Opinión / Columna
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Carlos Felipe Arias García
Jalisco sin liderazgo... ¡ni rumbo!
El Occidental
20 de noviembre de 2009
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(Segunda de tres partes)
El día de hoy toca recordar, a guisa de ejemplo, nueve de las acciones que en el campo de la promoción y ejecución de intervenciones urbanas emprendieron los jaliscienses a lo largo de cinco décadas previas al año 1995; es decir, de 1950 a 1995, cuando concluye la última administración estatal priísta. Las obras amable lector, es necesario subrayar que todas se encuentran funcionando y operando hasta nuestros días.
Cito en primer lugar el caso de la primera Central Camionera del país, la que construida en los años cincuenta en ésta ciudad se ubica en el extremo oriente de la avenida Niños Héroes; muy cerca del Parque Agua Azul. El edificio, de ladrillo aparente, alojaba en su origen los andenes y las salas de "primera y segunda clase", en tanto que la torre albergaba las oficinas administrativas del conjunto. El éxito de la Central Camionera de Guadalajara se repitió en las grandes ciudades de México ya qué, su operación, fue ejemplo a seguir por la creación del patronato que ex profeso creó el gobernador, Agustín Yáñez, incluyendo la participación del sector privado jalisciense.
En segunda instancia menciono el Mercado de Abastos. Debo resaltar que también fue el primero en su género en la república. Inaugurado hace 42 años, cuando el presidente municipal de Guadalajara era el licenciado Eduardo Aviña Bátiz. Su ubicación, al sur-poniente y en "las orillas" de la ciudad, permitió que la Zona Centro se descongestionara vialmente y que tan intensa actividad comercial se desconcentrara. La iniciativa de su construcción contó con el apoyo de la recién creada "Unión de Comerciantes de Locatarios del Mercado de Abastos de Guadalajara A.C." (UCMA), que presidida por el señor Carlos Lara Camarena estaba integrada por 136 socios.
En tercer sitio traigo a colación el Estadio Jalisco. La suma de esfuerzos públicos y privados permitió edificar el primer estadio del futbol mexicano a partir de la figura de "condominio", al igual que la creación de la primera Asociación de Clubes de futbol profesional: Clubes Unidos de Jalisco A.C. La iniciativa de Alberto Alvo tuvo el apoyo de las administraciones municipal y estatal, las que aportaron las áreas de cesión que por la urbanización de la colonia Independencia por ley les correspondía. El 31 de enero de 1960 se inauguró; ocho años después duplicó su capacidad con motivo de la Olimpiada del 68; y ha sido dos veces subsede de los Campeonatos Mundiales de fútbol celebrados en 1970 y en 1986.
Recuerdo, en cuarto lugar, que en 1969 un grupo de empresarios tapatíos inauguró Plaza del Sol: el primer Centro Comercial de su tipo no tan sólo de México sino de América Latina. Por su novedoso concepto, tanto para financiarla como para construirla, fue imitada de inmediato en el resto del país.
Cito en quinto sitio los programas de construcción masiva de vivienda popular en Guadalajara; programas en los que participaron e intervinieron un grupo de industriales jaliscienses encabezados, entre otros, por don Raúl Urrea Avilés. Los programas, adoptados y adaptados fueron incluidos en el programa del Gobierno federal 1970-76, siendo origen, causa y motivo para la creación del Infonavit.
Debo mencionar en sexto lugar que el 5 de febrero de 1982 se inauguró la Plaza Tapatía y, con ella, el inicio de una serie de intervenciones urbanas similares en las principales metrópolis mexicanas; buscando y obteniendo tal y como sucedió en Guadalajara, la revitalización de su Zona Centro.
En el sitio número siete recuerdo la construcción de Expo-Guadalajara. La administración del gobernador Álvarez del Castillo (1983-1989) fue firme sustento de la iniciativa que generó el sector privado de Jalisco. El caso de la Expo-Guadalajara y de los primeros dos edificios del Guadalajara WTC, son botones que sirven de ejemplo de haber sido pioneros y, en el caso del World Trade Center, de ser el primero de este tipo de conjuntos en el país.
Cito la planeación y construcción de la Línea 2 del Tren Eléctrico Urbano en el lugar número ocho. La mención se debe no tanto a la ampliación e integración de un seguro y eficiente sistema de transporte masivo, sino a la coordinación que existió durante el proceso de construcción de la obra entre los sectores público y privado; en especial con los comerciantes del Centro Histórico y los ubicados en el eje Vallarta-Juárez-Mina, lo que permitió cumplir en tiempo, forma y presupuesto, la ejecución de la obra sin que la actividad comercial o los comerciantes resultaran afectados en sus actividades e ingresos.
En la administración 1989-2005 se realizaron tres intervenciones dignas de mencionar en el sitio nueve. En todas ellas es de resaltar la suma de esfuerzos de los jaliscienses: 1.- El paso a desnivel en las avenidas Patria-Vallarta-Inglaterra con la aportación económica de la UAG para su construcción; 2.- El impulso a las "ciudades medias" jaliscienses que además de enriquecer su patrimonio urbano y su actividad comercial e industrial, evitó la migración de sus habitantes a la ciudad capital; y 3.- La integración del fideicomiso carretero de los constructores de Jalisco con ésa especialidad, para que en forma coordinada y en tiempo record se ampliara de 2 a 6 carriles el Anillo Periférico, en su tramo comprendido entre la prolongación de la avenida Alcalde al norte y la carretera a Chapala al sur.
Antes de concluir ésta segunda parte de la serie, amable lector, debo destacar que en éstas intervenciones los tres sectores jaliscienses pusieron en juego no sólo su capacidad, también su tiempo y su esfuerzo. Por si fuera poco invirtieron, además, importantes recursos económicos. ¡Valía la pena hacerlo!
Continuará...
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