el Índice Global de Paz del 2011, que mide el nivel de paz por medio de un amplio abanico de indicadores, reporta que "durante los últimos cuatro años México, de entre 153 países, retrocedió 42 lugares y pasó del lugar 79 al 121".

Ésta es una cifra alarmante, ya que cuatro de cada cinco mexicanos opinaron que viven menos seguros en comparación con el año 2010; uno de cada tres afirma haber vivido cerca de un delito, y siete de cada 10 tienen miedo de ser víctimas de robo a mano armada o de un secuestro.

"La gente tiene miedo", concluye la fuente de información, "porque la violencia se ha convertido en norma y las familias en México no encuentran soluciones satisfactorias por parte del gobierno, por las debilidades que perciben del Estado y por las dificultades que éste tiene para enfrentar los retos actuales".

El combate al crimen no puede ir solo. Debe acompañarse de una lucha frontal contra todas las expresiones sociales que operan irregularmente. En otras palabras dicho: ¿Cómo combatir a la delincuencia en un país en el que no se respeta la ley? Es por eso, coinciden las fuentes, que entre otros ilícitos urge combatir el tráfico ilegal de mercancía que inhibe la inversión y actúa en contra de la propiedad intelectual, ya que de acuerdo a las estadísticas México ocupa el cuarto lugar mundial en "piratería y contrabando" superado sólo por Rusia, China e Italia.

Establecí al inicio de la serie que: "Nada mejor que desmentir con cifras proporcionadas por fuentes de información veraz la cantaleta de los gobiernos panistas de que México con ellos vive... ¡mejor!"

A mitad de la serie lo invité a reflexionar en los datos y las cifras aquí aportadas para llegar a la mejor de las conclusiones.

Hoy, al concluir la serie hago mía una interrogante y adelanto la respuesta que a diario se repiten millones de compatriotas: ¿Cómo y quién podrá retomar el rumbo y construir el futuro de México con más del 50% de su población en pobreza y pobreza extrema; con 23 millones de habitantes que padecen hambre; con casi tres millones de mexicanos desempleados; con más de 48 mil muertos en los últimos cinco años producto de la violencia, y con más de seis millones de niños, jóvenes y adultos que no saben leer ni escribir? Con el PAN... ¡no!
 
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