Opinión
Hiram Abel Ángel Lara
PRD: una ruptura importante

El Occidental
12 de diciembre de 2008

Desde que el Tribunal Federal Electoral otorgó la victoria a Jesús Ortega, se potenció la posibilidad de que el Partido de la Revolución Democrática (PRD) finalmente sufriera una ruptura grave. Ésta se había comenzado a percibir cuando la figura de López Obrador se impuso a la de institucionalidad del partido y las decisiones fueron subordinadas a las acciones del tabasqueño. Pero no es el lopezobradorismo el causante de las desgracias de esta izquierda mexicana, más bien se trata de una tradición dentro de la misma izquierda basada en un fuerte patrimonialismo, lo que ha impedido al partido un proceso de maduración similar al que tuvieron el PRI y el PAN en su momento. Es decir, la presencia del caudillo siempre ha sido clave para mantener la nave a flote, sucedió en su momento con Cárdenas y después con López Obrador. El hecho de que el llamado líder moral se presentara a tres elecciones seguidas debe ser visto con tales ojos, lo mismo que intenta (o intentó) el AMLO.

En medio de esa lucha de poderes siempre estuvo el grupo de los "Chuchos" encabezados por Jesús Ortega. La diferencia era que la fidelidad de este grupo al líder moral no fue la misma que para López Obrador, las razones fueron que ambos grupos siempre estuvieron en competencia por adquirir el liderazgo que por naturaleza iría dejando Cárdenas y del cual comenzó a apropiarse AMLO al llegar al gobierno de la Ciudad de México: centro del poder político del partido. Mientras el poder gravitó en torno al tabasqueño y sus posibilidades reales de ganar la Presidencia de la República, todo fue una luna de miel dentro del perredismo, al grado de que se potenció un optimismo que desbordó sus propias capacidades de predicción en torno al daño que podría causar una guerra sucia electoral. Embelesados, ciegos y acríticos, nunca pudieron darse cuenta de que el nuevo caudillo y sus huestes cometían errores que se convertían en aciertos para sus enemigos. La historia ya la sabemos, vino la derrota y entonces una reflexión interna atemporal que, junto a la frustración de la derrota de su mismo candidato, terminó por reventar a las corrientes internas que antes del 6 de julio de 2006 celebraban ya sus nuevos puestos dentro del gobierno.

Lo que pasa hoy en el PRD tiene algo o mucho que ver con ello. El fracaso electoral y del proceso interno pare elegir su dirigencia los marcó para siempre, de ahí que la escisión fuera algo esperado. Para el perredismo no se trata de un rompimiento menor en tanto que el lopezobradorismo tiene aún una fuerza importante al interior y al exterior de la institución, también una estrategia encaminada a la fundación de una corriente alejada de lo que los "Chuchos" intentan para el partido. El regreso de René Bejarano como líder del Movimiento Nacional por la Esperanza, la formación del RBD de Fernández Noroña y el aglutinamiento en torno del Frente Amplio Progresista sólo de Convergencia por la Democracia y el Partido del Trabajo (PT) son la evidencia del rompimiento interno y de la radicalización de las posturas de izquierda.

Los comerciales que recientemente han aparecido en los medios de comunicación nacionales, donde el perredismo pide perdón por el cochinero interno de sus elecciones y resaltan el trabajo legislativo en la Reforma Energética son la reacción ante la estrategia obradorista. En ellos se trata de mostrar una visión "refrescada" del partido, alejada de las decisiones caudillistas que lo han caracterizado, más inclusiva y lejos del conflicto. La estrategia va encaminada a lograr la aceptación social perdida en estos últimos años (y recuperar votos en el 2009). Sin embargo, estas acciones están también acompañadas de un radicalismo que busca meter a todos en cintura antes de que terminen pasándose al FAP o a cualquiera de las organizaciones charras de Bejarano y Noroña. Nuevamente, y fiel al discurso de su "devenir histórico", la izquierda mexicana se pierde en sus laberintos, cerrándose los caminos al diálogo entre sus fuerzas internas, sin darse cuenta que con ello cada vez se acercan más al extremo opuesto que odian y tratan de combatir.

hiram.angel@gmail.com
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