Opinión / Columna
 
Antonio de Jesús Mendoza Mejía  
Doctor Esteban Orozco Íñiguez
El Occidental
17 de noviembre de 2009

  ENTORNO

La vida es sólo un instante, mas sin embargo, en ese instante, la vida se fusiona en el tiempo y en el espacio donde en la misma nacemos, crecemos, nos reproducimos y morimos, como parte de una existencia biológica que tiene un principio pero que también tiene un fin, la misma vida del ser humano no tiene sentido si la biología solamente es existencia de vida sin pensamiento y sin generación de conocimiento, donde el ser humano es capaz de transformar la propia vida a través del desarrollo de la ciencia, pocos hombres hacen de la vida una historia de vida y se inmortalizan en la existencia del ser a través de su obra, de su ejemplo y de su propia historia de vida, hombres que pasan a la eternidad a través del recuerdo de vida que con su ejemplo son capaces de educar y transformar a la sociedad, hombres formados a través de la disciplina donde la misma da orden y ese orden da conocimiento como si fuera un proceso metodológico en el devenir del hombre, en el encuentro con la ciencia que con sus experiencias las mismas se traducen en sabidurías que el hombre marca como símbolos de amor a la humanidad, ya que gracias al amor nos debemos los seres humanos, hombres leales y nobles que trasmiten su conocimiento sin más lealtad, que la misma cuando es concebida como un valor humano de ser consecuente con lo que uno piensa y uno hace, donde haciendo nos inmortalizamos como es el caso del doctor Esteban Orozco Íñiguez, quien murió el miércoles 11 de noviembre del año en curso, hombre formado en las aulas de la Universidad de Guadalajara con las especialidades de Ginecología y Obstetricia y Cirugía General, casado con la señora Ma. Del Carmen Abundis Sánchez, con quién procreo a sus hijos Esteban, María del Carmen, Mario Alberto, Juan Carlos, Lourdes Leticia, Luis Joel, René, Jorge Humberto, Martha Patricia y Edgar Eduardo, un hombre dedicado a su familia a la educación y a su profesión, médico, quién en su especialidad desde que comenzó a ejercerla por más de 50 años dentro de sus guardias médicas, primero como estudiante de Medicina, posteriormente como responsable de la Unidad de Gineco-Obstetricia siempre ayudo a dar vida, para aquellas mamás que necesitaban sus servicios como médico al servicio de la humanidad, y que sin importar los desvelos y la preparación constante de su formación como médico, nunca perdió el sentido humano para el prójimo y siempre extendió la mano para el que más lo necesitaba, un hombre leal a su profesión y a su familia quien en la Escuela Preparatoria Número 2 de la Universidad de Guadalajara, formó a miles de estudiantes impartiendo la clase de Biología, quien a la vez en la Facultad de Medicina impartía las clases de Anatomía y Morfología, no importando el trabajo, que como responsable en el Hospital del ISSSTE dentro del servicio de Gineco-Obstetricia lo requería, fue fundador del Hospital Regional de Occidente (ISSSTE) y además Secretario General de este Hospital en el periodo de 1970-1976, asimismo Director del Departamento Médico de la Universidad de Guadalajara durante el rectorado del arquitecto Jorge Enrique Zambrano Villa, un hombre ejemplar en la formación de universitarios como de sus hijos a quién siempre sus alumnos lo visitaban para pedirle consejos tanto profesionales como familiares o bien de experiencia de vida, ya que el mismo gozaba de una gran calidad moral y su gran humanismo que lo identifico a lo largo de su vida lo hizo ser un hombre de credibilidad y de honorable dignidad que conservo todos los días de su vida, un hombre surgido en la cultura del esfuerzo que desde el municipio de Zapotlanejo, Jalisco, salió un día para incursionar en las aulas de la Universidad de Guadalajara, para formarse y formar posteriormente a miles de profesionistas, quiénes hace poco le hicieron un reconocimiento en el Anfiteatro de la vieja Escuela de Medicina de la Universidad de Guadalajara el cual lleva su nombre, así el doctor Esteban siendo coherente y consecuente con su pensamiento también lo fue con su obra, donde su principal obra se encuentra en su familia a quiénes desde el seno familiar les inculcó el sentido de la unidad, y donde en las buenas y en las malas la unidad debe de ser un factor de fortaleza tanto de pensamiento como de obra y quién con esta unidad la familia Orozco Abundis se debe de sostener sin importar los rumores que pueden ocasionarse desde dentro como de fuera, ya que una familia unida es un valor incalculable como familia; así se fue un ejemplo de vida que dejo escuela en nuestro pensamiento, un ejemplo de amigo, médico, esposo, padre y profesor universitario.

* Profesor del Departamento de Derecho Público y Oficial Mayor de la Preparatoria Regional de Tlajomulco de la Universidad de Guadalajara.
 
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